El PNV, la llave para validar en la Diputación Permanente los decretos de vivienda
ResumenLas matemáticas van a poner ya mismo a prueba las primeras palabras de Aitor Esteban tras conocerse el adelanto electoral. "No estamos para defender bloques", advertía ayer el presidente del máximo órgano de dirección del PNV para subrayar que, ante todo, lo suyo era defender los intereses de Euskadi al margen de las "batallas" de Madrid. Sin embargo, ahora, el voto que por cuota le corresponde en la Diputación Permanente está llamado a romper el empate técnico entre el bloque que podría sacar adelante los reformulados decretos de la vivienda (PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu y Podemos) y quienes los rechazan (PP, Vox y Junts): 34 contra 34. A priori, cabría pensar que el PNV repetirá el voto de la semana pasada, dando su apoyo al decreto de medidas generales y dejando decaer el segundo por su rechazo a la prórroga automática de los alquileres por equiparar a los fondos buitre con los pequeños propietarios.
Las matemáticas van a poner ya mismo a prueba las primeras palabras de Aitor Esteban tras conocerse el adelanto electoral. "No estamos para defender bloques", advertía ayer el presidente del máximo órgano de dirección del PNV para subrayar que, ante todo, lo suyo era defender los intereses de Euskadi al margen de las "batallas" de Madrid. Sin embargo, ahora, el voto que por cuota le corresponde en la Diputación Permanente está llamado a romper el empate técnico entre el bloque que podría sacar adelante los reformulados decretos de la vivienda (PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu y Podemos) y quienes los rechazan (PP, Vox y Junts): 34 contra 34. A priori, cabría pensar que el PNV repetirá el voto de la semana pasada, dando su apoyo al decreto de medidas generales y dejando decaer el segundo por su rechazo a la prórroga automática de los alquileres por equiparar a los fondos buitre con los pequeños propietarios. Pero no hay que darlo por hecho. Además de su defensa de las competencias autonómicas que le ha llevado más de una vez a criticar el uso de los decretos-ley para legislar, sumemos, además, que el de la semana pasada fue un apoyo "por necesidad", un "sí crítico", entre otros motivos, por la "desastrosa redacción" del decreto, tal y como subrayó la portavoz del PNV en el Congreso, Maribel Vaquero. Así que, entre las irregularidades formales y el convencimiento de que la medida es solo un "parche" que "no arregla lo que no se ha hecho en ocho años", quizá esta vez el Gobierno pueda no contar con su apoyo. Al otro lado de la balanza queda el coste electoral que, para quien defiende la seguridad jurídica, pueda tener la incoherencia que implica votar hoy una cosa y mañana la contraria y hacerlo, además, en precampaña, cuando todo se amplifica, y mientras miles de personas se manifiestan para rechazar "el negocio de la vivienda" y los agentes antidisturbios de la Ertzaintza acordonan edificios de viviendas para que se puedan realizar las ejecuciones de desahucios. El último ha sido esta misma mañana en el barrio bilbaíno de Atxuri con un detalle importante: el 'casero' es el Gobierno vasco través de la agencia pública de alquiler social Alokabide, con la que la mujer desahuciada acumulaba desde hace nueve años "una deuda muy grande". En definitiva, más munición para HB Bildu, que también tiene un voto en la Diputación Permanente, que siempre se ha mostrado a favor de ambos decretos y que, en diez años, ha pasado de dos a seis escaños mientras el PNV se ha quedado estancado en cinco.