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Expansión ·

La inflación se dispara hasta el 4,9% en septiembre por las gasolinas

Resumen

La presión inflacionaria marca el comienzo de la última recta del año. El IPC subió este mes hasta el 4,9%, nuevo alza interanual de los precios que se debe una vez más al encarecimiento de los combustibles y lubricantes para vehículos personales por el shock energético de la guerra en Irán. El indicador sube por tercera vez consecutiva y renueva máximos de hace más de tres años hasta su tasa más alta desde la tasa más alta desde febrero de 2023, por efecto directo de la escalada de precio de los combustibles y el diésel disparado. Respecto a agosto (precios de este mes respecto a precios del mes pasado), el coste de la vida sube un 0,3%.

La presión inflacionaria marca el comienzo de la última recta del año. El IPC subió este mes hasta el 4,9%, nuevo alza interanual de los precios que se debe una vez más al encarecimiento de los combustibles y lubricantes para vehículos personales por el shock energético de la guerra en Irán. El indicador sube por tercera vez consecutiva y renueva máximos de hace más de tres años hasta su tasa más alta desde la tasa más alta desde febrero de 2023, por efecto directo de la escalada de precio de los combustibles y el diésel disparado. Respecto a agosto (precios de este mes respecto a precios del mes pasado), el coste de la vida sube un 0,3%. El dato avanzado hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que no se confirmará hasta el próximo 14 de octubre, también refleja el efecto base de la estadística, dado que los carburantes bajaron en septiembre de 2025. También han contribuido al alza del IPC general, aunque en mucha menor medida, los precios de los paquetes turísticos, que descienden menos que en el mismo mes del año pasado. La inflación subyacente, que no incluye en su cálculo la energía ni los alimentos no elaborados, también sube, en este caso dos décimas, hasta el 3,1%. lo que significa que se recrudece la presión inflacionaria en los sectores de servicios y también en los bienes industriales no energéticos, según advertía ayer el director de coyuntura de Funcas, Raymond Torres. El indicador adelantado del IPC armonizado (IPCA), que se emplea para ponderar precios con estadísticas internacionales, fundamentalmente Eurostat, sube hasta el 5%. En los últimos tres meses los precios energéticos en España y el resto de la eurozona ha subido más de un 10%, encarecimiento que se ha ido trasladando a la cadena de consumo: los precios de los alimentos, las bebidas y el tabaco repuntan un 2,7% interanual en septiembre y un 0,3% frente a agosto. Según los índices nacionales de los grupos especiales que recoge el INE, los precios de los alimentos frescos han aumentado un 5,8% en su tasa anual y un 1,2% respecto a agosto. "El encarecimiento de la energía se va filtrando poco a poco al conjunto de las parcelas de IPC y esto lo notamos en la cesta de la compra, en el día a día", apuntaba Torres en un comunicado. "Estamos con un doble problema de inflación, no solamente energética, pero también de otros precios que nos diferencian del resto de Europa". En este sentido, la inflación española sigue superando "muy probablemente" la media europea y se mantiene una "brecha desfavorable de inflación en detrimento de España", lo que significa que "resta poder adquisitivo" a las familias y "supone una merma de competitividad para la economía española". El Ministerio de Economía recuerda que el Gobierno aprueba hoy un tercer paquete de medidas para seguir protegiendo a hogares y sectores afectados por la subida de los combustibles. "Desde el inicio de la guerra, el Gobierno ha aprobado ya dos paquetes de medidas del Plan de Respuesta. El primero llegó apenas 20 días después del estallido del conflicto. En junio se prorrogó y se rediseñó. Gracias a estas medidas, la inflación ha llegado a moderarse hasta un punto en algunos meses y los hogares han visto compensada en torno a la mitad de la subida de la gasolina y el diésel", señala en un comunicado el departamento dirigido por Carlos Cuerpo. El Ejecutivo tiene aprueba en el Consejo de Ministros de hoy un escudo anticrisis para paliar la escalada de precios y la pérdida de poder adquisitivo en otoño e invierno y también prevé prorrogar hasta el 31 de diciembre las ayudas al sector agroalimentario, incluida la compensación por los sobrecostes del gasóleo agrícola. "El apoyo al campo y al transporte ayuda a contener el contagio del shock energético al resto de precios, lo que técnicamente se denomina efectos de segunda ronda. Desde marzo hasta agosto (último dato completo publicado por el INE), los precios de los alimentos han bajado un 0,6%", subraya Economía. El Gobierno también pretende mantener una "perspectiva de medio y largo plazo", con medidas dirigidas a reducir la dependencia energética de España e impulsar la electrificación y la descarbonización de la economía. Análisis de expertos, como el elaborado por la economista sénior en la Dirección de Coyuntura y Estadística de Funcas y profesora de la UNED, María Jesús Fernández Sánchez, que cita Europa Press, advierten de que la extensión del conflicto de Oriente Próximo hacia el estrecho de Bab el-Mandeb hace temer un "agravamiento y una prolongación en el tiempo de los problemas de suministro". Este escenario eleva el riesgo de una inflación energética más elevada y persistente, con efecto escala hacia todos los precios de la economía y los sueldos. Funcas ya había advertido de que la tasa de inflación podía llegar al 4,9% en septiembre y mantenerse por encima del 4% en los meses siguientes, con una media anual del 3,6% este año y del 2,9% en 2027. Por ahora, los salarios están conteniendo los efectos de la inflación con subidas pactadas por convenios colectivos por debajo del IPC, en torno al 3% hasta agosto. El euríbor a doce meses, el indicador más utilizado para el cálculo de las hipotecas variables en España, cerrará septiembre al alza, por tercer mes consecutivo, hasta una tasa media del 3,2%, lo que supone su nivel más alto en dos años, desde julio de 2024.