Un discurso lleno de incongruencias
ResumenLa intervención de Pedro Sánchez para dar explicaciones sobre lo ocurrido en Ceuta a finales de julio y la gestión posterior por parte de su Gobierno ha estado trufada de contradicciones e incluso de mentiras. Desde las cifras de entradas de ilegales a la ciudad ... autónoma hasta la posible implicación de Marruecos en lo sucedido, pasando por la convocatoria a la embajadora de Rabat en España un día en el que Karima Benyaich Millán no se encontraba en territorio español.La existencia o no de avisos, uno de los temas que más centran el debate ceutí, contrapone a Sánchez con su propia Policía. El presidente ha insistido hoy en que ningún informe de inteligencia anticipó la magnitud de lo que ocurrió en Ceuta.
La intervención de Pedro Sánchez para dar explicaciones sobre lo ocurrido en Ceuta a finales de julio y la gestión posterior por parte de su Gobierno ha estado trufada de contradicciones e incluso de mentiras. Desde las cifras de entradas de ilegales a la ciudad ... autónoma hasta la posible implicación de Marruecos en lo sucedido, pasando por la convocatoria a la embajadora de Rabat en España un día en el que Karima Benyaich Millán no se encontraba en territorio español.La existencia o no de avisos, uno de los temas que más centran el debate ceutí, contrapone a Sánchez con su propia Policía. El presidente ha insistido hoy en que ningún informe de inteligencia anticipó la magnitud de lo que ocurrió en Ceuta. Sin embargo, el informe que tiene en su poder la juez María Tardón sostiene que sí hubo alertas previas procedentes del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF).Durante su intervención inicial en el Congreso, Sánchez también ha puesto en duda que el asalto a la ciudad autónoma fuese una «acción planificada», como sí lo considera la Policía. El informe policial expone en su informe que lo ocurrido «no responde a un fenómeno espontáneo de inmigración irregular» así como «la consecuencia/finalidad de un proceso planificado que se inicia con anterioridad y se diseña anticipadamente».Sobre lo que ocurrió durante la jornada del asalto, el presidente ha sacado pecho de que el Gobierno «instaló una barrera para evitar la entrada a nado», insistiendo en que los agentes «eligieron defender la vida humana antes que la estanqueidad de la frontera». El ministro del Interior, Fernando Grande - Marlaska, afirmó, sin embargo, en su comparecencia en el Congreso que «la mayoría de los migrantes entraron por el espigón y no a nado».Otra de las contradicciones verbalizadas por el presidente que más han llamado la atención, tiene que ver con el número de personas que accedieron durante la crisis. Sánchez las ha cifrado en «alrededor de 70.000», las mismas que según dijo el 4 de agosto Grande - Marlaska, habían retornado voluntariamente a Marruecos.Otro dato que no casa con la realidad es la supuesta llamada a consultas a la embajadora de Rabat en España Karima Benyaich Millán. Según ha manifestado el presidente el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación la citó el día 21 de agosto, tras las declaraciones de varios ministros marroquíes sobre la soberanía de Ceuta y Melilla. La cosa está en que ese día la embajadora no estaba en España.El jefe del Ejecutivo también ha sostenido que hubo una respuesta coordinada, pero tardó 26 días en establecer el mando único para atender a la crisis, nombrando al ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, como máxima autoridad funcional. El presidente ceutí Juan Vivas llevaba reclamando dicho mando único desde prácticamente el comienzo de la crisis.