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El Mundo ·

El mayor esfuerzo mundial por liberar reservas de petróleo sólo da para suplir 20 días el cierre de Ormuz y no frena la espiral de precios

Resumen

El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, hizo todo el énfasis que pudo en su comparecencia ante los medios de la magnitud histórica del acuerdo que acababan de cerrar por unanimidad sus 32 miembros. EEUU, Japón, Alemania y los principales países del mundo, incluida España, van a liberar parte de sus reservas de emergencia, las que acumulan para evitar crisis de abastecimiento, para intentar estabilizar el mercado, golpeado por la crisis de Irán. Pero no es considerado hasta ahora suficiente en señal de la impotencia occidental ante una guerra con las consecuencias energéticas como la desatada el pasado 28 de febrero y que bloquea Ormuz, un estrecho de apenas 21 millas náuticas, pero por el que pasa una quinta parte del tráfico petrolero mundial. Según se desprende de los propios datos que proporcionó Birol, este esfuerzo mundial récord para aplacar al mercado solo equivale a unos 20 días de cierre del Estrecho de Ormuz, un período escaso si, como temen los mercados, la guerra se alarga mucho más que este mes.

«Son 400 millones de barriles. Repito, 400 millones». El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, hizo todo el énfasis que pudo en su comparecencia ante los medios de la magnitud histórica del acuerdo que acababan de cerrar por unanimidad sus 32 miembros. EEUU, Japón, Alemania y los principales países del mundo, incluida España, van a liberar parte de sus reservas de emergencia, las que acumulan para evitar crisis de abastecimiento, para intentar estabilizar el mercado, golpeado por la crisis de Irán. Pero no es considerado hasta ahora suficiente en señal de la impotencia occidental ante una guerra con las consecuencias energéticas como la desatada el pasado 28 de febrero y que bloquea Ormuz, un estrecho de apenas 21 millas náuticas, pero por el que pasa una quinta parte del tráfico petrolero mundial. Según se desprende de los propios datos que proporcionó Birol, este esfuerzo mundial récord para aplacar al mercado solo equivale a unos 20 días de cierre del Estrecho de Ormuz, un período escaso si, como temen los mercados, la guerra se alarga mucho más que este mes. El resultado es que el Brent escaló un 4% tras el anuncio y se situó por encima de los 90 dólares. En la apertura de este jueves ha subido más del 7 % para rondar las puertas de los 100 dólares por barril, una cota que ha superado de madrugada situándose cada vez más lejos de los 70 que rondaba antes de los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, cuarto productor petrolero del mundo y con capacidad de cerrar Ormuz. No obstante, el acuerdo alcanzado en el seno de la AIE, la organización creada en 1974, es de una dimensión sin precedentes. UN 20% DE LAS RESERVAS. 400 millones de barriles equivalen a un 20% de las reservas acumuladas por los países miembros de la AIE. En total, según los datos oficiales, los estados miembros disponen de 1.200 millones de barriles de emergencia y obligan a la industria a conservar otros 600 millones. Su entrega al mercado supone duplicar el mayor esfuerzo hasta ahora que tuvo lugar en 2022 cuando se liberaron cerca de 200 millones de barriles para contener los precios tras la invasión rusa de Ucrania. Según recordó Birol, el acuerdo actual es el sexto alcanzado en la AIE desde su fundación en 1974 y supera no sólo los dos desencadenado por la guerra de Ucrania. También el que provocó el huracán Katrina, la guerra civil en Libia e incluso la primera guerra del Golfo. «Es la mayor liberación de reservas de petróleo de emergencia en la historia de nuestra institución», recalcó el turco. La justificó «con el fin de compensar la pérdida de suministro provocada por el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz» y «para aliviar los impactos inmediatos de la interrupción en los mercados». Pero, fue realista: «Para ser claros, lo más importante para que vuelvan los flujos estables de petróleo y gas es la reanudación del tránsito a través del estrecho de Ormuz». Uno de las causas de que el acuerdo no deslumbrara a los mercados es que no se detalló cómo se hará la liberación de reservas. Birol se limitó a señalar que lo hará cada país miembro en función de los ritmos que considere adecuados, pero eso puede limitar sobremanera el alcance de la histórica medida, porque, si se hace de forma lenta, el impacto del cierre de Ormuz en el mercado será más intenso. Los analistas aseguran que el ritmo es tan importante o más que la cantidad de barriles liberados. Importancia del Estrecho de Ormuz en el transporte de crudo ESTADOS UNIDOS, EN LA TRASTIENDA Está en la trastienda del anuncio de la AIE. Donald Trump muestra creciente preocupación por el impacto de la guerra en el precio de los combustibles y también en el hecho de que países aliados del Golfo Pérsico pierdan una fortuna por no poder exportar su petróleo y gas por Ormuz. «Lo que anunciado la AIE es razonable», declaró el secretario de Interior de EEUU, Doug Burgum, a la CNBC. «Tenemos un problema de tránsito que es temporal. Cuando tienes un problema temporal de tránsito que estamos resolviendo militar y diplomáticamente —y que podemos resolver y resolveremos—, este es el momento perfecto para pensar en liberar parte de esas reservas para aliviar un poco la presión sobre el precio global». EEUU forma parte destacada de la AIE y el resto de socios quieren además retenerlo en la organización tras los amagos de Trump de abandonar este tipo de instituciones multilaterales. JAPÓN, PROTAGONISTA. Posee reservas relevantes de emergencia y es uno de los protagonistas de la decisión. Su primera ministra, Senae Takaichi, presionó para que se acelerara la unanimidad en la decisión al anunciar ella misma, la primera, su contribución al acuerdo. «Sin esperar una decisión oficial sobre la liberación de las reservas internacionales en cooperación con la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Japón ha decidido tomar la iniciativa en la liberación de sus reservas a partir del 16 de este mes para facilitar la oferta y la demanda en el mercado energético internacional», anunció Takaichi. «Los petroleros siguen prácticamente imposibilitados de atravesar el estrecho de Ormuz, y se prevé que las importaciones de crudo a Japón disminuyan significativamente a partir de finales de este mes», agregó. Japón tiene alta dependencia energética de Oriente Próximo. ESPAÑA.NO PODÍA QUEDAR FUERA La vicepresidenta tercera del Gobierno, Sara Aagesen, se unió a la unanimidad de la AIE y anunció en un desayuno organizado por Europa Press que España liberaría el equivalente a algo más de 12 días de consumo. Es decir, 11,5 millones de barriles, según estimaciones del Ministerio. Se trata de en torno a un 13% de los 92 días que tiene España acumulados para situaciones de emergencia. Aagesen no ve problema al no existir riesgo de desabastecimiento y ser necesario contribuir al acuerdo internacional. «Apoyamos que los mercados estén menos tensionados y que otros países, cuyas tensiones van más allá de los precios, puedan tener respuesta en el suministro». Si España hubiera quedado fuera del acuerdo de la AIE, habría agudizado el malestar de Trump con el Gobierno español.