«Indignación» en el Gobierno con la «vergüenza» de sentarla en el banquillo
ResumenLa decisión del juez Juan Carlos Peinado de procesar a Begoña Gómez por cuatro delitos -tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida- ha generado una «indignación» absoluta en el Gobierno. Si en Moncloa suelen relativizar las causas judiciales que les ... son adversas, en el caso de la esposa del presidente la reacción es profundamente airada y se sale del patrón habitual. Ni rastro del tradicional «respeto a las decisiones judiciales».
La decisión del juez Juan Carlos Peinado de procesar a Begoña Gómez por cuatro delitos -tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida- ha generado una «indignación» absoluta en el Gobierno. Si en Moncloa suelen relativizar las causas judiciales que les ... son adversas, en el caso de la esposa del presidente la reacción es profundamente airada y se sale del patrón habitual. Ni rastro del tradicional «respeto a las decisiones judiciales». No hay disimulo. En el Ejecutivo cuestionan abiertamente una instrucción judicial que, en su opinión, supone un claro ejemplo de prevaricación. No en vano, el propio Pedro Sánchez -a través de la Abogacía del Estado- y la defensa de Gómez se querellaron por este delito contra el juez, aunque sus pretensiones quedaron desestimadas por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.Fuentes gubernamentales califican como una «vergüenza» la decisión del magistrado, que deja a Gómez a un paso del banquillo, y que encuadran en una estrategia de desestabilización, orquestada desde varios vértices, para hacer caer al Gobierno. Uno de ellos, el judicial. «Pues eso, el que puede hacer, hace» , resume un cargo del Ejecutivo, en alusión a la célebre frase de José María Aznar que los socialistas han hecho suya para justificar cada decisión de los tribunales que les perjudica. «El daño que se ha hecho al buen nombre de la Justicia es un daño que en muchos aspectos será irreparable », se quejó el titular del ramo, Félix Bolaños, que consideró que la instrucción de Peinado «ha avergonzado a muchos ciudadanos y magistrados de nuestro país».Las fuentes consultadas por ABC exponen que el auto se emite, además, con Sánchez en China, donde precisamente le acompaña su esposa. En el Gobierno aseguran que el instructor habitualmente «hace coincidir sus decisiones con viajes oficiales» y recuerdan que ya hubo otros pronunciamientos precedentes cuando el presidente estaba en La Haya, en Brasil, en Nueva York, y, ahora, en Pekín. «Un hecho que no es nada casual» , reseñan en el entorno del jefe del Ejecutivo, apuntando una intención de perjudicar la proyección internacional de Sánchez. Un extremo que cultivan con especial mimo desde La Moncloa y que les sirve como vía de escape de los escándalos en la escena doméstica. La comparecencia ante la prensa posterior a su encuentro con Xi Jinping este martes acabará eclipsada por esta cuestión.Noticia relacionada general No No La Audiencia provincial tendrá la última palabra sobre un juicio a Begoña Gómez para el otoño Juanma Poderoso DíazEn el Gobierno se quejan, además, de ciertas expresiones utilizadas por el magistrado para fundamentar su auto. En concreto, ha causado un profundo malestar un extracto en el que Peinado compara a Sánchez con Fernando VII . «No podrá hallarse un supuesto de similares características, pues las conductas que provienen de palacios presidenciales, como este supuesto, parecen más propias de regímenes absolutistas , por suerte, ya olvidados en el tiempo en nuestro Estado, lo que obliga a tratar de analizar (quizás hubiera que remontarse al reinado de Fernando VII) este tipo desde la perspectiva de una interpretación teleológica y hermenéutica de los citados artículos 428 y 429 del Código Penal», reza la resolución.En el Ejecutivo ha molestado que el instructor compare en su auto a Sánchez con Fernando VII y los regímenes absolutistasEn este sentido, en el Gobierno existe también cierta indignación con lo que consideran un claro caso de inacción por parte del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que en su opinión, «debería haberle parado los pies» a Peinado hace tiempo. Para tratar de empujar al Poder Judicial a actuar, el propio Bolaños emitió varias quejas que todavía se están estudiando. En el actual escenario, las esperanzas del Gobierno se orientan a que sea el propio sistema el que acabe tumbando la instrucción del juez. De este modo, en el Ejecutivo muestran su «confianza absoluta en que un tribunal superior, un tribunal imparcial, va a revocar las decisiones que se están adoptando en esta instrucción». «No tenemos ninguna duda», aseguran en el entorno del presidente, donde siguen manteniendo que «no hay nada, por mucho que se revuelva» .El Gobierno tercia que la Audiencia Provincial «ha dicho que no hay nada», pero esta ha avalado la instrucciónEn este sentido, se aferran a que la Audiencia Provincial «ha dicho que no había nada», algo que no se compadece con la realidad, porque si bien ha rechazado algunas de las vías de investigación -en esencia, las relativas a Air Europa- y le ha corregido, obligándole a reformular algunas de sus tesis, en lo mollar sí ha respaldado su instrucción. Entre otras cuestiones, avalando que se investigue a Gómez y su asesora por el delito de malversación el pasado mes de diciembre. «Todos vemos lo que es», sentencian en el entorno de Sánchez, que confían en que, una vez las decisiones de Peinado sean analizadas por «un tribunal independiente e imparcial», se tomarán «sin ninguna duda, decisiones conformes a derecho». «Se van a revocar», auguran.«La inquina» contra GómezDesde el PSOE también quisieron salir a reaccionar. En este caso, señalando la coincidencia temporal -no ya con el viaje del presidente a China- sino con las declaraciones en el juicio del 'caso Kitchen', «en el que el principal investigador ha identificado a Mariano Rajoy con algunos de los apodos que utilizaban los implicados en la trama». En el partido califican la instrucción de Peinado de «sorprendente», «errática» y «prospectiva» y se aferran a las hasta «13 correcciones» que le ha hecho la Audiencia Provincial de Madrid. Es, en este punto, cuando las fuentes socialistas comparan la «inquina con la que se ha perseguido» a Gómez, con la «pasividad con la que se investiga a Alberto González Amador», la pareja de Isabel Díaz Ayuso. En el partido denuncian que lo que hay detrás es una «estrategia de la derecha y la ultraderecha y sus terminales políticas y mediáticas» para avanzar en el «acoso y derribo contra el presidente del Gobierno, utilizando todo lo que está a su alcance, incluso, su familia». «No todo vale», aseguran, para sentenciar que «la verdad terminará imponiéndose». Cabe recordar que el horizonte judicial de la esposa del presidente tiene un fuerte componente disruptivo en el PSOE, dado que hace dos años fue el desencadenante de los cinco días de reflexión de Sánchez, tras conocer la investigación a Gómez.