Al Barça se le van de las manos los fichajes
ResumenEl Barcelona está en plena competición y centrado en el presente, ambiciona ganar LaLiga y la Champions League, pero no descuida el trabajo en su futuro inmediato. La planificación deportiva de la temporada 26-27 lleva tiempo en marcha, pero, de momento, no hay avances significativos porque los futbolistas que aspira a contratar se escapan, por mucho, de sus posibilidades económicas. El Barcelona, que confía en mejorar su fair play en los próximos meses y volver a la regla 1:1 para el mercado de verano, tiene muy claro qué posiciones quiere reforzar y con qué jugadores. El problema es que sus objetivos se escapan de sus posibilidades financieras porque a sus estrecheces con la masa salarial se le suma el elevado coste de las operaciones.
El Barcelona está en plena competición y centrado en el presente, ambiciona ganar LaLiga y la Champions League, pero no descuida el trabajo en su futuro inmediato. La planificación deportiva de la temporada 26-27 lleva tiempo en marcha, pero, de momento, no hay avances significativos porque los futbolistas que aspira a contratar se escapan, por mucho, de sus posibilidades económicas. No le salen las cuentas. El Barcelona, que confía en mejorar su fair play en los próximos meses y volver a la regla 1:1 para el mercado de verano, tiene muy claro qué posiciones quiere reforzar y con qué jugadores. El problema es que sus objetivos se escapan de sus posibilidades financieras porque a sus estrecheces con la masa salarial se le suma el elevado coste de las operaciones. Desde el club catalán, no obstante, se asegura que son conscientes de que las negociaciones, en algunos casos sólo ha habido de momento tanteos, no han hecho más que comenzar y que queda mucho tiempo, hay incluso un Mundial de por medio, para poder concretar las incorporaciones. Hay absoluta tranquilidad. Uno de los objetivos principales del Barça de la campaña 26-27 es reforzar la delantera. En esa posición, el deseado, desde hace tiempo, es Julián Álvarez. Pero el Atlético, de momento, no se aviene a negociar y reclama los 500 millones de euros de su cláusula por el atacante argentino, con contrato hasta junio de 2030. En el Barcelona entienden que esa cifra es inasumible y confían en que la entidad rojiblanca la acabará rebajando. Además, en los despachos culés contemplan la opción de introducir a algún jugador en la operación para reducirla en 30 o 40 kilos. Ferran Torres es uno de los nombres que hay sobre la mesa como posible moneda de cambio. La opción de Haaland tampoco parece factible: inicialmente está tasado en 200... Así mismo, el Barça también cree muy elevadas las tasaciones de otros jugadores que tiene anotados en su agenda, y, hoy por hoy, no puede abordar sus contrataciones. A Flick le gustaría apuntalar la posición de central. Bastoni se ajusta perfectamente al perfil requerido, pero el Inter exige entre 70 y 80 millones por el zaguero internacional, de 26 años. Tampoco se está mostrando la Juventus por la labor de facilitar la salida de Andrea Cambiaso. El conjunto de Turín valora al lateral izquierdo, también pieza codiciada por los culés, en 50 kilos. El Barcelona intentará, en los próximos meses, no sólo rebajar estas cantidades sino que apostará por incluir a otros futbolistas en las operaciones para que el impacto en sus arcas sea menor. Pero las dificultades del Barcelona, que también rastrea el mercado de porteros ante la incierta situación de Ter Stegen y que sigue a Remiro (tasado en torno a 15 millones), no sólo se plantean con las incorporaciones pretendidas, también con los jugadores que tiene cedidos y que contempla contratar. El Barça considera excesivos los 30 millones de euros acordados con el United para ejecutar la compra de Marcus Rashford y los 15 en los que el Al-Hilial ha tasado a Joao Cancelo. En cualquier caso, en los despachos culés asumen que estamos en el mes de marzo y que todavía falta mucho tiempo para concretar la plantilla de la temporada 26-27. Tanto las altas, se prevén pocas, como las posibles bajas, sostienen, están aún en el aire. La composición todavía es un esbozo. Aunque también reconocen que las negociaciones serán duras porque no sólo las cifras que les están proponiendo los clubs vendedores están fuera de su alcance sino que los ejecutivos culés tampoco quieren hipotecarse de forma tan acentuada con uno o dos futbolistas.