← Volver
El Mundo ·

Ser hijo

Resumen

Sabemos que, como somos temporales, estamos hechos de tiempo y pesa sobre nosotros la amenaza de un plazo. Pero no sabemos qué es el tiempo ni con cuánto contamos. Sumidos en tamaña ignorancia, la vida nos arroja a la necesidad de ser, y no de un solo modo, sino de muchos: hijo, hermano, cónyuge, padre/madre, amigo, vecino, profesional, ciudadano. Cada modo de ser posee su propia perfección, pero la del hijo es la más universal de todas y fundamento de las demás.

Sabemos que, como somos temporales, estamos hechos de tiempo y pesa sobre nosotros la amenaza de un plazo. Pero no sabemos qué es el tiempo ni con cuánto contamos. Sumidos en tamaña ignorancia, la vida nos arroja a la necesidad de ser, y no de un solo modo, sino de muchos: hijo, hermano, cónyuge, padre/madre, amigo, vecino, profesional, ciudadano. Cada modo de ser posee su propia perfección, pero la del hijo es la más universal de todas y fundamento de las demás. Por poco que vivamos, siempre habremos sido un hijo. Por mucho que ignoremos, reconocemos uno bueno cuando se presenta. Ahora, en presencia de un buen hijo que se va, pronunciamos la bendición de Proverbios: «Lleno de gozo vive el padre del justo, / el que engendra un hijo sabio se alegra. / Que pueda tu padre alegrarse por ti, / saltar de gozo quien te dio a luz».