← Volver
El Mundo ·

Los sindicatos reclaman en el 1º de Mayo mejores salarios en un momento en que las empresas "están ganando dinero como nunca"

Resumen

Miles de personas salieron este viernes a la calle en toda España para reclamar mejores salarios y vivienda accesible convocadas por los sindicatos mayoritarios que, en esta ocasión, se llevaron el acto central del 1º de Mayo hasta Málaga, buscando así así el eco de la recién estrenada campaña a las elecciones andaluzas del 17 de mayo para pedir también la movilización a los progresistas de este país contra las políticas privatizadoras y los recortes de derechos. Los líderes de UGT y CCOO reclamaron subidas de impuestos para los más ricos y una mejor redistribuición de la riqueza de España; y convirtieron también la movilización en un grito de 'No a la guerra'. Entre los manifestantes se pudo ver un monigote de tela con la cara del presidente de la Junta, Juanma Moreno, a quien se recriminó el «abandono» de los servicios públicos. El secretario general de CCOO, Unai Sordo, señaló en un momento de su intervención que «nos jugamos la supervivencia como país y como clase».

Miles de personas salieron este viernes a la calle en toda España para reclamar mejores salarios y vivienda accesible convocadas por los sindicatos mayoritarios que, en esta ocasión, se llevaron el acto central del 1º de Mayo hasta Málaga, buscando así así el eco de la recién estrenada campaña a las elecciones andaluzas del 17 de mayo para pedir también la movilización a los progresistas de este país contra las políticas privatizadoras y los recortes de derechos. Los líderes de UGT y CCOO reclamaron subidas de impuestos para los más ricos y una mejor redistribuición de la riqueza de España; y convirtieron también la movilización en un grito de 'No a la guerra'. Entre los manifestantes se pudo ver un monigote de tela con la cara del presidente de la Junta, Juanma Moreno, a quien se recriminó el «abandono» de los servicios públicos. El secretario general de CCOO, Unai Sordo, señaló en un momento de su intervención que «nos jugamos la supervivencia como país y como clase». Y consideró que la entrada de Vox en los gobiernos de Extremadura, Aragón o Castilla y León es meter «un caballo de Troya» en el sistema para «romperlo por dentro». «Vuestra participación es clave, es esencial», afirmó desde el el atril el secretario general de la FeSP UGT Madrid, Santiago Tamame. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, defendió el pago de impuestos como una de las claves de la supervivencia del sistema democrático y coincidió con su homólogo de CCOO, quien afirmó que no hay que fiarse de quienes prometen bajadas de impuestos: «Hay que subir los impuestos a los ricos», afirmó, para rebajar la presión al resto de la población. También reclamó un incremento de los salarios y una mejor «redistribución de la riqueza de España». Las empresas están ganando dinero «como hace mucho que no ganaban» y eso debe trasladarse a los salarios, recalcó. El líder sindical puso el acento, asimismo, en el carácter internacional de esta jornada en un mundo que sufre las subidas de precios y una creciente sensación de inseguridad. La marcha del Primero de Mayo comenzó en la zona del puerto y, tras recorrer las principales calles de la capital malagueña, la comitiva llegó a la plaza de la Constitución, que estuvo muy lejos de verse llena por los asistentes. Desde el escenario, flanqueado por una gran trasera roja con el lema de la jornada(«Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia») impreso en letras blancas, se animó a los asistentes a distribuirse por la plaza, pero la realidad es que no eran suficientes para llenarla. El líder de UGT celebró, sin embargo, el éxito de una convocatoria que llegó a calificar de «mayoritaria», pero los muchos huecos vacíos en la plaza de Constitución y el abandono temprano de muchos de los asistentes no ayudó a transmitir esa sensación de éxito que la organización insistía en repetir en voz alta una y otra vez. Tanto es así que, cuando le tocó el turno al secretario general de CCOO, encargado de cerrar el acto, los presentes apenas si ocupaban un cuarto de la plaza, incluyendo a algunos turistas despistados y una pandilla que celebraba una despedida de de soltero. Cuando los periodistas se acercaron a los agentes de la Policía que velaban por la seguridad del evento a interesarse por los datos de asistencia, alguno de los participantes en la marcha se adelantaron a responder: «De lo que os digan, un 30% más», apuntó una señora ataviada con una camiseta de CCOO. En la movilización en Málaga participaron la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. Pero también dos de los candidatos a las elecciones del 17 de mayo, la socialista y ex ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el coordinador general de IU, Antonio Maíllo, que encabeza la lista de Por Andalucía junto a Sumar y Podemos. José Ignacio García, candidato de Adelante Andalucía, también acudió a la manifestación del 1º de Mayo, pero a la celebrada en Jaén. Con la elección de la fecha de las elecciones, fue en realidad el presidente de la Junta el que situó el Día Internacional del Trabajo en el arranque de la campaña electoral, y la izquierda ha aprovechado la coincidencia para pedir que las urnas se llenen de «votos progresistas» que pongan freno a las políticas de derecha en Andalucía. Desde Jaén, José Ignacio García reclamó una reducción a 30 horas de la jornada laboral semanal para todos los trabajadores, ya que «no puede ser» que, pese a «tantos avances tecnológicos», se siga «trabajando igual o en condiciones más precarias».