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Economía enfría la opción de una rebaja general del IVA: «Aún estamos lejos de la situación de 2022»

Resumen

La guerra en Irán ha disparado el precio del petróleo y ha desencadenado fuertes subidas del precio del carburante en España con especial incidencia en algunos sectores, pero transcurridas casi dos semanas el Gobierno sigue sin presentar a la sociedad el paquete de medidas ... La esperada reunión al más alto nivel mantenida este jueves con los agentes sociales, a la que han acudido las tres vicepresidentas del Gobierno, el ministro de Economía y la ministra de Seguridad Social, no solo no ha alumbrado ninguna medida concreta sino que ha servido para aflorar las discrepancias existentes tanto dentro del Gobierno como con los agentes sociales sobre el enfoque a tomar.Consciente de la creciente expectativa de ayudas de los agentes económicos y sin nada tangible que presentar, al ministro de Economía, Carlos Cuerpo , no le ha quedado más remedio que apelar a la prudencia y a la cautela. «Estamos lejos de la situación de 2022», ha asegurado como gran argumento de fondo para justificar la renuencia del Gobierno a acometer algunas de las medidas que empresas y sectores han reclamado en las últimas horas: principalmente, la rebaja del IVA de los alimentos, la electricidad o los carburante que se han solicitado para compensar las subidas de precios que se prevén más temprano que tarde por la escalada de los precios energéticos. El ministro de Economía también ha utilizado ese argumento para enfriar la potencial aplicación de otras medidas que se le piden, por ejemplo, desde sus socios de gobierno de Sumar.

La guerra en Irán ha disparado el precio del petróleo y ha desencadenado fuertes subidas del precio del carburante en España con especial incidencia en algunos sectores, pero transcurridas casi dos semanas el Gobierno sigue sin presentar a la sociedad el paquete de medidas ... de alivio que prometió. La esperada reunión al más alto nivel mantenida este jueves con los agentes sociales, a la que han acudido las tres vicepresidentas del Gobierno, el ministro de Economía y la ministra de Seguridad Social, no solo no ha alumbrado ninguna medida concreta sino que ha servido para aflorar las discrepancias existentes tanto dentro del Gobierno como con los agentes sociales sobre el enfoque a tomar.Consciente de la creciente expectativa de ayudas de los agentes económicos y sin nada tangible que presentar, al ministro de Economía, Carlos Cuerpo , no le ha quedado más remedio que apelar a la prudencia y a la cautela. «Estamos lejos de la situación de 2022», ha asegurado como gran argumento de fondo para justificar la renuencia del Gobierno a acometer algunas de las medidas que empresas y sectores han reclamado en las últimas horas: principalmente, la rebaja del IVA de los alimentos, la electricidad o los carburante que se han solicitado para compensar las subidas de precios que se prevén más temprano que tarde por la escalada de los precios energéticos. El ministro de Economía también ha utilizado ese argumento para enfriar la potencial aplicación de otras medidas que se le piden, por ejemplo, desde sus socios de gobierno de Sumar. Cuerpo entiende, en contra de lo expresado unas pocas horas antes por la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, que aún no se está en una situación que exija activar la prohibición de despedir por las apreturas creadas por la subida de los precios energéticos, controlar por ley los precios energéticos o congelar los arrendamientos. Noticia relacionada general No No Tensión en el Gobierno por las medidas contra la guerra tras el intento de Díaz de marcar perfil Ainhoa MartínezEl plan del Gobierno es que esa primera aproximación a los impactos de la guerra de Irán sea acotada y selectiva, así como flexible para ir adaptándose a las necesidades que puedan surgir en el futuro. En este sentido, sí ha reiterado que la prioridad será minimizar el coste para el transporte y la agricultura del encarecimiento de los carburantes, con el objetivo de que no actúen como correa de transmisión de la inflación al resto de la economía; y atender algunas situaciones de especial vulnerabilidad, mencionando ahí la posibilidad de prohibir el corte del suministro eléctrico por impagos. Ha reconocido en este punto que la ausencia de un marco especial para las ayudas de Estado y el hecho de que las normas fiscales -hay que recordar que España se encuentra inmersa en un plan de ajuste fiscal que le obliga a reducir el déficit- no estén suspendidas hacen que tengan que analizar con especial cuidado tanto el coste presupuestario como la eficacia y la capacidad redistributiva de las medidas que se vayan a adoptar. A este respecto ha dado casi por descartada la posibilidad de aplicar una bonificación general al precio del carburante, como los famosos 20 céntimos que se aprobar en el paquete de la guerra de UcraniaEl cuándo está por ver. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, había avanzado que el asunto podría sustanciarse en el próximo consejo de ministros, pero Cuerpo ha eludido expresamente poner fecha al primer paquete de ayudas del Gobierno. «Estamos trabajando en un texto y la prioridad es cerrarlo lo antes posible, en cuestión de días», ha dicho sin dar más detalle. De hecho, para lo que ha servido la reunión de este jueves es para poner de manifiesto las discrepancias y diferentes enfoques que hay tanto en el seno del Gobierno como entre el Gobierno y los agentes sociales sobre las medidas a abordar. Tanto UGT como CC.OO advirtieron este jueves sobre el riesgo de aprobar medidas fiscales «que sirvan solo para blindar los márgenes de las empresas y no para bajar los precios» y avisaron: «No se trata de matar moscas a cañonazos ni de quitar el IVA sin más».No es momento para medidas energéticasEl petróleo está casi en 100 dólares, mientras que el gas natural indexado en el TTF holandés lleva varios días rondando los 50 €/MWh. Esto ha tenido una traslación directa a los precios del combustible, con subidas que sobrepasan el 20%; y también ha golpeado los precios del mercado mayorista de la electricidad. Aunque no tanto como se preveía, y quizá esto es lo que lleva al Gobierno a moverse con el freno de mano echado.El miércoles hubo una cumbre entre la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen; y el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, con diferentes agentes del sector gasista y petrolero. De ese encuentro no salió ninguna medida concreta y lo que más llama la atención es que ni se manejan de cara al próximo martes, según ha podido confirmar ABC.Lo único que ha hecho el Gobierno ha sido instar a la CNMC a intensificar su labor de supervisión de los precios del carburante, algo que ya está entre sus competenciasLa única maniobra ha sido instar a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) a que aumente su labor de supervisión. Algo, por otra parte, que está dentro de sus propias competencias. Desde Transición Ecológica estiman que no es el momento todavía. Por el momento algunas cuestiones respaldan este planteamiento. Este viernes el mercado mayorista se ha quedado por debajo de los 40 €/MWh, y diversas fuentes del sector energético remarcan que la fuerte presencia renovable servirá como importante amortiguador. Asimismo, los futuros del mercado eléctrico siguen descontando un conflicto de corta duración, y sitúan los precios eléctricos en 35 euros para los meses de abril y mayo. De igual modo, cabe recordar que a finales de 2024 varios meses el precio del gas estuvo cercano a los 50 €/MWh, y no se tomaron medidas concretas, sino que el mercado capeó esa situación.