El político que aspiraba a suceder a Pedro Sánchez en el PSOE y dimite tras dos accidentes de trenes con 115 muertos
ResumenEn el PSOE todo el mundo daba por hecho que Óscar Puente trataría de suceder a Pedro Sánchez. No moviéndole la silla, pero sí intentando ocuparla cuando él decidiera irse. Incluso se contaba con que podría llegar a ser ungido directamente por el secretario general del partido y que tendría muchas opciones de ganar unas primarias internas con el apoyo de la militancia en el caso de que algún candidato de sector no oficialista se decidiera a dar un paso al frente y disputarle el liderazgo. Esa carrera en ciernes ha terminado abruptamente con su dimisión este martes tras dos accidentes de trenes que han causado 115 víctimas mortales en nueve meses.
En el PSOE todo el mundo daba por hecho que Óscar Puente trataría de suceder a Pedro Sánchez. No moviéndole la silla, pero sí intentando ocuparla cuando él decidiera irse. Incluso se contaba con que podría llegar a ser ungido directamente por el secretario general del partido y que tendría muchas opciones de ganar unas primarias internas con el apoyo de la militancia en el caso de que algún candidato de sector no oficialista se decidiera a dar un paso al frente y disputarle el liderazgo. Esa carrera en ciernes ha terminado abruptamente con su dimisión este martes tras dos accidentes de trenes que han causado 115 víctimas mortales en nueve meses. Aunque había manifestado su intención de hacer exactamente lo contrario, al final el ministro de Transportes ha decidido renunciar al cargo y también a liderar la lista al Congreso por Valladolid en las elecciones del próximo 29 de noviembre. Lo ha hecho por sorpresa tras una larga comparecencia en la Diputación Permanente de la Cámara Baja de cuatro horas en la que hasta su última intervención no había enviado ninguna señal de que tuviera pensado rendirse. El político tuitero, implacable con la oposición y con periodistas que no eran de su cuerda ideológica, el que no se arrugaba ante nada ni nadie, ha acabado bajándose del ring seis días después del siniestro de Urda (Toledo). Puente, alcalde de Valladolid entre 2015 y 2023, fue uno de los apoyos de Sánchez en las primarias de 2017, en las que se enfrentó a Susana Díaz en su reconquista de la cúpula de Ferraz. Una vez consumado el triunfo frente al aparato, el líder socialista lo premió nombrándolo portavoz de la Ejecutiva Federal, una función que apenas ejerció entre otras cosas porque su estilo no va con repetir argumentarios enlatados. En aquel momento, además, a lo único que aspiraba era a seguir siendo la máxima autoridad de su ciudad natal. El guion cambió cuando en las últimas elecciones municipales volvió a ser el candidato más votado, pero una coalición entre el PP y Vox le arrebató el bastón de mando. Tras el adelanto de las generales, que se celebraron dos meses más tarde, el presidente del Gobierno lo incorporó entonces a la lista del Congreso, adquirió fama nacional en la réplica a Alberto Núñez Feijóo durante su investidura fallida con un discurso muy combativo que tuvo una gran repercusión mediática y finalmente acabó aceptando una cartera ministerial que había rechazado al menos en dos ocasiones previas. En estos tres años encargado de las competencias de Transportes había combinado su "perfil institucional de gestor eficaz", reconocido incluso entre los menos alineados dentro del partido con la dirección actual, cuando las circunstancias lo habían requerido -como la dana de Valencia y el accidente de trenes de Adamuz (Córdoba)-, con el de principal azote político sin límites ni complejos. Miembro del cada vez más reducido círculo próximo al jefe del Ejecutivo, era "el único pata negra que quedaba junto a [Félix] Bolaños, sanchismo 100%". Desde la convocatoria de las elecciones hace un mes además de ejercer de portavoz de facto del PSOE en redes sociales, el máximo responsable institucional de las infraestructuras ferroviarias en España estaba haciendo tándem con Sánchez en la precampaña, un papel que en 2023 desempeñó José Luis Rodríguez Zapatero, ahora fuera de foco tras su imputación por el rescate de la aerolínea Plus Ultra y el escándalo de las joyas escondidas en una caja fuerte. El mismo día del anuncio, colgó un vídeo de casi ocho minutos para trasladar sus "reflexiones" sobre la cita con las urnas del 29-N, que incluían desde una defensa cerrada del Gobierno del que forma parte -"modelo de vanguardia y progresismo mundial"- hasta duras críticas a una potencial alianza del PP y Vox, a los que puso como ejemplo de "odio" y "mediocridad". En estos días Puente había asistido a tres mítines con el presidente -en el de Valladolid pronunció su propio discurso de 20 minutos-, a varios encuentros informativos, como el desayuno de Nueva Economía Fórum y un coloquio en el Club Siglo XXI el lunes y el martes de la semana pasada, en los que un grueso importante de las preguntas giraron en torno a política, y ha concedido entrevistas a TVE y la Ser, además de la de La Sexta, sin abandonar su faceta de comentarista y crítico ácido en X. El mismo miércoles tenía previsto mantener un encuentro con militantes socialistas en Cádiz, que suspendió debido al accidente de Urda. El ex alcalde y ahora también ex ministro, que junto con Sánchez había sido el más entusiasta públicamente en alentar el espíritu de la remontada el 29-N apelando al voto útil, ya no será quien esté al frente de la gestión de esta nueva crisis ni del relevo en la cúpula socialista.