Por qué Zapatero siempre se creerá inocente
ResumenParece que tendremos ir haciéndonos a la idea de que un presidente del Gobierno acabe condenado por corrupción. Que acabe incluso durmiendo en la cárcel, despojado de todos sus abalorios zambianos. El proverbial atasco de causas en la Audiencia Nacional provocará que la sentencia no llegue antes de un lustro, pero cuando llegue tendremos que afrontar la paradoja (solo aparente) de que precisamente el más moralista de nuestros expresidentes vaya a ser el primero en ingresar en prisión, veremos si solo o en compañía de sus hijas. A José Luis Rodríguez Zapatero lo clavó Rajoy en dos palabras: "bobo solemne" (ya es lástima que don Mariano no prodigue esa hiriente precisión en la prosa autoevidente de sus columnas).
Parece que tendremos ir haciéndonos a la idea de que un presidente del Gobierno acabe condenado por corrupción. Que acabe incluso durmiendo en la cárcel, despojado de todos sus abalorios zambianos. El proverbial atasco de causas en la Audiencia Nacional provocará que la sentencia no llegue antes de un lustro, pero cuando llegue tendremos que afrontar la paradoja (solo aparente) de que precisamente el más moralista de nuestros expresidentes vaya a ser el primero en ingresar en prisión, veremos si solo o en compañía de sus hijas. A José Luis Rodríguez Zapatero lo clavó Rajoy en dos palabras: "bobo solemne" (ya es lástima que don Mariano no prodigue esa hiriente precisión en la prosa autoevidente de sus columnas). Lo demostró al afirmar, con enfática solemnidad solo al alcance de los cínicos o los estúpidos, que ser socialista es tener muy poco y estar dispuesto a dar mucho. ¿Qué pasó entonces con nuestro Bambi socialdemócrata? ¿El cervatillo se metamorfoseó en tiburón por el despeñadero de la codicia? Mi tesis es otra. Yo sospecho que Zapatero no montó una multinacional del crimen organizado a pesar de su moralismo sino justamente a causa de él. Hay un tipo de progresista -ocurre también con cristianos del encaste fariseo- tan pagado de su narcisismo moral que termina convenciéndose de que las reglas de este mundo se hicieron para los impuros; o sea, los fachas. Vienen a ser calvinistas de la política, conciencias escindidas entre la fe y las obras que militan en la abstracción del Bien ("el-lado-correcto-de-la-Historia") precisamente para no tener que practicarlo. Si mi tesis es cierta, mientras negociaba comisiones ilegales a cambio de su mediación opaca con regímenes dictatoriales, Zapatero estaba persuadido (¡todavía lo está!) de que luchaba por la verdadera democracia y se oponía al capitalismo salvaje. Porque esta clase de almas bellas cree que el progresismo está donde estén ellas: se materializa primero en su boca, y luego va bajando hasta reposar en sus bolsillos. Ya siento volver a citar hoy a Josep Pla, pero ando releyéndolo porque el verano va muy bien con la tersura de su estilo, alérgico a toda impostura: -Cuando les das el poder a los virtuosos, todo el mundo se muere de hambre. El moralismo del Zapatero presidente casi arruina al país. Su moralismo de expresidente ha limitado la ruina a su familia.