Los tres valores del Ibex más presionados por el cambio político en EEUU
ResumenLa subida del 3% experimentada ayer es esclarecedora sobre el impacto inicial en el Ibex de las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos. El nuevo mapa político resultante en la primera economía mundial otorgó una contundente inyección de optimismo a la Bolsa española, hasta el punto de firmar su mayor revalorización diaria desde el mes de abril. Los inversores descontaron una caída de los precios energéticos, menores presiones inflacionistas y monetarias, y como consecuencia de ello, una evolución económica más favorable. Pesos pesados del Ibex como Inditex, Santander, BBVA y CaixaBank registraron subidas superiores al 4%.
La subida del 3% experimentada ayer es esclarecedora sobre el impacto inicial en el Ibex de las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos. El nuevo mapa político resultante en la primera economía mundial otorgó una contundente inyección de optimismo a la Bolsa española, hasta el punto de firmar su mayor revalorización diaria desde el mes de abril. Los inversores descontaron una caída de los precios energéticos, menores presiones inflacionistas y monetarias, y como consecuencia de ello, una evolución económica más favorable. Pesos pesados del Ibex como Inditex, Santander, BBVA y CaixaBank registraron subidas superiores al 4%. En el extremo opuesto, la jornada dejó señalados a tres valores, los únicos que registraron caídas significativas en el Ibex. Las presiones bajistas se centraron en Indra, ACS y Repsol. El cierre de ayer del Ibex dejó a Indra como el valor más bajista del día. Las subidas del 3% registradas por el índice selectivo español contrastaron con el correctivo del 5,82% que sufrió Indra. Las desinversiones fueron generalizadas en el conjunto del sector de Defensa, uno de los más penalizados a raíz del triunfo, más contundente de lo esperado, del Partido Demócrata en EEUU. Los analistas de Allianz GI explicaron ayer que las cotizaciones de las empresas del sector descuentan "mayores limitaciones al gasto en Defensa". Con el control de la Cámara de Representantes y del Senado en manos de los demócratas, los inversores vaticinan un mayor control fiscal que incluya una menor expansión de los gastos militares. Una contención en EEUU relajaría a su vez las exigencias de Trump a los países de la OTAN para elevar sus presupuestos de Defensa. El mercado descontó además en el día de ayer un efecto casi inmediato del nuevo escenario político en la estrategia geopolítica de EEUU. El mejor ejemplo fue el desplome del 8% en el precio del petróleo, al dispararse las esperanzas de una próxima resolución del conflicto con Irán. El desplome del petróleo convierte a Repsol en otro de los integrantes de Ibex más presionados por el nuevo reparto de poder político en EEUU. En la sesión de ayer retrocedió un 1,8%, a pesar de que las mayores caídas del petróleo se registraron tras el cierre de la jornada en Europa. Hoy vuelve a quedarse rezagado el valor estrella del Ibex en 2026, impulsado precisamente por la escalada de los precios energéticos. En apenas un par de semanas el mercado del petróleo ha sufrido un vuelco. A finales de octubre el barril de Brent alcanzó máximos de 117 dólares. Los inversores temían entonces una reanudación de los ataques de EEUU e Israel sobre Irán una vez celebradas las elecciones de mitad de mandato. Dos semanas después, el poder legislativo muy superior al previsto alcanzados por los demócratas en EEUU ha disparado las expectativas de un próximo fin del conflicto en Irán. Solo en la jornada de ayer el barril de Brent se hundió un 8%, hasta los 94 dólares. Los efectos del nuevo mapa político en EEUU provoca efectos contradictorios sobre la empresa de construcción y concesiones. Las menores presiones inflacionistas y monetarias suponen un estímulo para ACS al propiciar una rebaja en los costes de financiación. ACS, sin embargo, sufrió ayer una caída del 5,09%. Su cotización lleva meses condicionada por un catalizador más ligado a las tecnológicas que a las empresas de construcción y concesiones. Su decidida apuesta por los centros de datos en EEUU disparó sus acciones hasta el mes de mayo, cuando comenzaron a activarse los recelos sobre la continuidad del rally más ligado a la IA. La jornada de ayer acentuó el correctivo a sus acciones. Los analistas llevan meses advirtiendo que un triunfo rotundo de los demócratas podría ralentizar el desarrollo de la IA frente al auge en otros países como China. Los resultados electorales "plantean mayores desafíos para la inteligencia artificial", advierten los analistas de Julius Baer. UBS también presagia que "la volatilidad en torno a la IA podría aumentar por motivos políticos". Esta volatilidad está siendo especialmente acusada entre las empresas con mayor exposición específica a los centros de datos. Los analistas de Tikehau Capital avanzan que "las victorias demócratas en las elecciones a gobernador podrían llevar a algunos estados a imponer restricciones adicionales a los proyectos, introducir moratorias o endurecer los requisitos relativos a la financiación de infraestructuras y las compensaciones a las comunidades locales". La gestora va más allá, y sugiere que "estas medidas podrían ralentizar determinadas inversiones y aumentar sus costes". Algunas firmas de inversión como JPMorgan también ven excesivos los temores del mercado. Los analistas del banco valoran que "es posible que se estén exagerando los riesgos para la expansión de la IA. La oposición local a los centros de datos ya fue un factor a tener en cuenta en 2026 (y con un enfoque bipartidista), aunque el riesgo clave radica en si dicha oposición da lugar a moratorias más generalizadas, a un endurecimiento de los permisos y a requisitos más estrictos en materia de impacto en la comunidad". La cotización de ACS replicó ayer las caídas generalizadas entre las empresas con exposición directa a los centros de datos en EEUU. En la sesión de hoy gira al alza, al contar también con estímulos como el contrato de 4.000 millones que ultima con Oracle para construir su sede mundial.