EEUU y los paramilitares iraquíes intensifican su choque militar
ResumenLa escalada de violencia entre la Fuerza Áerea de la alianza de EEUU e Israel, y los grupos paramilitares iraquíes proiraníes, se han intensificado este martes en la capital iraquí, donde se han registrado al menos 4 muertos, en un bombardeo aéreo que tenía por objetivo una instalación de las facciones armadas vinculadas a Teherán. El asalto aéreo se ha producido horas después de un ataque con 5 drones -estimación de Reuters- contra la Embajada de EEUU en Irak y el emblemático hotel Rashid, situado en la llamada "zona verde" de Bagdad y que durante años -tanto durante la dictadura de Sadam Hussein como tras la invasión del 2003- fue el centro utilizado por el poder central para acoger a sus visitantes más ilustres. La agencia AFP indica que dos de los cuatro fallecidos podrían ser "asesores iraníes" de las agrupaciones irregulares, integradas junto a otras que no siguen las directrices de Teherán en las llamadas Fuerzas Populares de Movilización (FPM). Los vídeos difundidos desde el país árabe permiten ver cómo la madrugada de la capital iraquí se vio sobresaltada por enormes bolas de fuego que explotaban en el cielo -posiblemente aparatos no tripulados interceptados por las defensas del complejo norteamericano-, ráfagas de balas trazadoras y una ingente detonación que alcanza el territorio cercano a la delegación.
La escalada de violencia entre la Fuerza Áerea de la alianza de EEUU e Israel, y los grupos paramilitares iraquíes proiraníes, se han intensificado este martes en la capital iraquí, donde se han registrado al menos 4 muertos, en un bombardeo aéreo que tenía por objetivo una instalación de las facciones armadas vinculadas a Teherán. El asalto aéreo se ha producido horas después de un ataque con 5 drones -estimación de Reuters- contra la Embajada de EEUU en Irak y el emblemático hotel Rashid, situado en la llamada "zona verde" de Bagdad y que durante años -tanto durante la dictadura de Sadam Hussein como tras la invasión del 2003- fue el centro utilizado por el poder central para acoger a sus visitantes más ilustres. La agencia AFP indica que dos de los cuatro fallecidos podrían ser "asesores iraníes" de las agrupaciones irregulares, integradas junto a otras que no siguen las directrices de Teherán en las llamadas Fuerzas Populares de Movilización (FPM). Los vídeos difundidos desde el país árabe permiten ver cómo la madrugada de la capital iraquí se vio sobresaltada por enormes bolas de fuego que explotaban en el cielo -posiblemente aparatos no tripulados interceptados por las defensas del complejo norteamericano-, ráfagas de balas trazadoras y una ingente detonación que alcanza el territorio cercano a la delegación. Varias agencias de información han confirmado que al menos uno de los artilugios impactó en el recinto. Otra de las grabaciones recoge la gran nube que surge de una de las posiciones alcanzadas por los aviones estadounidenses. El complejo diplomático ya había sufrido un incidente similar el pasado sábado, según han reconocido medios como Fox News. Tanto la Embajada de Washington como el Rashid se encuentran ubicados en un área amurallada de unos 10 kilómetros cuadrados -la referida Zona Verde- donde se concentran los órganos del poder iraquí. EEUU ha pedido a todos sus ciudadanos que abandonen Irak con la máxima urgencia, ya que los grupos armados cercanos a Irán han ofrecido en las redes sociales hasta 100.000 euros como "recompensa" por la captura de militares o agentes del servicio secreto de ese país. Washington y Tel Aviv han multiplicado sus incursiones aéreas en el territorio iraquí, que cada vez se confirma más como otro de los escenarios bélicos que ha generado la devastadora guerra regional iniciada por EEUU e Israel el pasado 28 de febrero. Horas antes de los referidos episodios de la capital, los portavoces de las FMP reconocieron la muerte de 6 de sus acólitos en el oeste del país, junto a la frontera con Siria, en un enésimo bombardeo "sionista", según la expresión que usaron. La emisora iraquí Al Sumuria TV ha precisado que una de las bases de las citadas FPM ha sido atacada también en la ciudad sureña de Nayaf, en un suceso que dejó al menos 3 heridos. El lunes, Abu Hussein Al Hamidawi, el secretario general de Kataeb Hezbollah, una de las principales agrupaciones de esa nebulosa, anunció el deceso de uno de sus comandantes más conocidos, Abu Ali Al Askari. Medios cercanos a estos grupos confirmaron el deceso de Al-Askari bajo las bombas de la aviación estadounidense. Un segundo grupo armado, Badr, admitió asimismo el fallecimiento de otro destacado dirigente en la misma jornada. En su último mensaje conocido, Al Askari había apoyado de forma explícita la implicación de las milicias iraquíes en la amplia confrontación que se libra en Oriente Próximo, argumentando que "los americanos tienen que comprender la magnitud del crimen de asesinar a Jamenei". Los responsables del FPM han reconocido que los aeroplanos de EEUU e Israel han bombardeado sus posiciones en 32 ocasiones desde que comenzó la contienda y que en esas agresiones han muerto 27 uniformados, y otros 50 resultaron heridos. A su vez, los irregulares han asumido más de dos docenas de acciones armadas no sólo en Irak sino "en otras partes de la región", una hipótesis que hace pensar que algunos de los sucesos registrados en los países del golfo que se han atribuido a Irán podrían haber sido protagonizados por los militantes iraquíes. Estados Unidos está presionando al primer ministro en ejercicio, Mohammed Shia al Sudani, para que actúe contra las formaciones del FPM, agravando la precaria situación del dirigente local, atrapado por los dos lados en conflicto. Washington ya acogió con recelo el hecho de que Sudani felicitara al sucesor de Ali Jamenei, Mojtaba Jamenei, al asumir el poder en Irán. Sudani ha emitido este martes un comunicado en el que intentaba mantenerse en un espacio intermedio -algo difícil de conseguir en esta era de polarización- criticando al mismo tiempo las acciones contra el FPM y contra la embajada de EEUU. Ambas, opina, buscan "desestabilizar la seguridad y la estabilidad en Irak". La extensión del conflicto está poniendo de relieve la precariedad del sistema de poder que sucedió a la catástrofe que sufrió el país tras la invasión de 2003, que acabó con la dictadura de Sadam Hussein pero instauró el más absoluto caos. La pugna militar está ahondando las divisiones entre las autoridades centrales y la autonomía kurda instalada en el norte del país, alineada desde hace años con Washington. Bagdad y Erbil se han enfrascado en estas últimas jornadas en una disputa dialéctica con recriminaciones mutuas. Los primeros aseguran que el Kurdistán iraquí ha interrumpido el trasvase de combustible a través de una estratégico acueducto que atraviesa su territorio y conecta con Turquía. Los segundos dicen que el gobierno iraquí les está sometiendo a una "embargo sofocante"económico y no está actuando de forma efectiva para frenar a las milicias, que no han cesado de lanzar drones y cohetes contra Erbil y otras ciudades del área. Según las últimas cifras oficiales las exportaciones de petróleo de Irak han caído en un 70% respecto a las que contabilizaba el pasado mes de febrero, debido en gran parte al cierre del Estrecho de Ormuz. El titular de ese departamento, Hayan Abdul-Ghani, ha indicado que Bagdad ha establecido contacto con Teherán para intentar que las fuerzas iraníes permitan que los petroleros con carga de combustible procedente de Irak puedan atravesar ese estratégico canal, que ha quedado bloqueado. Como escribía el diario iraquí Al Mada, la "nueva disputa que ha estallado" entre Bagdad y Erbil se produce "en medio de los ataques con misiles y drones contra las instalaciones energéticas en la región del Kurdistán".