Vance abre la batalla sucesoria tras la debacle de las 'midterm': "Perdimos por la guerra"
ResumenEl cierre de las urnas de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos abre oficiosamente la campaña hacia la Casa Blanca de 2028. Una carrera que nace marcada por la arrolladora victoria del Partido Demócrata en las midterm, lo que fuerza al Partido Republicano a revisar su estrategia. En este marco, uno de los favoritos para suceder a Donald Trump, el vicepresidente J.D. Vance, ha abierto la batalla por el liderazgo del partido achacando directamente la formidable derrota electoral sufrida a la guerra en Irán.
El cierre de las urnas de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos abre oficiosamente la campaña hacia la Casa Blanca de 2028. Una carrera que nace marcada por la arrolladora victoria del Partido Demócrata en las midterm, lo que fuerza al Partido Republicano a revisar su estrategia. En este marco, uno de los favoritos para suceder a Donald Trump, el vicepresidente J.D. Vance, ha abierto la batalla por el liderazgo del partido achacando directamente la formidable derrota electoral sufrida a la guerra en Irán. “La razón por la que perdimos es la guerra. El propio presidente lo dijo anoche”, argumentó ayer en la red social X, cuestionando que mereciese la pena y agregando que “cualquier conversación honesta sobre hacia dónde vamos desde aquí debe empezar ahí”. Vance argumenta también que, según las encuestas, lo que sus votantes piden al partido es “terminar la guerra”, “poner foco en el coste de la vida y la inflación”; impulsar el “America First”; y “cambiar nuestra relación con Israel”. “Nuestros votantes aparecieron. Y las cuatro razones anteriores son por las que muchos de ellos votaron por demócratas”, dijo, instando a dar un volantazo a algunas de los ejes clave del gobierno de Trump, al que aspira a suceder movilizando alas bases del movimiento MAGA (Make America Great Again), que también sale tocado de los comicios, en férrea competencia con el secretario de Estado, Marco Rubio. En paralelo, el resultado electoral ofrece espacio al Partido Demócrata para construir un nuevo liderazgo nacional que aglutine suficiente voto como para regresar a la Casa Blanca en 2028. De momento, sin embargo, no ha emergido ninguna figura unificadora y la campaña de las midterm deja ya algún conato de guerra civil, como el de Michigan donde la perdedora de las primarias Haley Stevens dio su apoyo a los republicanos para perjudicar a su rival demócrata, el socialista Abdul el Sayed, que acabó logrando la silla del Senado.