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Expansión ·

La lección magistral de arquitectura de Paredes Pedrosa

Resumen

Provoca una sensación de paréntesis refractario al fragor de Madrid. Paredes Pedrosa Arquitectos es un estudio tranquilo. Ocupa la primera planta de una vivienda de dos alturas y fachada blanca; en la trasera se abre un jardín, parapetado por altos muros de hiedras, con una mesa y dos bancos de rejilla metálica diseñados por Óscar Tusquets. "El Viso, como las colonias históricas de Madrid, tiene sus peculiaridades que han ido ganando respeto con el tiempo.

El Viso es un lugar tranquilo. Provoca una sensación de paréntesis refractario al fragor de Madrid. Paredes Pedrosa Arquitectos es un estudio tranquilo. Ocupa la primera planta de una vivienda de dos alturas y fachada blanca; en la trasera se abre un jardín, parapetado por altos muros de hiedras, con una mesa y dos bancos de rejilla metálica diseñados por Óscar Tusquets. "El Viso, como las colonias históricas de Madrid, tiene sus peculiaridades que han ido ganando respeto con el tiempo. Muchas se han destruido por un malentendido progreso que se confunde y acaba con las cosas que realmente teníamos que mantener en buena medida. Aquí hay unas casas que permiten tener, como en nuestro caso, residencia y estudio simultáneamente, lo cual determina un poco la relación con el trabajo y con la familia", apunta Ignacio con discreto y sereno hilillo de voz. Ángela García de Paredes (Madrid, 1958) e Ignacio G. Pedrosa (Madrid, 1957) son pareja, tienen hijas, son profesores de Proyectos en la ETSAM (Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid). Comparten trabajo y no trabajo en un mismo edificio. ¿Eso es malo o bueno? "Las profesiones liberales envuelven absolutamente tu vida. No pienso que un escritor, porque sea viernes a las 3, vaya a dejar de escribir lo que esté en ese momento imaginando", señala Ángela. Antes de establecerse en este oasis urbano vivían a las afueras. . La ecuación conciliadora de trabajo juntos+familia=complicado les trajo, por una de esas afortunadas carambolas aquí, al Viso. Una persona vendía esta casa, "que estaba bastante deteriorada porque había sido una guardería" y, a su vez, esa misma persona estaba muy interesada "en el que nosotros vivíamos. Se enamoró del piso, así que hicimos una especie de change". Entrada e interior de uno de sus proyectos más emblemáticos, Villa Romana La Olmeda (Palencia, 2000-2009). Arquitectura y Universidad En la familia de él no existía traza de la profesión: "Lo que pasa que soy muy disciplinado. Me tocó ser de la primera promoción de COU y aquel año te hacían una especie de test psicotécnico en el cual te orientaban. Me dijeron que Bellas Artes o Arquitectura. Elegí la segunda". Un psicólogo como brújula del futuro. "Supongo que vería alguna actitud que le permitiría pensar que eso era acertado para mí. Pero sí que es cierto que a mí, como a tantos otros estudiantes, cuando llegas a la universidad no sabes a dónde vas, ¿qué voy a aprender aquí? Tiene eso de misterioso y también de aventura, de que te enfrentas a un mundo totalmente nuevo. Empezamos Arquitectura y nos conocimos en el primer año". Los arquitectos sentados en un banco metálico de Óscar Tusquets en el patio de su casa-estudio en Madrid.ALE MEGALE Ángela indica que fue por "orden de lista. Paredes y Pedrosa". Lo que ha unido un pupitre que no lo separen los grises, esa policía armada que durante la dictadura de Franco gustaba de asaltar a los universitarios. Ángela: "Éramos muy jóvenes, pero participamos de todo nada más entrar. Fueron aquellas semanas convulsas antes de morir Franco, con grandes manifestaciones. Cuando bajábamos a la escuela estaban los grises a caballo en la rotonda previa, lo que ahora es el Museo del Traje. Incluso me acuerdo perfectamente de los grises dentro de la escuela, con los escudos esos bestiales, protegiéndose, retirando carteles y dando y zurrando a quienes se encontraban por delante. Fueron unos años increíbles, la verdad. Todo lo que luego conllevó vivir desde la universidad lo que fue la transición, el referéndum, las elecciones". Ella es hija del gran arquitecto José María García de Paredes y de Isabel de Falla, sobrina y ahijada de Manuel de Falla. Pensaba estudiar Ciencias Exactas o Historia del Arte, "pero tal vez la Arquitectura pueda aunar ambos estudios... Y muy a último momento me decanté por esa carrera. En cierta manera integra cuestiones tan diferentes como las puramente técnicas y las que tienen más que ver con el ámbito de la creación". En este ejercicio de nostalgia, necesario para sentir el estudio Paredes Pedrosa, conviene atender a Ignacio: "Cogimos unos últimos retazos de una universidad muy vibrante y muy distinta a la de hoy en día. Había en la escuela [la ETSAM] una serie de maestros muy recordados por todo el mundo, porque fueron personas que dejaron una gran impronta, no solamente en la universidad, sino en la profesión. Me refiero a Sáenz de Oiza, Antonio Fernández Alba, Rafael Moneo... Fuimos muy afortunados, aprender de maestros no está al alcance de todos. Y uno con el tiempo reconoce que existe una especie de ósmosis que no sabes explicar muy bien, pero con los años uno tiene frescos recuerdos o se le avivan los recuerdos de algunas experiencias con aquellos profesores excepcionales en su producción y en su relación con los alumnos y con lo que es un maestro, esa persona que tiene esa capacidad de enseñar no sólo a través del mensaje escrito u oral o de sus obras, sino simplemente en su conversación, en su charla; había un poso que es admirable y es mucho el agradecimiento que nos legaron". a escena. Interior de la caja negra del Teatro Valle Inclán en Madrid (1996-2006). Ángela García de Paredes introduce una reflexión en modo realidad: "Cuando yo acabé, en el año 82, éramos un 15% de todos los arquitectos que salieron. Era una carrera absolutamente de hombres. Ahora son un 60% de mujeres". Antes de finalizar la carrera Ignacio Pedrosa trabajaba en un pequeño estudio, el de José María García de Paredes, en Bretón de los Herreros, "una calle mítica porque hubo un grupo de arquitectos de los años 50 que abrieron estudio allí. Estamos hablando de José Antonio Corrales, Ramón Vázquez Molezún, Alejandro de la Sota, Javier Carvajal Ferrer, mi padre...", desgrana Ángela. Tiene su explicación. "Corrales, uno de los más grandes arquitectos que ha tenido nuestro país en el siglo pasado, era sobrino de Luis Gutiérrez Soto, uno de los grandes arquitectos constructores de Madrid y trabajaba en el estudio Gutiérrez Soto y le dio el soplo a todos sus jóvenes compañeros de que estaba, por entonces, haciendo unos edificios en la calle Bretón de los Herreros y que se vendían los bajos y los sótanos a muy buen precio, en estructura. Entonces todos compraron allí". Y allí establecieron, en 1990, el recién nacido estudio Paredes Pedrosa. Allí establecieron, en 1990, el recién nacido estudio Paredes Pedrosa. "Cuando mi padre fallece inesperadamente, joven, con 65 años, de un aneurisma, acaba de inaugurar el Auditorio Nacional de Música. Nosotros llevábamos ya 10 años trabajando con él, y continuamos en Bretón de los Herreros. Luego ya, pues la vida va cambiando. Siempre es bueno ir adaptándote y no pensar en que ningún tiempo pasado fue mejor, ni en ningún tipo de nostalgia. Entonces surgió en 2001 esta oportunidad [la del Viso] y aquí hemos estado muy cómodos, prácticamente todos los proyectos que hemos hecho han nacido en este estudio". Una de las salas del Museo Arqueológico de Almería (1998-2004). ¿Qué es arquitectura? Se encargaron de terminar las obras en construcción que había proyectado José María García de Paredes, como el Teatro de Cuenca y el Auditorio de Murcia. Al mismo tiempo comienzan a delinear sus arquitecturas personales y en 1991 ganan el Europan 2, "mítico para todos los jóvenes arquitectos. Y ahí arrancó ya nuestra propia trayectoria", según Ángela. El premio fue por la Remodelación de las Colonias San Francisco Javier y Nuestra Señora de los Ángeles (Vallecas, Madrid). Quizás haya llegado el momento en este relato de desentrañar cuestiones que despejen el sentido de la Arquitectura de Paredes Pedrosa. Si uno ve el Museo Guggenheim Bilbao enseguida reconoce que su autor es Frank Gehry. Con Paredes Pedrosa se complica ese denominador común. Del Teatro Valle-Inclán (Madrid) al Auditorio de Lugo o a la Villa Romana de La Olmeda se extiende un abismo. Ángela García de Paredes: "No solamente es que nos dediquemos profesionalmente a la arquitectura, sino que nos dedicamos también a enseñar o intentar transmitir lo que nosotros podemos saber de arquitectura. Y todo ello nos lleva a pensar que la arquitectura no son solamente, tal y como nosotros la entendemos, los edificios que están colocados en un sitio, o los monumentos, o el edificio objeto que está ahí; sino que es el espacio que habitamos. La arquitectura son los espacios en los que las personas desarrollan su vida, sus actividades, sus profesiones. Nos envuelve absolutamente a todos. Tanto los espacios interiores que nos dan cobijo, que nos dan vivienda, que nos dan los espacios para estar, como también los espacios que quedan entre aquellos edificios, el espacio inverso, es decir, todo lo que son los públicos, los espacios libres de la ciudad, los espacios abiertos y todo aquello que es lo que va configurando la arquitectura. La mayor parte de las personas no lo saben, porque la arquitectura en ese sentido es silenciosa, pero nos envuelve, nos condiciona absolutamente la vida y, lo que es más bonito, es capaz, cuando tiene éxito, de hacer nuestra vida muchísimo mejor". Sala de lectura de la Biblioteca Pública de Córdoba (2014-2020). Con la visión de Ignacio Pedrosa surgen incógnitas: "Cada vez estoy más convencido de que tiene que ver con la capacidad de resolver problemas. Y el primer problema que tiene eso es decidir cuáles son los problemas de arquitectura que uno tiene que responder en cada caso, que son casi siempre distintos, pero son problemas de arquitectura. Luego tienen su derivación, si son constructivos o si son ambientales, o si son económicos o si son programáticos o todo ello configurado en una complejidad que es el pensamiento arquitectónico. Por eso no es muy fácil enseñar arquitectura. Puedes enseñar a hacer un proyecto documentalmente, pero para dar una respuesta muy precisa a un proyecto hay que estar muy bien pertrechado de armas que no son fáciles de obtener. Por ejemplo, no existe el arquitecto precoz. Hay pintores precoces, hay compositores precoces, arquitectos precoces no porque requiere de una necesidad de ir cargando con mucha experiencia y con mucha capacidad de entender la complejidad que es la arquitectura. Para empezar, no es la expresión nunca de un arquitecto solo, sino que responde a otras cosas. Un pintor puede pintar lo que quiera, cuando quiera y como quiera. Un compositor podría componer lo que quisiera, cuando quisiera. Un arquitecto no puede construir un edificio cuando quiere, como quiera. Está sometido a unas leyes que tienen que ver siempre con las raíces de la disciplina, entre ellas que es un arte útil y que responde a un programa y ese programa viene impuesto por una tercera persona. Tú puedes modificarlo, tú puedes manipularlo como herramienta o como parte del problema de la arquitectura. Pero hay un cliente que te dice yo necesito esto y tú tienes que satisfacer esas necesidades desde el punto de vista arquitectónico". Arquitectura arraigada y poética Tiremos de Richard Ingersoll, egregio arquitecto (fallecido en 2021), crítico de la materia e historiador quien, en la web oficial de Paredes Pedrosa, define las obras de Ángela García de Paredes e Ignacio Pedrosa de telúricas. Según Ignacio, "creo que se refiere fundamentalmente a que sí que es cierto que nuestra arquitectura tiene un cierto arraigo al lugar donde surge. La respuesta que vamos a dar a un proyecto es entender el lugar donde se construye. Por eso son distintos un edificio hecho en Ceuta [léase la Biblioteca Pública de Ceuta] o hecho en Lugo [el Auditorio de Lugo]. Hay una especie de respuesta obligada a las condiciones del lugar, topografía, clima, condiciones periféricas, es decir vegetación, naturalidad, temperatura. Todo eso da respuesta o requiere una respuesta. Y en ese sentido yo creo que se refería a que un proyecto es único, a que no vale que lo que se hace para Lugo me lo llevo también a Valencia". Ingersoll aliña también a Paredes Pedrosa con el término poética... De nuevo, Ignacio: "Seguramente está relacionado con una forma de entender que todas las historias se pueden contar con distintos idiomas. El lenguaje que utilizamos destila el haber dedicado mucho tiempo a conocer arquitecturas ya prestigiadas y reconocidas del siglo XX, del XIX y XVIII. Empaparse de arquitecturas a través de los viajes y del conocimiento de los arquitectos, quieras o no, te deja un poso y todo eso va afilando un poco tu mirada y vas viendo con qué formas, con qué materiales, con qué texturas puedes responder. En realidad sí nos han dicho a veces que en nuestra arquitectura se ven otras arquitecturas. Y no hay referencias y citas directas, pero sí hay un poco destilar, conocer arquitecturas que a lo largo del tiempo han significado transformaciones importantes". En esta fotografía Ángela se apoya en una silla Grifé and Escoda de madera curvada, económica y apilabe, que en los 60 y 70 utilizaron en sus proyectos Alejandro de la Sota, Rafael de La Hoz, García de Paredes... ALE MEGALE En 2023 les concedieron el Premio Nacional de Arquitectura. Antes, en 2014, recibieron la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. "Hablé con mi hermano el otro día y estaba en la Villa Romana de La Olmeda [una de sus obras más icónicas] y me dijo que estaba lleno de gente. Qué maravilla. Eso sí es un éxito. Da una tristeza tremenda ver un edificio fracasado, que no se usa. Cando vamos al Teatro Valle Inclán me produce una gran satisfacción que no paren de entrar y salir... Al final la arquitectura está hecha por y para las personas", cuenta Ángela. Y tranquila. Como su estudio, en el que trabajan unas ocho personas contándoles a ellos. Su colección de proyectos es sublime: Centro de Congresos de Murcia, Ayuntamiento de Valdemaqueda, Bodega Real, Espacio Torner, Biblioteca Pública María Moliner, Museo Arqueológico de Almería, Espacio Torner, Auditorio de Peñíscola, Biblioteca Pública de Córdoba, Pabellón de Aguilafuente o Bibliometro en 22 estaciones de metro de Madrid. Y vivienda pública, proyectos que José María García de Paredes desarrolló y que su hija y yerno tienen siempre muy presentes: las de Palomeras, las 63 viviendas sociales en Pradolongo (Usera) o las de Vallecas del premio Europan 2, de las cuales Ángela describe (y ríe) "que eran de realojo, para personas que no tenían absolutamente ningún ingreso. De hecho, durante la obra teníamos pegados los carromatos de los que iban a vivir allí, esperando a que se acabaran para poder entrar. Siempre nos ha gustado esa idea de vivienda como objeto de primera necesidad, intentando evolucionarla desde los estereotipos de lo que es la vivienda social hacia nuevas formas de habitar. El estándar era tres dormitorios, cocina independiente, vestíbulo... Decíamos ¿quién necesita en una vivienda así de chica un recibidor? Y sin embargo todo esto ahora se ha transformado con los nuevos tipos de vida, de familias, de personas que ocupan la vivienda. Son espacios que tienen que ser muchísimo más versátiles". Edificio de viviendas sociales en Pradolongo (Madrid). Rehabilitar antes que construir A punto de caramelo se encuentra el nuevo Colegio Español en Rabat. Andan en plena faena con una residencia para mayores en Palma de Mallorca y la intervención para la reforma del Teatro Lope de Vega de Valladolid. La Embajada de España en Piazza Navona (Roma), terminada en 2023, consistió en una rehabilitación integral que nos conecta con otra, la del Banco de España finalizada el año pasado. ¿Qué es más placentero? ¿Empezar de cero o rehabilitar? "Bernini, ¿tú qué quieres? ¿Un solar nuevo o seguir trabajando en la Basílica de San Pedro? Ya te digo yo que contesta que San Pedro, lógico. Todos los arquitectos del Renacimiento y del Barroco trabajan sobre la obra de otros. Tardan 150, 200 años en acabarse y establecen una suerte de continuidad, para que al final lo importante sea el edificio. Hay esa otra tendencia de los arquitectos más artistas que se sienten urgidos por esa expresión ex novo, un solar en blanco, a ser posible horizontal, con todos los medios y que no tenga un programa muy claro al que someterse. A mí me gusta todo lo contrario: un solar con complejidad topográfica, un programa que sea capaz de modificar para que sea útil para el proyecto. Hemos hecho bastantes intervenciones, como la del interior del Banco de España, muy difícil. Es un edificio de 140 años y tenía partes obsoletas, por ejemplo la Cámara de Valores, que había que transformar en una zona de oficinas. Eso implicó una operación arquitectónica, constructiva y estructural importantísima. Sin que nadie lo viera. Se ha dotado de una dignidad espacial acorde con el de la institución y no con los esquemas que tenía cuando se construyó. Creo que es un reto muy bonito trabajar en otros edificios. Tienes la posibilidad de establecer un diálogo", reflexiona él. Igual proyectar sobre un edificio anterior interfiere en la libertad creativa del artista. "Es que no estoy eludiendo la belleza de ese arte, estoy poniendo de manifiesto la diferencia de qué objetivo se pretende. La belleza en sí misma es un desiderato y de nivel abstracto. Más que belleza habría que conseguir esa capacidad de emocionar, que ocurre igual con una película que con un cuadro". Remata este berenjenal en el que me he metido Ángela: "La buena arquitectura fundamentalmente es la que ha cumplido con las expectativas, que ha sabido resolver todos aquellos problemas que se planteaban, no solamente desde el punto de vista de funcionamiento, también siendo sensible al entorno, al espacio público. Luego están todas aquellas cuestiones que se nos enseñan desde que somos estudiantes: la proporción, la composición, la luz... Y cuando todas ellas puestas en común dan lugar a unos espacios y a unos edificios que nos son gratos y que han resuelto bien todas estas cuestiones, pues ahí podemos decir que ese es el éxito de la arquitectura". En la conversación pulula una frase clarividente de Ignacio que viene a constatar una realidad, que apenas hay espacio vacío en las grandes ciudades para edificar algo nuevo. Y aquí me remito a Ángela y a una larga tradición: toda arquitectura es un edificio, pero no todo edificio es arquitectura. Los suyos lo son, pura y absoluta. La nueva TorreviejaComenzadas las obras en 2022, Paredes Pedrosa trabajan en un proyecto que supone la revitalización completa de la cara marítima y del centro urbano de Torrevieja. Sobre una superficie total de 44.529 metros cuadrados, el elemento principal de la actuación es Las Eras de la Sal, un patrimonio industrial del siglo XVIII destinado a almacenamiento y carga de este ingrediente. Ahí se va a ubicar el Museo del Mar y de la Sal y un anfiteatro al aire libre para la celebración del Certamen Internacional de Habaneras que, a su vez, redibuja el borde marítimo, así como la ordenación de la ciudad enlazando en continuidad las calles perimetrales."Es un concurso planteado como remodelación del borde marítimo en torno al puerto pesquero y al deportivo, que estaban absolutamente desconectados del resto de la ciudad. Había también una serie de ruinas arqueológicas que eran las antiguas Eras de la Sal, otro edificio antiguo que era la Fábrica de hielo, que también estaba abandonado. Entonces el concurso lo que hace es regenerar, restituir, revitalizar todo ese borde marítimo haciendo acciones localizadas en cada uno de los puntos. Es decir, la casa de la Administración de las Salinas que estaba abandonado pasa a ser ahora parte de los accesos al museo con las exposiciones temporales; las antiguas Eras de la Sal, que también se recuperan como espacio público; y se hace el pequeño Museo del Mar; o todo el borde que quedaba al lado del antiguo varadero es donde transportamos lo que es el anfiteatro para el Certamen Internacional de Habaneras".De tal manera que todas las piezas lo que hacen es darle cohesión, "convertir en un gran espacio público unos espacios que estaban absolutamente perdidos dentro de una ciudad como Torrevieja, que ha tenido un crecimiento enloquecido, como tantas otras ciudades a las que les ha sucedido lo mismo. Es un proyecto muy bonito en el cual estamos ilusionados, trabajando muchísimo y deseando que pronto sea realidad. Pero aquí es donde mejor se ve que no se trata de construir un edificio, sino de transformar y regenerar lo que ya existe para completar y mejorar cada vez más una ciudad".