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Expansión ·

Renault se levanta de la mesa de negociación para su plan industrial en España

Resumen

La dirección de Renault en España ha puesto en suspenso su oferta de adjudicar cinco nuevos modelos a las plantas españolas de Valladolid y Palencia, después de que los representantes de los trabajadores hayan rechazado la última propuesta hecha por la empresa en la décima reunión con los sindicatos para acordar un nuevo convenio colectivo. La compañía congela, de esta forma, la oferta que había realizado y que contemplaba la adjudicación "inmediata" de dos nuevos modelos multinenergía (eléctrico y eléctrico de autonomía extendida) y uno híbrido a la factoría de Palencia y dos modelos híbridos al centro de Valladolid, con los que se aseguraría su actividad para los próximos años. Esta decisión supone suspender la adjudicación de vehículos a España y alerta de que se abre la posibilidad de conceder estos proyectos a otras fábricas. En concreto, las que más posibilidades tienen son las factorías del grupo en Tánger (Marruecos), Mioveni (Rumanía) y Bursa (Turquía), que están geográficamente cercanas y tienen unos costes laborales más bajos.

La dirección de Renault en España ha puesto en suspenso su oferta de adjudicar cinco nuevos modelos a las plantas españolas de Valladolid y Palencia, después de que los representantes de los trabajadores hayan rechazado la última propuesta hecha por la empresa en la décima reunión con los sindicatos para acordar un nuevo convenio colectivo. La compañía congela, de esta forma, la oferta que había realizado y que contemplaba la adjudicación "inmediata" de dos nuevos modelos multinenergía (eléctrico y eléctrico de autonomía extendida) y uno híbrido a la factoría de Palencia y dos modelos híbridos al centro de Valladolid, con los que se aseguraría su actividad para los próximos años. Esta decisión supone suspender la adjudicación de vehículos a España y alerta de que se abre la posibilidad de conceder estos proyectos a otras fábricas. En concreto, las que más posibilidades tienen son las factorías del grupo en Tánger (Marruecos), Mioveni (Rumanía) y Bursa (Turquía), que están geográficamente cercanas y tienen unos costes laborales más bajos. "El nuevo escenario cambia a uno de bajada de producción, sin llegada de nuevos productos y sin compromiso de mantenimiento del empleo. En la reunión de hoy la dirección de la empresa ha comenzado su intervención presentando la última oferta posible que recoge mejoras en aspectos salariales, empleo y flexibilidad, así como en acuerdos complementarios, respecto a la anterior demostrando su intención de llegar a un acuerdo que posibilitase la adjudicación de vehículos", explica la compañía. Papel mojado La oferta de Renault, que ya ha quedado como papel mojado, además de la producción de cinco nuevos modelos en Palencia y Valladolid, contemplaba la revisión salarial del IPC+1 en 2026 y del IPC en 2027 y 2028, con una cláusula de revisión salarial para los años de vigencia. Además, se haría un pago único anual de 400 euros brutos a cada empleado entre 2026 y 2028. Otros puntos destacados de la propuesta de la compañía son la reformulación de la prima de resultados, la creación de una prima de contribución colectiva y un aumento del precio del 15% de las horas extra, así como posibilitar la jubilación parcial en producción o la creación de 300 contratos indefinidos durante la vigencia del convenio. Asimismo, la oferta de la empresa hace hincapié en la flexibilidad laboral, mejorando los márgenes de las convocatorias para a bolsa de horas y también recoge un compromiso de inversión anual mínima de 300.000 euros en las plantas para mejorar las condiciones, la mejora de la formación o de los servicios médico o de fisioterapia, entre otras acciones. Sin embargo, tras el rechazo a esta propuesta, Renault ofrece ahora una subida salarial vinculada al IPC entre 2026 y 2028, eliminar la prima de contribución individual, modificar la prima de resultados, así como otras medidas de menor calado. La compañía está inmersa en un plan de mejora de costes, con el objetivo de mejorar la eficiencia, después de que el año pasado perdiera casi 11.000 millones de euros, a causa de su participación en Nissan. Además, está optimizando los procesos y costes de desarrollo de sus vehículos para poder competir con los rivales chinos, más ágiles y con una gran relación calidad-precio.