El presidente, a los grupos que tumbaron los textos: “La historia les juzgará antes de lo que creen”
ResumenPedro Sánchez tomó de forma inesperada la palabra al final del debate que se llevó a cabo la mañana de este viernes en el Congreso de los Diputados. Los socialistas, encabezados por la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, durante la apertura de la sesión habían intentado convencer a la oposición, y especialmente a Junts, de que apoyara o, al menos, se abtuviera en la votación de los dos reales decretos de vivienda, que finalmente han caído con la negativa de las derechas. Aunque no estaba previsto, el presidente del Gobierno subió al estrado escasos minutos antes de la votación para volver a recordar el alcance de los decretos que, aunque imperfectos, resolverían la situación habitacional de cientos de miles de ciudadanos. “Es evidente que sus medidas no van a resolver por sí solas todos los problemas de la vivienda, no lo van a hacer, pero es innegable que sí ayudarán a mitigarlos”, reconoció, e hizo una advertencia a los diputados de que “esta vez la culpa no la tendrá la troika, ni los bancos, la tendrán aquellos que voten no desde su escaño”.
Pedro Sánchez tomó de forma inesperada la palabra al final del debate que se llevó a cabo la mañana de este viernes en el Congreso de los Diputados. Los socialistas, encabezados por la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, durante la apertura de la sesión habían intentado convencer a la oposición, y especialmente a Junts, de que apoyara o, al menos, se abtuviera en la votación de los dos reales decretos de vivienda, que finalmente han caído con la negativa de las derechas. Aunque no estaba previsto, el presidente del Gobierno subió al estrado escasos minutos antes de la votación para volver a recordar el alcance de los decretos que, aunque imperfectos, resolverían la situación habitacional de cientos de miles de ciudadanos. “Es evidente que sus medidas no van a resolver por sí solas todos los problemas de la vivienda, no lo van a hacer, pero es innegable que sí ayudarán a mitigarlos”, reconoció, e hizo una advertencia a los diputados de que “esta vez la culpa no la tendrá la troika, ni los bancos, la tendrán aquellos que voten no desde su escaño”. Sin embargo nada impidió que los independentistas catalanes se cuadraran en el no, mucho menos tras la sentencia que les lanzó Sánchez: “Las historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de la que imaginan”. Sánchez había pedido a los diputados que se olvidaran por un momento “del cálculo político, del argumentario de su partido, de las presiones que les llegan de arriba” y que fueran “valientes” y “coherentes” para pensar en la gente “de a pie que más necesita del amparo de lo público”. Según el presidente, hay días en los que en la Cámara se debaten cuestiones que parecen “más lejanas”, pero que este viernes ha sido uno de esos en los que sobre la mesa hay medidas “con una transcendencia social que transforman la vida de la gente”. Por eso, pidió a los diputados que pensaran precisamente en esa gente, en “la gente de a pie”, los que necesitan “el amparo de lo público”. El presidente desgranó en su discurso el valor de las medidas “ambiciosas” que poponían los dos decretos y volvió a enfatizar que en ellas “no hay extremismos, hay meses de análisis técnico y negociación con todas sus señorías y con los grupos parlamentarios que han tenido a bien el querer compartir ese diálogo y esa negociación”. Advirtió de que si decaían las medidas “el daño a nuestro país será inmenso, porque afectará a la vida cotidiana de millones de españoles, pero también al crecimiento de nuestra economía, a nuestra imagen internacional, y a la confianza de la población en la en la democracia y en sus instituciones democráticas”. Sin embrago, el discurso de Sánchez no hizo variar ni un centímetro la posición que desde ayer anunció cada uno de los grupos políticos. El resultado fue que el primer decreto cayó con 172 síes y 178 noes y, el segundo, con 166 a favor y 184 en contra, ya que en este caso cotaron “no” PNV y Coalición Canaria, que sí apoyaron el primer decreto. La derrota deja al Gobierno de coalición en una posición complicada y abre la puerta a una posible convocatoria a elecciones generales antes de que acabe el año, y no en 2027 como ha asegurado en repetidas ocasiones el propio Sánchez. Tras esta derrota, el PP y Vox han alimentado el fuego incitando al presidente a que convoque a los comicios, una posibilidad que hasta dentro de los círculos cercanos al Gobierno se ve más cerca que nunca.