Los gobiernos extranjeros controlan el 10% de la Bolsa española
ResumenLa inversión pública de países extranjeros en cotizadas españolas ha rebasado, por primera vez en la historia, la barrera psicológica de los 100.000 millones de euros. Así se desprende de la investigación realizada por EXPANSIÓN. El crecimiento del poder foráneo público en la Bolsa española ha sido exponencial, sobre todo durante el último año. De los poco más de 70.000 millones de euros que países como Noruega, Italia, Francia, Alemania y Catar controlaban del parqué español en 2024, se pasó a 84.000 millones en 2025.
La inversión pública de países extranjeros en cotizadas españolas ha rebasado, por primera vez en la historia, la barrera psicológica de los 100.000 millones de euros. Así se desprende de la investigación realizada por EXPANSIÓN. El crecimiento del poder foráneo público en la Bolsa española ha sido exponencial, sobre todo durante el último año. De los poco más de 70.000 millones de euros que países como Noruega, Italia, Francia, Alemania y Catar controlaban del parqué español en 2024, se pasó a 84.000 millones en 2025. Ahora ronda los 124.000 millones. Los inversores públicos extranjeros controlan casi un 10% -uno de cada cuatro euros- de toda la capitalización. ¿Por qué este salto? Lejos de lo que se podría pensar, en realidad ahora hay menos inversores públicos foráneos. Frente a los veinte que había en 2025 o en 2024, con casos tan singulares como República de Ghana, ahora hay 16. Son menos participantes. Pero se juegan más dinero, entre otras razones por el enorme repunte bursátil de grupos como Iberdrola, Endesa y Santander, que a su vez ha trastocado por completo el ránking. El Estado italiano es ahora el mayor inversor público extranjero en un solo valor de la Bolsa española, gracias a que el gigante semiestatal Enel -que controla con el 26%- es el dueño mayoritario de Endesa. El 70% que Italia controla de Endesa supone 27.000 millones. Noruega, con el fondo de pensiones Norges, lideraba la clasificación año tras año. Un caso peculiar es Francia, cuyo poder (30.000 millones) se proyecta por cuatro vías: participación estatal directa (Airbus); La Banque Postale (23 cotizadas) y dos entidades mutualistas, Credit Agricole y Banque Federative (más de 60 cotizadas). Si bien no son estatales, son equivalentes a las antiguas cajas de ahorros españolas, muy influidas o regidas por poderes públicos.