Madonna: retírese, abuela (2)
ResumenHace algo menos de cuatro años me hice viral con una columna en este mismo espacio. Con ese título, no tardaron en llegar los comentarios insultantes porque cómo te atreves a tratar así a la reina. Me pareció obvio que el encabezado de aquella columna sería leído como lo que era, una ironía, pero olvidé otra obviedad: muchos lectores realmente no lo son (lectores) y se limitan a mirar los títulos de las cosas y a opinar sobre lo que creen que va en el cuerpo del texto. En el caso de Madonna: retírese, abuela, éste era una celebración de Madonna y su negativa a amoldarse a lo que otros consideran que debe estar haciendo una mujer de 60 años.
Hace algo menos de cuatro años me hice viral con una columna en este mismo espacio. Se titulaba Madonna: retírese, abuela. Con ese título, no tardaron en llegar los comentarios insultantes porque cómo te atreves a tratar así a la reina. Arrodíllate, siervo. Me pareció obvio que el encabezado de aquella columna sería leído como lo que era, una ironía, pero olvidé otra obviedad: muchos lectores realmente no lo son (lectores) y se limitan a mirar los títulos de las cosas y a opinar sobre lo que creen que va en el cuerpo del texto. En el caso de Madonna: retírese, abuela, éste era una celebración de Madonna y su negativa a amoldarse a lo que otros consideran que debe estar haciendo una mujer de 60 años. Hoy, con la estrella acercándose a los 70, disco nuevo y probablemente una gira mundial también, he decidido titular esto de la misma manera. A ver qué pasa. Además de odio, la vez anterior esas tres palabras me trajeron muchas visitas. Y reacciones ridículas incluso de gente conocida. Uno de esos escritores de novelitas victimistas gays me afeó la columna. Sin haberla leído antes, por supuesto. Con Lucía Etxebarría, la reina de ese tipo de derrapes, llegué incluso a discutir el tema por privado. Luego, como en alguna ocasión anterior, recordé que es inutil razonar con el tonto del dicho, el de la linde que se acaba pero él sigue. Ella en este caso. La linde de Madonna era bosque, pero ella la abrió a machetazos, en bragas y con botas altas. Ella es la persona que más y mejor está redefiniendo los nuevos 60. Y redefinirá los nuevos 70. Lo que también habría que redefinir, más bien extirpar, es esa costumbre de opinar sobre títulos sin leer los textos antes.