A agosto lo carga el diablo, a veces
ResumenEn 1914 detonó la I Guerra Mundial y hace menos de un siglo dos ciudades de Japón fueron destino del lanzamiento de las primeras bombas atómicas. En la década de los 60 comenzó la construcción del muro de Berlín y, años más tarde, en Kuwait, se inició un conflicto armado que provocó la mayor crisis energética del siglo XX, todo entre infinidad de malos acontecimientos. Los mercados no han escapado a esta línea, que casi siempre se salda con pérdidas, destacando el desplome del Nikkei y la comunicación por parte de Lehman Brothers sobre severos recortes en su estructura que concluyeron en quiebra en el siguiente mes, septiembre. Para este agosto, los analistas apuestan que cuatro citas serán decisivas en el recorrido de las bolsas.
En 1914 detonó la I Guerra Mundial y hace menos de un siglo dos ciudades de Japón fueron destino del lanzamiento de las primeras bombas atómicas. En la década de los 60 comenzó la construcción del muro de Berlín y, años más tarde, en Kuwait, se inició un conflicto armado que provocó la mayor crisis energética del siglo XX, todo entre infinidad de malos acontecimientos. Los mercados no han escapado a esta línea, que casi siempre se salda con pérdidas, destacando el desplome del Nikkei y la comunicación por parte de Lehman Brothers sobre severos recortes en su estructura que concluyeron en quiebra en el siguiente mes, septiembre. Para este agosto, los analistas apuestan que cuatro citas serán decisivas en el recorrido de las bolsas. En la primera semana, los resultados de SpaceX (ya publicados y muy mal acogidos) y el informe de empleo de Estados Unidos, dejando para la última los resultados de Nvidia y la celebración de la cumbre de Jackson Hole, donde los principales bancos centrales del mundo analizarán la economía y sus circunstancias. La inflación es otra variable a tener en cuenta con no buenos datos de julio que presuponen una modificación en breve de los tipos de interés en Europa. Esto por la parte de lo previamente esperado. Por la vertiente de la sorpresa (¡siempre negativas, nunca positivas!), cualquier detonante por pequeño que sea puede influir en los índices. Las bolsas remarcan máximos con vértigo pero muchas casas de análisis sugieren vender y esperar al final del trimestre para posicionarse. Lo dicho, a agosto lo carga el diablo, unas veces sí y otras también. Marcelo Casadejús | Analista del mercado de fondos