Recuperar tus curvas con grasa de cadáveres: el polémico nuevo tratamiento que surge tras el auge del Ozempic
ResumenDurante décadas buena parte de la cirugía estética ha girado alrededor de ganar la batalla contra la grasa. Una pelea incansable contra la lorza, el michelín o el temido flotador. La liposucción -la eliminación de la grasa sobrante a través de pequeñas incisiones y un ... proceso quirúrgico de aspirado del tejido adiposo- ha sido la reina de las cirugías estéticas para desprenderse de aquello que sobraba.
Durante décadas buena parte de la cirugía estética ha girado alrededor de ganar la batalla contra la grasa. Una pelea incansable contra la lorza, el michelín o el temido flotador. La liposucción -la eliminación de la grasa sobrante a través de pequeñas incisiones y un ... proceso quirúrgico de aspirado del tejido adiposo- ha sido la reina de las cirugías estéticas para desprenderse de aquello que sobraba. Pero con la llegada de Ozempic , las tornas han cambiado. Ahora, en Estados Unidos, una de las últimas tendencias consiste en volver a ponerla para modelar zonas estratégicas. Así es como el tejido adiposo, siempre vilipendiado, ha adquirido un nuevo valor de mercado. No se reutiliza la grasa propia sino la procedente de cadáveres . De hecho, el procedimiento se ha ganado un nombre difícil de ignorar. En el sector ya se conoce como 'zombie filler', relleno zombi en inglés. Detrás de esta etiqueta está AlloClae, un producto que surgió en 2024 y que se elabora a partir de tejido adiposo de donantes fallecidos y se procesa para inyectarse bajo la piel.«Lo conocí el año pasado en el congreso de la Sociedad Americana en Nueva Orleans. Me quedé estupefacto al ver su 'stand'», explica a ABC Joan Fontdevila, cirujano plástico y presidente de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética. La propuesta cubre, según el especialista, un espacio que hasta ahora quedaba entre los rellenos tradicionales, apropiados para pequeñas cantidades, y la transferencia de grasa del propio paciente (lipotransferencia), que exige pasar por una intervención quirúrgica . Porque para aumentar, por ejemplo, unos glúteos mediante grasa del propio paciente, primero hay que tener de dónde sacarla. El cirujano realiza una liposucción en abdomen, muslos u otra zona, procesa el tejido y vuelve a implantarlo. Con AlloClae ese primer paso desaparece: el producto se extrae del envase y se inyecta . Sin quirófano ni proceso de recuperación. El propio fabricante, Tiger Aesthetics, lo presenta como un producto «destinado al 'body contouring'» y la «única alternativa no quirúrgica».De quitar grasa a necesitarlaEl contexto actual ayuda a entender por qué una técnica tan peculiar ha encontrado terreno fértil precisamente ahora. La expansión de los medicamentos agonistas del GLP-1, como Ozempic, Wegovy o Mounjaro, ha permitido a millones de personas perder grandes cantidades de peso en relativamente poco tiempo.Pero adelgazar también significa perder tejido adiposo allí donde algunos pacientes preferirían conservarlo. Es el caso de la 'cara Ozempic', aquellos rostros que se observan más hundidos tras una pérdida importante de grasa , pero las consecuencias pueden apreciarse también en glúteos, pecho o brazos. Y algunos de esos pacientes están tan delgados que no disponen de grasa suficiente para hacerse una lipotransferencia. Un solo pinchazo de AlloClae cuesta 2.250 dólares, pero el tratamiento completo puede superar los 18.000Ahí está uno de los nichos de AlloClae. La propia Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos lo ha señalado en un comunicado como una «opción fantástica para personas con porcentajes bajos de grasa corporal, pacientes que han adelgazado significativamente con GLP-1 o quienes ya se han sometido anteriormente a una liposucción». A preguntas de ABC, Tiger Aesthetics explica que quienes más demandan su productos son los hombres. Generalmente, para bíceps, pecho y pantorrillas.La gran ventaja de este procedimiento es que es mínimamente invasivo (poco más que un pinchazo) y que tampoco resulta doloroso. Salvo para el bolsillo. Según detalla Tiger Aesthetics a este diario, cada jeringa de 12,5 centímetros cúbicos ronda los 2.250 dólares . Pero puntualizan que el tratamiento suele requerir varias unidades, alrededor de 100 centímetros cúbicos de producto, por lo que la cifra final puede superar los 18.000 dólares. Solo en grasa. Material inertePese a su polémico nombre, el 'relleno zombi' no consiste en extraer grasa de un cadáver e inyectarla sin más. El tejido se procesa para eliminar sus células vivas y reducir así el riesgo de rechazo . «Estos procesados de cadáver han sido descelularizados, es decir, no tienen vida como tal. Es un material inerte», explica Fontdevila. Lo que permanece actúa como una estructura biológica, un 'andamiaje', capaz en principio de favorecer que el tejido de la zona donde se implanta se regenere e integre progresivamente el material.Eso puede darle ventajas frente a materiales completamente sintéticos, especialmente cuando se buscan cantidades relativamente grandes. Pero no significa que vaya a sustituir a los rellenos habituales. El ácido hialurónico, por ejemplo, puede fabricarse con densidades muy diferentes y utilizarse con enorme precisión en zonas delicadas. «Para ponerlo en los labios o alrededor de los ojos se necesita un material muy fino, y eso no lo vas a conseguir con este material porque es muy espeso», señala Fontdevila.«No pongo en duda el procesado del material, pero tampoco sabemos si puede dar problemas a largo plazo» Joan Fontdevila Cirujano plástico y presidente de SecpreEl problema llega cuando uno se pregunta qué puede ocurrir dentro de unos años en el cuerpo tras introducirle grandes cantidades de este material. Por el momento, no hay una respuesta clara. «No pongo en duda el procesado del material. Pero una cosa son los datos de laboratorio, otra lo que vemos de forma inmediata y otra muy distinta lo que puede ocurrir al cabo de cinco o diez años», advierte Fontdevila. También conviene hacer una precisión regulatoria. AlloClae se comercializa en Estados Unidos bajo la normativa aplicable a determinados tejidos humanos -los HCT/P-, pero eso no equivale a una aprobación específica de la FDA como la de un nuevo medicamento ni que haya certificado su seguridad o eficacia. «Se puede usar ahora. A largo plazo no lo sabemos», resume el experto, que apunta a que si una parte del material no llega a integrarse, el organismo podría aislarlo y provocar quistes, irregularidades, endurecimientos, inflamación o incluso infecciones . «La pregunta es hasta qué volumen o cantidad se puede usar de forma segura y quién va a ser el cirujano que se la juegue», dice el experto.El obstáculo europeoY aunque todas esas dudas acabaran despejándose, su hipotética llegada a terreno europeo y a España se toparía con otro obstáculo: la legislación europea. La normativa sobre sustancias de origen humano limita su utilización a finalidades médicas, reconstructivas o reproductivas . El problema de AlloClae no sería, por tanto, únicamente acreditar su seguridad o eficacia. Su uso puramente cosmético constituye en sí mismo una barrera. «La normativa europea no prevé que el material de otra persona puedan utilizarse de manera indiscriminada para cualquier propósito. Su aplicación debe estar vinculada a una finalidad médica o terapéutica reconocida, entre las que puede incluirse la cirugía reconstructiva, pero no necesariamente una mejora cosmética», detallan a ABC desde la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).Además, la ONT menciona que en España y el resto de Europa la utilización de órganos y tejidos humanos está asentada sobre el principio de la donación voluntaria y altruista. Los tejidos procedentes de fallecidos llevan décadas utilizándose en medicina. Tendones, ligamentos, córneas, hueso o piel de donante forman parte de tratamientos cotidianos. No existe nada extraordinario ni experimental en utilizar tejido cadavérico. La diferencia está en su finalidad.«La persona que va a donar sus tejidos debería saber que ahí no hay una intención curativa. E igual dice: 'Yo no quiero que me saquen los tejidos para que alguien esté más guapo '», sostiene Fontdevila. Por eso el cirujano ve «tremendamente difícil» que este producto llegue a Europa. Técnicamente podría estudiarse otra vía: recuperar de forma altruista la grasa que se desecha en liposucciones. «Lo veo complicado», dice el experto.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El cerebro podría estar a punto de vivir su «momento Ozempic» noticia No Adiós a las caras congeladas: el bótox y el hialurónico caen en favor de la naturalidad noticia No 'Runner face' o cómo la obsesión por el ejercicio físico y las dietas puede transformar y envejecer el rostroY todavía queda una última incógnita que ninguna regulación puede resolver: si los europeos querrían ponérselo. Porque una cosa es aceptar una córnea, un tendón o piel de un fallecido para recuperar la salud y otra distinta acudir a una clínica para salir de ella con los glúteos moldeados con los restos de un cadáver.