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El PP aprieta al Gobierno por la puerta que puso Rabat en la valla de Ceuta

Resumen

En Génova 13, el cuartel general del Partido Popular (PP), no ha pasado desapercibida la maniobra de Marruecos desvelada por ABC : la instalación de una puerta en la zona fronteriza del Tarajal, en Ceuta, justo detrás de la valla instalada en territorio español. movimiento preocupa, pese a las explicaciones de la Moncloa a este diario —que limita este nuevo elemento de contención a una «segunda valla» para controlar los flujos migratorios— porque entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado la lectura que se hace es bien distinta: si el país vecino quiere, aunque España abra el acceso para que los inmigrantes que permanecen en la ciudad autónoma regresen a su lugar de origen, puede bloquear su retorno.Es cierto que, hasta ahora, desde la entrada masiva de al menos 72.000 inmigrantes en el enclave español del norte de África entre los días 30 y 31 de julio, Marruecos ha manifestado en reiteradas ocasiones, la última esta semana en el Parlamento Europeo, su disposición a recibirlos a todos de vuelta. El problema es que con la instalación de esta segunda puerta, ubicada en lo que se denomina 'tierra de nadie', pero bajo soberanía española, el régimen de Mohamed VI, que controla de facto la zona, tendrá en su mano la decisión de abrir el paso o no a quienes quieran regresar al país magrebí. Ahora y en futuras ocasiones.Esta circunstancia ha llevado al Grupo Parlamentario Popular a registrar en el Congreso una batería de preguntas en la que incluye dos específicas sobre la puerta instalada por Marruecos.

En Génova 13, el cuartel general del Partido Popular (PP), no ha pasado desapercibida la maniobra de Marruecos desvelada por ABC : la instalación de una puerta en la zona fronteriza del Tarajal, en Ceuta, justo detrás de la valla instalada en territorio español. El ... movimiento preocupa, pese a las explicaciones de la Moncloa a este diario —que limita este nuevo elemento de contención a una «segunda valla» para controlar los flujos migratorios— porque entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado la lectura que se hace es bien distinta: si el país vecino quiere, aunque España abra el acceso para que los inmigrantes que permanecen en la ciudad autónoma regresen a su lugar de origen, puede bloquear su retorno.Es cierto que, hasta ahora, desde la entrada masiva de al menos 72.000 inmigrantes en el enclave español del norte de África entre los días 30 y 31 de julio, Marruecos ha manifestado en reiteradas ocasiones, la última esta semana en el Parlamento Europeo, su disposición a recibirlos a todos de vuelta. El problema es que con la instalación de esta segunda puerta, ubicada en lo que se denomina 'tierra de nadie', pero bajo soberanía española, el régimen de Mohamed VI, que controla de facto la zona, tendrá en su mano la decisión de abrir el paso o no a quienes quieran regresar al país magrebí. Ahora y en futuras ocasiones.Esta circunstancia ha llevado al Grupo Parlamentario Popular a registrar en el Congreso una batería de preguntas en la que incluye dos específicas sobre la puerta instalada por Marruecos. Una, si el Gobierno tenía conocimiento previo de su instalación, de la intención de las autoridades marroquíes y, en tal caso, cuándo y por qué se enteró. La otra, si el Ejecutivo prevé adoptar alguna actuación para lograr la retirada de este elemento físico en la zona fronteriza del Tarajal, para que así España recupere el pleno control del flujo migratorio en este punto.El Gobierno debe contestar por escrito a esas preguntas, aunque hasta ahora la estrategia del Ejecutivo, con cruces de versiones y contradicciones entre varios ministros —especialmente dispares han sido las ofrecidas por los titulares de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y Defensa, Margarita Robles—, no ha sido un ejemplo de transparencia. En la última sesión de control , el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, trasladó al presidente Pedro Sánchez cuatro preguntas concretas sobre su relación con Marruecos desde la invasión migratoria de Ceuta, pero el socialista no ofreció ninguna explicación y se dedicó a atacar al dirigente popular por, según él, poner «palos en las ruedas» para que se resuelva la situación en la ciudad autónoma.Los conservadores reclaman saber cuántas entradas irregulares se han producido en la ciudad autónoma desde 2019 y cuántos efectivos hay en fronteraEn la batería de preguntas, a la que ha tenido acceso ABC, el PP pide al Gobierno que aclare cuántos expedientes de expulsión o devolución se han incoado desde el 30 de julio, cuántos se han resuelto, cuántas personas entraron irregularmente en Ceuta a nado el 31 de julio, cuántas llegadas irregulares se han registrado desde 2019, cuántos empleados públicos dependientes de Interior están destinados en la frontera, cuántos policías, cuántos guardias civiles... Una información que ofrecería una radiografía completa de lo sucedido y de los medios para evitar que se repita.