La gasolina se dispara un 7,6% y el diésel supera el 14%: "El problema estructural va a durar varios meses más"
ResumenLa semana del 9 de marzo, la segunda tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, comenzó con el precio de la gasolina casi un 8% más caro que la anterior, mientras que el diésel se disparó más de un 14%, según el boletín petrolero de la UE. En lo que respecta a la evolución diaria, el jueves los precios parecieron estabilizarse, si bien el sector advierte de que una señal tan tibia, tras anunciarse la liberación de 400 millones de barriles de petróleo, significa que el mercado interpretó la medida con escepticismo y cautela. Así, el precio medio del litro de gasolina es 1,6 euros y el del diésel, 1,64. Esto supone que llenar un depósito de 55 litros cuesta, respectivamente, 88 y 90,2 euros, mientras que en la semana del 23 de febrero el precio habría sido 80,85 y 78,1 euros, una subida del 6,68% para la gasolina y del 15,61% en el caso del gasóleo.
La semana del 9 de marzo, la segunda tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, comenzó con el precio de la gasolina casi un 8% más caro que la anterior, mientras que el diésel se disparó más de un 14%, según el boletín petrolero de la UE. En lo que respecta a la evolución diaria, el jueves los precios parecieron estabilizarse, si bien el sector advierte de que una señal tan tibia, tras anunciarse la liberación de 400 millones de barriles de petróleo, significa que el mercado interpretó la medida con escepticismo y cautela. Así, el precio medio del litro de gasolina es 1,6 euros y el del diésel, 1,64. Esto supone que llenar un depósito de 55 litros cuesta, respectivamente, 88 y 90,2 euros, mientras que en la semana del 23 de febrero el precio habría sido 80,85 y 78,1 euros, una subida del 6,68% para la gasolina y del 15,61% en el caso del gasóleo. Las subidas parecen contrastar con la primera reacción de los carburantes -la gasolina subió un 1,03% y el diésel, un 1,26%- pero hay que tener en cuenta que estos datos recogen el precio al inicio de la semana y el ataque fue un sábado, por lo que apenas tuvieron tiempo para ajustarse. La tendencia, en cualquier caso, viene siendo ascendente desde la segunda semana de enero, cuando el litro de gasolina costaba 1,43 euros y el de diésel, 1,38. Desde entonces han subido un 11,44% y un 18,92%. La subida más pronunciada en el gasóleo se debe a que "hay una falta estructural de diésel en todo el mundo", según explica Nacho Rabadán, director general de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES). A esto se suman unas previsiones poco optimistas en un contexto en el que Europa ha perdido capacidad de refino -un 20% en los últimos 15 años- y a que China, que tiene el 17% de la capacidad mundial, ha prohibido la exportación de derivados del petróleo. En cualquier caso, el precio sí bajó entre el miércoles y el jueves. En concreto, el litro de gasolina pasó de 1,698 a 1,697 euros y el diésel, de 1,825 euros a 1,821. El 27 de febrero, de todos modos, se situaban en 1,493 y 1,447, respectivamente, en este caso según la media aritmética de los datos del Ministerio de Transición Ecológica que recoge diariamente CEEES, un cálculo en el que se excluye la información de Canarias, Ceuta y Melilla por su régimen fiscal especial. "Ha bajado 'nada', pero ha bajado, lo cual ya es romper una tendencia", ilustra Nacho Rabadán. No obstante, advierte que "no vale para nada porque me temo que mañana va a volver a subir". El motivo, afirma, es que "el mercado, de momento, no compra el mensaje de la Agencia Internacional de la Energía". "El brent está a 97 dólares y, lo que es más importante, la cotización internacional del gasóleo está a casi 1.100 dólares la tonelada", contextualiza Rabadán. Y en su opinión, esto evidencia que el plan de liberar 400 millones de barriles necesita más certezas que ese número. "Tienes que decir si va a ser en tres meses, en un año...", incide Rabadán. De momento, por lo que han deslizado algunos países, parece que se trabaja con un horizonte de 120 días, unos cuatro meses. Según Rabadán, de este periodo se pueden sacar dos conclusiones. La primera, que la liberación sería de unos 100 millones de barriles cada mes, lo que equivale, aproximadamente, al consumo mundial de un día. Es decir, el alivio de la tensión en la demanda sería, como mucho, moderado. Por otro lado, el directivo considera que esto implica que la Agencia Internacional de la Energía "cree que el tema va a durar, por lo menos, cuatro meses más". Es decir, "se va a poner más petróleo en el mercado, pero voy a seguir teniendo el problema estructural cuatro meses más". Y por este motivo el mercado apenas ha reaccionado "y no se ha producido lo que quería la AIE, que es un desplome de la cotización del brent y, en paralelo, de sus productos derivados".