Los expertos de PwC prevén que la guerra restará hasta 0,5 puntos al crecimiento del PIB en 2026
ResumenEl consenso de expertos ya da por descontado que incluso en el mejor escenario, en el que la guerra de Irán se resuelva en las próximas semanas, las economía globales sufrirán los efectos de una escalada de precios de los productos energéticos y de los combustibles que provocará un repunte de la inflación general. Así lo constata el Consenso Económico y Empresarial de PwC compuesto por expertos, empresarios y directivos estiman que la guerra tendrá una duración de alrededor de los dos meses y su impacto detraerá entre 0,2 y 0,5 puntos porcentuales al crecimiento de la economía española durante este año. Es decir, el equivalente a entre 3.200 millones y 8.000 millones de euros. Concretamente, la mayoría de los expertos consultados por PwC, un 55%, cree que el PIB reducirá su crecimiento entre 0,2 y 0,5 puntos porcentuales.
El consenso de expertos ya da por descontado que incluso en el mejor escenario, en el que la guerra de Irán se resuelva en las próximas semanas, las economía globales sufrirán los efectos de una escalada de precios de los productos energéticos y de los combustibles que provocará un repunte de la inflación general. Así lo constata el Consenso Económico y Empresarial de PwC compuesto por expertos, empresarios y directivos estiman que la guerra tendrá una duración de alrededor de los dos meses y su impacto detraerá entre 0,2 y 0,5 puntos porcentuales al crecimiento de la economía española durante este año. Es decir, el equivalente a entre 3.200 millones y 8.000 millones de euros. Concretamente, la mayoría de los expertos consultados por PwC, un 55%, cree que el PIB reducirá su crecimiento entre 0,2 y 0,5 puntos porcentuales. Mientras que el 22% es más optimista y apuesta porque solo caiga menos de 0,2 puntos. No obstante, para el 17%, la economía española se contraerá entre 0,5 y 1 punto porcentual, lo que sería un duro golpe al crecimiento este año ya que se quedaría entre el 1,7% y el 1,2%, tomando la referencia de Funcas. Antes de la guerra, los directivos preveían mayoritariamente que el PIB de España crecería entre el 2% y el 2,2%, según algo más de cuatro de cada diez, o entre el 2,2% y el 2,4%, en opinión del 37%. Un 14% pensaba que superaría el 2,4%. Si se tienen en cuenta la media de todas las respuestas emitidas, el consenso de los expertos era que el PIB debería incrementarse en 2026 un 2,24%, en línea con Funcas, que sitúa el avance en el 2,2%. Presión de los precios Este recorte en las previsiones tiene su origen en el aumento de los precios que ya está produciendo y que se espera que se mantenga. "La subida del petróleo, el gas y otras materias primas, lo que abre la puerta a la inflación. Incluso, en algunas áreas se habla de previsiones de estanflación, es decir, bajo crecimiento y precios al alza, el peor escenario", advierte el Consenso de PwC. En este sentido, el 43% estima que la inflación aumentará entre 0,5 y 1 punto porcentual sobre los cálculos anteriores; el 28% que se elevará menos de 0,5 puntos porcentuales y el 26% que lo hará más de 1 punto porcentual. Por lo que existe menos consenso que sobre la marcha del PIB, y está claro que prácticamente nadie cree que todo seguirá como estaba antes del conflicto bélico. Según la mayoría de los expertos, la duración media de la guerra será de entre tres semanas y dos meses. Este cálculo supondría prolongar la incertidumbre y el caos petrolero hasta final de abril. Eso es lo que cree el 53% de los encuestados, mientras que el 43% considera que se alargará durante más de dos meses, lo que la llevaría a las puertas del verano. "De cumplirse esta última previsión, la economía mundial se vería seriamente afectada y obligaría a los Gobiernos a intervenir con ayudas importantes de carácter fiscal, como está diseñando la Unión Europea, incrementando el déficit", señalan los expertos. Con este telón de fondo, la puntilla la puede dar la reacción de los bancos centrales a la hora de fijar los tipos de interés. Ahora, los tipos de interés (facilidad de depósito del BCE) están en el 2,5% en Europa. En la encuesta de PwC se preguntó inicialmente a los expertos dónde creían que estarían los tipos en diciembre de este año y respondieron mayoritariamente, el 70%, que entre el 1,5% y el 2%. Es decir, esperaban una bajada de entre medio punto o un punto para diciembre de 2026. Ahora, tras el estallido de la guerra, el 50% los sitúan entre el 2% y el 2,5%, lo que supone mantenerlos o bajarlos ligeramente. Para el 19% habrá subida, los fijan entre el 2,5% y el 3%, mientras que un 16% piensa que descenderán hasta el 1,5% o el 2%. "En conjunto, predomina una visión no muy pesimista y de impacto económico contenido, si bien la elevada incertidumbre sobre la duración del conflicto se traduce en una dispersión de las estimaciones para el IPC, los tipos de interés y el crecimiento", señala el Consenso de PwC. Invertir en infraestructuras energéticas y red eléctricaLos expertos, empresarios y directivos del 'Consenso Económico y Empresarial de PwC' también señalan que las infraestructuras que necesitan un mayor desarrollo ante los cambios tecnológicos, demográficos y geopolíticos son las energéticas y las redes eléctricas. Para el 65% de los encuestados son las que precisan una inversión más urgente. Casi el total de los preguntados (el 99%) las colocan en los tres primeros puestos por orden de prioridad. También consideran que existe una gran demanda de las infraestructuras digitales y de soporte a nuevas actividades, como centros de datos, supercomputación o 5G, con un 51% que lo considera relevante, seguido de las de transporte ferroviario. Menos prioritario se ve, por este orden, la inversión en la red de carreteras, la infraestructura hidráulica y la red de puertos y aeropuertos. Cuando se pregunta a los empresarios si la red eléctrica está preparada para soportar el aumento de la demanda que puede llegar por la construcción de nuevas viviendas, la proliferación de centros de datos y el auge de las energías renovables casi el 87% aseguran que no. De ellos, el 44% abogan por más inversión en redes y almacenamiento, con impulso a la energía nuclear mientras, que el otro 43% pide incrementar la capacidad de las redes de transporte y distribución y eliminar los cuellos de botella regulatorios. Únicamente el 13% cree que la red eléctrica podrá soportar el aumento de demanda. Respecto a la red ferroviaria, el 74% de los encuestados afirma que los actuales problemas "cuestionan la fiabilidad, capacidad y calidad del ferrocarril", al tiempo que aprecian deficiencias conectividad entre los grandes nodos urbanos, Cercanías y redes secundarias.