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La inflación en España se dispara al 3,3% en el primer mes de la guerra, su mayor nivel en dos años

Resumen

La inflación en España se ha disparado al 3,3% en marzo, el primer mes de la guerra en Irán, un punto más en tasa interanual que en febrero y su mayor nivel en casi dos años, según ha adelantado este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE): El ascenso se debe casi en su totalidad al encarecimiento de los carburantes, derivado del alza del precio del petróleo que se ha producido en los mercados internacionales por el conflicto, ya que un 20% del crudo a nivel mundial atraviesa diariamente el estecho de Ormuz, ahora cerrado salvo para países amigos de Irán. La subida también se ha producido en el gas, de ahí que la inflación subyacente -que no tiene en cuenta ninguno de los productos energéticos ni los alimentos frescos, por ser sus precios más volátiles- se ha mantenido estable en el 2,7%, mismo nivel que tenía en febrero. Esto constata que son precisamente los productos energéticos los que tirán al alza del nivel general de precios en el país, de momento. El mayor temor de este encarecimiento de la energía es que, al ser un bien de producción transversal a todo el tejido productivo, el alza de precios acabe propagándose al resto de la economía, empezando por los alimentos, especialmente sensibles a su precio y también al de los fertilizantes, procedentes en gran parte de Oriente Medio y cuyo precio ha crecido muchísimo.

La inflación en España se ha disparado al 3,3% en marzo, el primer mes de la guerra en Irán, un punto más en tasa interanual que en febrero y su mayor nivel en casi dos años, según ha adelantado este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE): El ascenso se debe casi en su totalidad al encarecimiento de los carburantes, derivado del alza del precio del petróleo que se ha producido en los mercados internacionales por el conflicto, ya que un 20% del crudo a nivel mundial atraviesa diariamente el estecho de Ormuz, ahora cerrado salvo para países amigos de Irán. La subida también se ha producido en el gas, de ahí que la inflación subyacente -que no tiene en cuenta ninguno de los productos energéticos ni los alimentos frescos, por ser sus precios más volátiles- se ha mantenido estable en el 2,7%, mismo nivel que tenía en febrero. Esto constata que son precisamente los productos energéticos los que tirán al alza del nivel general de precios en el país, de momento. El mayor temor de este encarecimiento de la energía es que, al ser un bien de producción transversal a todo el tejido productivo, el alza de precios acabe propagándose al resto de la economía, empezando por los alimentos, especialmente sensibles a su precio y también al de los fertilizantes, procedentes en gran parte de Oriente Medio y cuyo precio ha crecido muchísimo. Según ha explicado el INE, el comportamiento de la electricidad ha contribuido a amortiguar la inflación en marzo. El Ministerio de Economía, al conocer los datos, explica que "la apuesta de España por las renovables -que hoy fijan el precio de la luz en el 84% de las horas, frente al 25% de 2019- está actuando como escudo frente al shock energético por la guerra en Irán". Por tipo de producto, los energéticos registraron una inflación del 7,5% en marzo; los alimentos frescos, del 4,8%; los elaborados, del 2,3%; los servicios, del 3,6%; y los bienes industriales sin productos energéticos, del 0,8%. El dato publicado este viernes por el INE no es definitivo, sino que será confirmado a mediados de abril. Es probable que, dada la volatilidad de los precios ante el contexto de incertidumbre por la guerra, esta cifra tenga que ser revisada al alza o a la baja. En términos mensuales, los precios han sido de media en España un 1% más altos en marzo que en febrero.