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De la Fuente: "La final contra Argentina fue la madre de todos los partidos"

Resumen

Es ya uno de los personajes del año y todavía estamos en el mes de julio. Luis de la Fuente (Haro, 21 de junio de 1961) lideró a un equipo único para colocar en el pecho del combinado nacional la segunda estrella y para llevar a millones de españoles una felicidad inmensa que perdurará para siempre. El seleccionador visita la redacción de MARCA para poner palabras a las emociones vividas en los últimos días. ¿Cómo está asimilando estas 96 horas como campeón del mundo?

Es ya uno de los personajes del año y todavía estamos en el mes de julio. Luis de la Fuente (Haro, 21 de junio de 1961) lideró a un equipo único para colocar en el pecho del combinado nacional la segunda estrella y para llevar a millones de españoles una felicidad inmensa que perdurará para siempre. El seleccionador visita la redacción de MARCA para poner palabras a las emociones vividas en los últimos días.  PREGUNTA. ¿Cómo está asimilando estas 96 horas como campeón del mundo? RESPUESTA. Siento emoción, orgullo y siento el afecto y la felicidad de un país unido en una causa común. Y eso hace que uno se sienta muy, muy realizado y muy satisfecho. P. Esta selección ha enamorado al mundo. ¿Ha tocado techo este grupo? R. Para nada. Yo es que yo soy muy exigente, soy muy competitivo. Soy de los que piensa que siempre se puede mejorar. Es una máxima que tenemos en cada día de trabajo, en cada entrenamiento, en todas las sesiones que tenemos: siempre hacer mejor que lo que hicimos ayer. Este grupo mezcla gente joven y con gente veterana. Tienen mucho recorrido todavía y creo queda ver la mejor versión de esta selección. Lo mejor está todavía por llegar. P. Luis, ¿qué tiene este equipo y esta generación de especial? R. Destacaría antes que el talento futbolístico, que es incuestionable y reconocido, la calidad humana. Es un grupo generoso y solidario. Mira, yo recuerdo en alguna de las charlas que tuvimos y que lo dije luego después algún partido: nos hemos enfrentado a las mejores selecciones del mundo, pero ellos se han encontrado al mejor equipo del mundo. En la Eurocopa se acuñó la palabra 'Familia' para describir a este grupo y es la realidad. Eso nos da una fuerza imparable. P. Habla de calidad humana, de un grupo humilde... ¿qué peso tiene Lamine Yamal en esta selección? R. Nosotros dijimos que nos habíamos enfrentado a la Portugal de Cristiano, a la Francia de Mbappé, íbamos a jugar contra la Argentina de Messi... pero ellos se enfrentaban a la selección de los 26. Rememorando aquella frase famosa de los 300 espartanos... Pues nosotros somos los 26 españoles. Lamine es un futbolista que ha tenido una experiencia extraordinaria y un rendimiento fantástico. Ha madurado muchísimo, ha trabajado mucho para el equipo y ha sabido anteponer el bien general al bien particular. Es un gran futbolista, muy joven, que todavía está en proceso de formación, pero que esto le va a hacer mejor en el futuro. Ha tenido un proceso previsto. Venía de un tiempo inactivo y ha hecho un trabajo maravilloso. P. Hagamos un camino por el Mundial de España y díganos una idea de cada uno de los partidos R. Cabo Verde nos situó en la realidad de lo que iba a ser la competición, un poco sabiendo la dificultad que teníamos todos, el concepto de Mundial, que insisto, no tiene nada, tiene que ver con la Eurocopa. Arabia Saudí nos confirmó que cuando eres consciente de la dificultad, tener tranquilidad y confianza. Luego con Uruguay destaco la madurez del grupo y el no entrar en el juego del rival. Tuvimos entereza y talento futbolístico. Ya en dieciseisavos, ante Austria dimos otro impulso porque fortalecimos lo conseguido en partidos anteriores. Con la Portugal de Cristiano Ronaldo ya adelanté que podía ser una final anticipada. Era uno de los favoritos y nos exigió lo máximo. En cuartos contra Bélgica sentí que era un encuentro trampa. Eran rápidos y muy dinámicos. Incluso en el momento de encajar el primer gol de todo el Mundial supimos controlar los nervios. Ya en semis llegó la Francia de Mbappé, absolutos favoritos. Pero creo que había más inquietud en la grada que dentro del nuestro grupo. Nosotros nos comportamos como un verdadero equipo y de principio a fin el partido estuvo controlado. Fuimos un equipo coral. El comportamiento de cada uno fue excepcional, pero como equipo fue todavía mejor y eso es lo que les hace mejores. Y con Argentina fue la madre de todos los partidos. La vigente campeona, una selección de tres estrellas, la retirada de Messi... El encuentro soñado. El triunfo fue cerrar el círculo de todo lo que habíamos estado proponiendo todo durante toda la competición. Y el análisis final fue que en líneas globales todo el Mundial transcurrió según planeado y visualizado previamente.  P. Si España es la mejor del mundo, ¿Luis de la Fuente es el mejor entrenador del mundo? R. Yo siempre he dicho que tenemos los mejores jugadores del mundo, el mejor equipo del mundo y tengo el mejor grupo de trabajo del mundo, compuesto además por las mejores personas del mundo. Yo lo que quiero es ser una buena persona, alguien que que verdaderamente disfruta con su trabajo y se reconoce su trabajo, pero sobre todo en la pasión que me provoca y que el honor es mío. P. En la entrega de medallas tuvo una conversación con Infantino, ¿qué le dijo? Yo siempre digo que las conversaciones privadas son privadas, pero en este caso creo que es interesante decirlo. ¿Por qué? Porque pone en valor la categoría de nuestros jugadores. Mira, con Infantino coincidimos en los Juegos Olímpicos, ganamos la medalla de plata. El comportamiento de los jugadores fue espectacular. Se pusieron la medalla, no se quitaron la quitaron, disfrutaron de la ceremonia final, Cuando terminó la ceremonia vino Infantino y me dijo: 'mister, sus jugadores son un ejemplo'. Y muchos de aquellos futbolistas estaban en esta final. El otro día me lo recordó, me dijo:  'Lo que te dije el día de los Juegos Olímpicos sigue vigente hoy. Qué ejemplo de todo. De grupo humano, de compañerismo, de generosidad, de sacrificio, de grandeza futbolística'. Y eso es un orgullo. Es el mayor de los orgullos, más allá de lo puramente futbolístico. P. Tiene muy buena relación con Scaloni, ¿qué le parecieron sus palabras enfriando la polémica y reconociendo que en la final España fue mejor? R. Somos muy  buenos amigos, tenemos una gran relación y es un caballero. Y sé que al final de los partidos estás muy revolucionado. Se vieron unas escenas desagradables y seguro que a él tampoco le gustaron. Creo que eso es la grandeza en el deporte que busca, es el enfrentamiento en el partido. En el fragor de la batalla no hay amigos, pero luego, tranquilamente, cuando termina ya la competición, pues vuelves a la normalidad y te das cuenta que que no hay nada más importante que una buena amistad. P. ¿Cuántas veces había soñado con levantar esta copa? R. Soñar, soñar... Es que es muy difícil. Nunca soñé dirigir a la selección absoluta. Yo iba cumpliendo mis etapas cuando estaba en las categorías inferiores y era feliz. Siempre he sido feliz donde he estado. Nunca pensé en llegar arriba. Ahora todos están pensando en este Mundial, pero yo ya estoy pensando en los partidos de septiembre. P. ¿Y en qué momento se vio campeón? R. Durante la final vimos que el partido estaba totalmente controlado. Éramos muy superiores, pero nos faltaba que alguno de los goles que se anularon, y se anuló injustamente uno de ellos a Nico Williams, hubiera subido al marcador para tener una diferencia más amplia. Fue con el pitido final, porque ellos iban a tener sus opciones. Lo sabíamos. Esto es el fútbol. Hasta el final se mantiene la tensión. Pero aquí está la copa ya con nosotros. P. Para acabar, ¿qué mensaje le manda a los millones de españoles que han arropado a su selección estos días y durante todo el Mundial? Pues nada, muchas gracias España, de verdad. Os hemos sentido muy cerca. Y ese ánimo, ese impulso, ese empuje... ha sido clave para que este grupo de trabajo consiguiera esto tan importante que es de todos. Esto es un éxito de todo un país volcado, insisto, con un objetivo común. Por eso una y otra vez digo que juntos somos más fuertes. Así que aprovechemos este impulso para cada día ser un poquito mejor y mejor país también.