El 12% que avergüenza a Inglaterra
ResumenEl dato es realmente demoledor, de esos que hablan por sí solos. Y es que desde el minuto 55, cuando Anthony Gordon hizo el 1-0 para Inglaterra, y hasta el minuto 92, cuando Lautaro hace el 1-2 de la remontada... Inglaterra tuvo únicamente el 12% de la posesión. Argentina, que ostentó el 88% restante según datos de OPTA, controló el partido apabullante, encerró a los ingleses y acabó dando la vuelta al partido.
El dato es realmente demoledor, de esos que hablan por sí solos. Y es que desde el minuto 55, cuando Anthony Gordon hizo el 1-0 para Inglaterra, y hasta el minuto 92, cuando Lautaro hace el 1-2 de la remontada... Inglaterra tuvo únicamente el 12% de la posesión. Argentina, que ostentó el 88% restante según datos de OPTA, controló el partido apabullante, encerró a los ingleses y acabó dando la vuelta al partido. Automáticamente tras la reanudación del partido después del 1-0, Inglaterra dio un paso atrás. Y empezó el asedio. Ocasiones 'argentas' que se toparon con Pickford o la madera. Ni la pausa de hidratación reanimó a unos 'Three Lions' que, con el cambio de Tuchel a defensa de cinco centrales (metiendo a Konsa por el goleador Gordon), estaban vistos para sentencia. Inglaterra, de hecho, acabó jugando con seis defensas: cuatro centrales (Stones, Konsa, Burns y Guéhi) y dos laterales (Spence y O'Reilly). "No, creo que así es el juego", respondió Tuchel cuando le preguntaron sobre si se había equivocado en la toma de decisiones. Un 'blackout' (apagón) que ya sufrió el propio 'TT' en la vuelta de las semifinales de la Champions 2023-24. El Bayern acariciaba el pase a la final -ganaba 0-1 gracias a un gol de Alphonso Davies en el 68'- y Tuchel optó por 'amarrar' el resultado retirando del campo a sus tres principales referentes en ataque: Leroy Sané (76'), Harry Kane (84') y Jamal Musiala (84'). Terminó el partido con tres centrales (De Ligt, Dier y Kim), tres laterales (Laimer, Davies y Kimmich) y un doble pivote formado por Laimer y Pavlovic. Lo pagó caro. Un doblete de Joselu (88' y 91') terminó dando el pase al Real Madrid (2-1). El alemán, que evitó hablar de 'maldiciones' tras caer ante Argentina y espera mantenerse en el cargo (tiene contrato hasta 2028, tras la Eurocopa en la que serán locales), dijo que “en cuanto pierdes, te critican. Así son las cosas, y luego te critican. Nadie sabe qué habría pasado si hubiéramos tomado decisiones diferentes. Así que no tiene sentido meterme en eso y perder la cabeza. Soy responsable de ello, lo asumí, así que acepto las críticas. Así son las cosas". "Estoy destrozado", declaró Kane en zona mixta. "Una vez que nos pusimos 1-0 arriba, parecía que solo intentábamos aguantar, lo cual a este nivel no es suficiente...", añadía. El delantero del Bayern defendió a Tuchel y reafirmó que el mensaje del seleccionador y su cuerpo técnico era seguir presionando tras el gol de Gordon... pero no caló. Inglaterra apenas tuvo la pelota y no salió de su propio campo. "Cuando nos pusimos por delante, el mensaje era que volviéramos a atacar y marcáramos otro gol... pero después del gol, ya fuera porque ellos subían más hombres al ataque o porque nosotros no podíamos igualarlos individualmente, fue una oleada tras otra", ampliaba Kane. Fue evidente: cuando Argentina despertó, Inglaterra se esfumó del terreno de juego en Atlanta. Como era de esperar, las críticas fueron demoledoras. De tenerlo en la mano... a perderlo en apenas seis minutos. Inglaterra seguirá sin jugar una Copa del Mundo desde la 'suya', en 1966. "Fíjate en España cuando ganaba 1-0 a Francia. Eso es coraje. Eso es valentía. Y luego fíjate en Inglaterra cuando ganaba 1-0. ¿Cuál es la diferencia?. Somos un equipo mejor que Argentina, no me cabe ninguna duda. Pero al final merecimos perder. De hecho, podría haber acabado 1-4... Sacar a tres defensas con un 1-0 a favor. ¿Qué mensaje transmite eso?. Lo escribí en mi columna del 'Daily Mail' tras el partido contra México. Hasta que no entendamos que el coraje y la valentía consisten en controlar la posesión bajo presión y no en lanzar el balón a diestro y siniestro o de cabeza 40 metros hacia delante, este seguirá siendo siempre el resultado final", fue el lapidario mensaje de Michael Owen en redes sociales. Gary Neville iba en la misma sintonía: "Se replegaron demasiado y jugaron demasiado cerrados. Fue muy similar a la final de la Eurocopa contra Italia. Se trata de mentalidad y fe para Inglaterra, y un poco de calidad para mantener la posesión del balón". "Inglaterra tenía seis defensores en el campo, Tuchel jugó sus cartas y quiso aguantar. Aguantar contra Noruega y México... tal vez no tengan la calidad de Argentina en cuanto a habilidad con el balón y capacidad para castigar, además de su actitud. Tuchel jugó sus cartas muy pronto con la esperanza de poder aguantar, y le salió el tiro por la culata. Esas decisiones son las que pueden marcar la diferencia", eran las palabras de Alan Shearer, otro mito muy respetado en Inglaterra. Incluso Wayne Rooney, ahora comentarista en 'Sky Sports', señalaba a Tuchel: "Las decisiones de Thomas Tuchel le han costado caro a Inglaterra. Si eres un jugador de ataque en ese campo, vas ganando 1-0 y ves los cambios que hace el entrenador, pierdes la fe; no puedes permitirte eso indefinidamente. Entonces empiezas a pensar: 'Oh, no, vamos a estar defendiendo durante tanto tiempo, ¿cómo vamos a superar esto?'". Y, de hecho... Inglaterra no pudo superarlo.