Las marcas chinas de coches controlan uno de cada cinco concesionarios en España
ResumenEspaña es un imán para las marcas chinas de automóviles. Los clientes españoles, muy sensibles al precio y a la tecnología, han acogido de forma positiva a las nuevas firmas procedentes del gigante asiático que están aterrizando en el territorio europeo. Una de las claves es la apuesta que estas compañías están haciendo por la distribución tradicional de sus vehículos a través de los concesionarios. Al llegar a Europa, una de las principales críticas hacia estas marcas asiáticas era que no tenían experiencia en el mercado europeo ni español y que tampoco contaban con una infraestructura comercial y de posventa a la que acudir para responder a las necesidades de mantenimiento de los clientes.
España es un imán para las marcas chinas de automóviles. Los clientes españoles, muy sensibles al precio y a la tecnología, han acogido de forma positiva a las nuevas firmas procedentes del gigante asiático que están aterrizando en el territorio europeo. Una de las claves es la apuesta que estas compañías están haciendo por la distribución tradicional de sus vehículos a través de los concesionarios. Al llegar a Europa, una de las principales críticas hacia estas marcas asiáticas era que no tenían experiencia en el mercado europeo ni español y que tampoco contaban con una infraestructura comercial y de posventa a la que acudir para responder a las necesidades de mantenimiento de los clientes. Era un factor en el que eran ampliamente superadas por firmas tradicionales como Renault, Seat, Peugeot, Volkswagen o Citroën. Sin embargo, las enseñas chinas se han dado cuenta de la relevancia de tener puntos físicos de contacto con el cliente, tanto para la venta como para la posventa, por lo que han regado el territorio nacional con sus concesionarios, en un movimiento que en contra al iniciado hace unos años por varias marcas con más tradición en Europa, que redujeron el peso de los concesionarios tradicionales para apostar por la venta directa, ante el auge previsto de la compra online. Esta ofensiva de marcas chinas ha venido acompañada de un aluvión de nuevos concesionarios en territorio español. Las compañías chinas ya representan uno de cada cinco puntos de venta de automóviles en España. Con datos recopilados hasta el actual mes de octubre, las firmas del dragón asiático cuentan ya con cerca de 1.000 puntos de venta en España, lo que supone casi uno de cada cinco del total de 5.600 puntos instalados en el país y un 67% más que en 2025. El desarrollo de la red comercial de las nuevas compañías chinas que han desembarcado en España, entre las que destacan MG, BYD, Omoda, Jaecoo, Geely, Changan o Leapmotor, no solo se ha centrado en los grandes núcleos urbanos como Madrid o Barcelona. De hecho, el mayor peso de los concesionarios de las firmas del país asiático se concentra en la zona norte, en regiones de tamaño medio, gracias a la acogida por parte de los grupos de concesionarios regionales. El 56% de las instalaciones que comercializan automóviles de compañías chinas se encuentra en manos de los 48 grupos de concesionarios que al menos llevan más de dos firmas diferentes. "En la práctica, la red se apoya en un núcleo reducido de grupos que han apostado por varias marcas chinas a la vez", subrayan desde el sector. Entre estos grupos, los más activos en sus vínculos contractuales con las marcas chinas son Grupo Blendio, Autovidal, Grupo Syrsa, Vian Automobile, Grupo Gamboa, Grupo Nieto o M Automoción, entre otros. "El éxito de la entrada de las marcas chinas es que hayan decidido aterrizar en el país buscando crear redes de concesionarios", explica Marta Blázquez, presidenta de Faconauto, que ve ventajas a esta apuesta, ya que aporta volumen y más rentabilidad. Según los últimos datos disponibles, las marcas chinas contaban en España con 983 puntos de venta, pero fuentes del sector indican que la cifra ya se situaría en casi 1.100 concesionarios. La previsión es que podrían cerrar el año con más de 1.200 puntos de venta en el territorio nacional, por encima de la estimación anterior que anticipaba alcanzar los 1.000 centros a 31 de diciembre. Estos 1.200 concesionarios serían el doble que en 2025 y supondrían acercase a un cuarto de la masa total de puntos de venta en España. La ofensiva por contar con una tupida red comercial en el mercado nacional está liderada por las dos compañías que, además, también están registrando los mejores registros de ventas. MG, del grupo SAIC Motor, es la enseña que encabeza el desembarco chino en España, con casi 35.300 automóviles matriculados hasta septiembre, aunque cae un 2,5% tras varios años de subidas continuadas. Le pisa los talones BYD, con 34.384 unidades entregadas, lo que le sitúa a punto de dar el sorpasso a su rival, tras duplicar entregas en lo que va de año. MG, con 115 puntos de venta en España, y BYD, con 107, son las empresas chinas con una red de concesionarios más amplia. La previsión de ambas para el cierre de año es alcanzar los 140 concesionarios, en el caso de MG, y 130 puntos, en el de BYD. En tercera posición entre las empresas chinas se sitúan Omoda y Jaecoo, del grupo Chery, que hasta octubre contaban con 105 instalaciones comerciales en España, en línea con su objetivo para cierre de año, mientras que también alcanzando el centenar (100) se sitúa Ebro -marca española, pero con tecnología del grupo Chery-. Ya con menos de cien puntos de venta están enseñas como Changan/Deepal (65), así como Leapmotor (65, aunque ambiciona llegar a 80 a final de año), DFSK (52 puntos), Bestune (47) o Lepas (suma 40, pero tiene intención de llegar a 50 a final de año). En la actualidad, hay unas 37 marcas chinas operativas en el mercado español, que copan casi un 15% de las matriculaciones del mercado, aunque la cifra se irá incrementando progresivamente, ya que está prevista la llegada de diferentes enseñas, como es el caso de Xiaomi, el año que viene, así como Jetour, del grupo Chery, o Avatr, del grupo Changan.