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Expansión ·

Santander afronta más vencimientos de deuda en 2027 que BBVA, CaixaBank y Sabadell juntos

Resumen

Santander tiene más trabajo por delante que nunca en los últimos 20 años. En 2027 se enfrenta al vencimiento de 36.850 millones de euros en deuda. Es la mayor cifra que ha tenido que asumir desde los históricos 41.000 millones de 2007 y supera con mucho el volumen con el que tienen que lidiar BBVA, CaixaBank y Sabadell juntos. Entre los cuatro suman 63.218 millones de euros en bonos de todo tipo que llegan a su madurez el año que viene, según los datos que han proporcionado todos ellos al mercado.

Santander tiene más trabajo por delante que nunca en los últimos 20 años. En 2027 se enfrenta al vencimiento de 36.850 millones de euros en deuda. Es la mayor cifra que ha tenido que asumir desde los históricos 41.000 millones de 2007 y supera con mucho el volumen con el que tienen que lidiar BBVA, CaixaBank y Sabadell juntos. Entre los cuatro suman 63.218 millones de euros en bonos de todo tipo que llegan a su madurez el año que viene, según los datos que han proporcionado todos ellos al mercado. Y tendrán que pagarlos más caros si quieren renovarlos. Los costes de financiación han subido al calor de las alzas de los tipos de interés decretadas por el Banco Central Europeo (BCE) y cuando llegue 2027 es muy posible que ya haya más incrementos todavía. Más del 58% de esa cifra corresponde a Santander, pero la intención del banco es que algunos miles de millones mueran en el mercado sin refinanciarse. Parte del crecimiento de la factura en vencimientos se debe a la mochila que traen consigo las adquisiciones de Webster y TSB, y la entidad ya ha dicho que no piensa alterar su plan de financiación por su causa. Santander quiere adelgazar su capítulo de deuda y, en la presentación de su plan estratégico a tres años que hizo en febrero, anunció una fuerte rebaja de las emisiones previstas para el trienio 2026 a 2028 frente a los tres ejercicios anteriores. Las necesidades extra que añadan las dos nuevas compras, especialmente la de Webster, se resolverán con "medidas de gestión", prometió, sin necesidad de incurrir en nuevo endeudamiento. En todo caso, la tipología de los 36.850 millones de euros en vencimientos del año que viene hace que la tarea sea más fácil que en otros ejercicios, incluso si Santander decide refinanciar el volumen completo. La mayor parte son cédulas hipotecarias. Hay 13.000 millones en este capítulo y se trata de la deuda más barata y sencilla que puede vender un banco. Otros 12.800 millones tienen la forma de bonos sénior preferentes, los segundos en la clasificación de sencillez y economía. Solo quedan 10.200 millones en no preferentes, algo más caros y complejos, y 750 millones en bonos contingentes convertibles (CoCos o AT1), la deuda más costosa y complicada de emitir. BBVA es el segundo del ránking por vencimientos, aunque tiene menos de la mitad que Santander. También es una cifra alta para el banco (16.400 millones, cuando para este año eran 15.000 millones), pero lleva varios ejercicios sin refinanciar la totalidad de la deuda que madura y nada indica que no vuelva a hacer lo mismo en 2027. La mayoría de los bonos que llegan a término corresponden a la matriz española, que afronta 10.900 millones de euros. A eso se suman 3.300 millones de Turquía, otros 1.800 millones de México y 400 millones de América del Sur. Un capítulo importante será la deuda compleja. Hay 755 millones de euros en CoCos en el calendario de vencimientos y BBVA no solo quiere refinanciarlos, sino aumentar la cuantía para elevar su colchón regulatorio en este campo. Justo lo contrario a lo que sucede con 1.200 millones en deuda subordinada, que tienen muchas papeletas de quedarse sin reemplazo. A CaixaBank le tocan 8.100 millones en vencimientos, con una emisión de CoCos y otra de deuda subordinada que todo apunta a que serán renovadas. A cambio, hay más de 3.000 millones en cédulas que allanan el camino. Para Sabadell será un paseo por el campo. El volumen asciende a 1.868 millones, pero 750 millones proceden de una emisión de CoCos que muy probablemente no será refinanciada y el banco nada en liquidez tras la venta de TSB, así que ni siquiera tiene que preocuparse por la totalidad del resto. Emita lo que emita, le saldrá más caro. También a Santander, BBVA y CaixaBank. La subida de los tipos de interés tiene un traslado directo a los cupones de los bonos, que ya se han encarecido en 2026 y que lo harán aún más si el BCE mantiene su hoja de ruta de seguir endureciendo la política monetaria para embridar la inflación. La parte positiva es que el apetito de los inversores por la deuda bancaria está en ebullición y eso está reduciendo su prima de riesgo a mínimos históricos. La parte del coste de los bonos que depende del sector y de las características de cada banco saldrá más barata que nunca, aunque a eso tendrán que sumar el tipo general del mercado.