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La Inteligencia de EE.UU. contradice a Trump y niega que Irán fuera una amenaza nuclear inminente

Resumen

Las conclusiones de la Inteligencia de Estados Unidos sobre las amenazas a las que se enfrenta establecen que el programa nuclear iraní de enriquecimiento de uranio quedó «destrozado» en los ataques conjuntos con Israel llevados a cabo en junio del año pasado. república islámica «no ha tratado de reconstruir su capacidad de enriquecer uranio». Dicha afirmación contradice la posición que han repetido Donald Trump y su Administración desde el comienzo de la ofensiva llevada a cabo con Israel contra Irán: que el programa nuclear iraní era una amenaza inminente para EE.UU. y sus aliados que requería la intervención militar.Las conclusiones de la Inteligencia estadounidense fueron discutidas por sus principales altos cargos en una comparecencia pública ante un comité del Senado.

Las conclusiones de la Inteligencia de Estados Unidos sobre las amenazas a las que se enfrenta establecen que el programa nuclear iraní de enriquecimiento de uranio quedó «destrozado» en los ataques conjuntos con Israel llevados a cabo en junio del año pasado. Desde entonces, la ... república islámica «no ha tratado de reconstruir su capacidad de enriquecer uranio». Dicha afirmación contradice la posición que han repetido Donald Trump y su Administración desde el comienzo de la ofensiva llevada a cabo con Israel contra Irán: que el programa nuclear iraní era una amenaza inminente para EE.UU. y sus aliados que requería la intervención militar.Las conclusiones de la Inteligencia estadounidense fueron discutidas por sus principales altos cargos en una comparecencia pública ante un comité del Senado. Desde el primer minuto, quedó en evidencia que la contradicción entre lo que dice la Inteligencia y lo que declara Trump es un problema político para el Gobierno de EE.UU., en medio de crecientes fracturas en el trumpismo sobre la justificación de la guerra.Antes de la comparecencia, Tulsi Gabbard, la directora nacional de Inteligencia, compartió con los senadores por escrito su declaración inicial sobre el Informe Anual sobre Análisis de Amenazas, que «representa el análisis de la comunidad de Inteligencia (formada por una quincena de agencias) sobre las amenazas que afrontan los ciudadanos de EE.UU., nuestra patria y nuestros intereses».Noticia relacionada reportaje No No El poder que resiste en Irán: un líder supremo herido y un presidente sin guardianes África AlbaláEn su análisis sobre Irán, Gabbard tenía preparado decir lo siguiente sobre el impacto de la Operación Martillo de Medianoche, los ataques de EE.UU. e Israel del pasado mes de junio contra el programa nuclear de Irán: esa operación «destrozó el programa iraní de enriquecimiento de uranio. Desde entonces, no ha habido esfuerzos para reconstruir su capacidad de enriquecer uranio».Sin embargo, en la comparecencia pública, decidió no leer ese párrafo. Al contrario, dijo que Teherán «está tratando de recuperarse» del «daño severo» causado por esos ataques.Los senadores demócratas la acusaron de cambiar su intervención preparada para no contradecir la posición de Trump . Pero después, durante el interrogatorio, mantuvo lo mismo que dijo por escrito: que Irán no había hecho esfuerzos para reconstruir su programa. Se limitó a decir que la república islámica «mantuvo la intención» de recuperar esos esfuerzos. Pero se negó una y otra vez a responder a la contradicción obvia: ¿Entonces era el programa nuclear una amenaza inminente? «La única persona que puede determinar qué es o no es una amenaza inminente es el presidente de EE.UU», respondió Gabbard. Ossoff replicó que eso es «falso», que precisamente la labor de la Inteligencia es concluir si esa amenaza existe o no.El mismo día en el que anunció la guerra contra Irán, Trump aseguró que la República Islámica «ha tratado de reconstruir su programa nuclear», contra las conclusiones de su inteligencia. El presidente de EE.UU. ha asegurado en varias ocasiones, incluida la víspera de la comparecencia de Gabbard, que Irán estaba «a dos semanas» de desarrollar un arma nuclear.«Régimen intacto pero muy debilitado»En la comparecencia ante el Senado también estuvieron otros altos cargos de la inteligencia, como el director de la CIA, John Ratcliffe, y afloraron otras contradicciones sobre las justificaciones de Trump para la guerra. Tanto Gabbard como Ratcliffe defendieron que Irán representa una amenaza que justifica la acción militar, pero les costó ofrecer conclusiones de inteligencia que respalden las explicaciones dadas por la Administración.Un ejemplo fue el programa de misiles de largo alcance que pudieran amenazar el territorio de EE.UU. Trump dijo el 28 de febrero que esos misiles «podrían llegar pronto a EE.UU.». La determinación de la inteligencia es que podría hacerlo «antes de 2035». Ratcliffe optó por no dar una determinación a cuándo podrían estar esos misiles listos, y se centró en sus intentos para desarrollar armas de corto y medio alcance con capacidad de atacar a Europa y a los intereses de EE.UU. en la región.Gabbard también dijo que el régimen iraní «parece estar intacto, pero en gran medida debilitado» tras casi tres semanas de guerra, en un momento en el que la eliminación de buena parte de sus capacidades militares y la muerte de muchos de sus líderes —empezando por el líder supremo, Alí Jamenei— no ha conseguido un objetivo que Trump dijo buscar al comienzo de la guerra: el cambio de régimen.La comparecencia de Gabbard y el resto de altos cargos de Inteligencia ocurre un día después de que uno de sus subordinados, Joe Kent, hasta ahora director del Centro Nacional de Antiterrorismo, anunciara su dimisión por oposición a la guerra. Kent, un aliado acérrimo de Trump, defendió que la «amenaza inminente» de Irán es una falsedad, que el presidente ha sido arrastrado por Israel a la guerra y que la operación contradice la posición mantenida hasta ahora por el multimillonario neoyorquino.