← Volver
El País ·

Feijóo: “No hay limpieza democrática si no hay limpieza del censo”

Resumen

El Gobierno carga con dureza contra la decisión del Tribunal Supremo de mantener las medidas cautelares que impedirán el voto de decenas de miles de españoles nacionalizados por la llamada ley de nietos, pero se compromete a acatar la orden de los magistrados, aunque aún no sabe cómo podrá hacerlo técnicamente, porque asegura que es muy complejo con las elecciones ya convocadas y el censo cerrándose. La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, ha sido rotunda en cuanto le han preguntado por esta decisión: “El Gobierno considera que es una situación de extraordinaria gravedad; el derecho a voto en una democracia se garantiza, no se restringe”. Después, cuando los periodistas han insistido sobre qué va a hacer el Ejecutivo, Saiz ha insistido en que el Gobierno acata la resolución aunque no esté de acuerdo. Y ha asegurado que, dado que han pasado pocas horas desde que se conoció la decisión del Supremo, todavía está viendo la fórmula para dar cumplimiento a la orden.

El Gobierno carga con dureza contra la decisión del Tribunal Supremo de mantener las medidas cautelares que impedirán el voto de decenas de miles de españoles nacionalizados por la llamada ley de nietos, pero se compromete a acatar la orden de los magistrados, aunque aún no sabe cómo podrá hacerlo técnicamente, porque asegura que es muy complejo con las elecciones ya convocadas y el censo cerrándose. La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, ha sido rotunda en cuanto le han preguntado por esta decisión: “El Gobierno considera que es una situación de extraordinaria gravedad; el derecho a voto en una democracia se garantiza, no se restringe”. Después, cuando los periodistas han insistido sobre qué va a hacer el Ejecutivo, Saiz ha insistido en que el Gobierno acata la resolución aunque no esté de acuerdo. Y ha asegurado que, dado que han pasado pocas horas desde que se conoció la decisión del Supremo, todavía está viendo la fórmula para dar cumplimiento a la orden. Fuentes del Ejecutivo explican que los consulados españoles están estudiando la manera de cumplir esta decisión, aunque advierten de que es muy compleja, porque el censo se cierra sin establecer quién ha obtenido la nacionalidad con la ley de nietos y quién la tuvo de otra manera; por tanto, avanzan que será muy difícil expurgar esas listas para sacar a unas personas y dejar dentro a otras. El Ejecutivo está profundamente indignado con el Supremo porque cree que ha dado pábulo a un bulo de Vox, esto es, que detrás de las nacionalizaciones de nietos de exiliados está un interés político del PSOE para lograr más votos. La portavoz, sin embargo, ha evitado esta vez entrar en ese tipo de argumentos y se ha limitado a lamentar la decisión de los magistrados. El Gobierno no puede moverse más ni apelar al Tribunal Constitucional, porque deben ser los afectados los que lo hagan, algo que es probable que suceda. Mientras, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha celebrado que el Supremo mantenga la suspensión del voto a los nacionalizados bajo el amparo de la ley de nietos. El jefe de los populares ha apuntado que la Junta Electoral Central (JEC) ya advirtió de que esa instrucción iba en contra de la ley, y ha añadido que es el órgano que “debe velar por la limpieza del censo”: “No hay limpieza democrática si no hay limpieza del censo”. Feijóo ha indicado que el Supremo ha dicho “algo elemental” al dejar claro que no tiene nada en contra de dar la nacionalidad a “los nietos de los exiliados, como dice la ley”. “Pero evidentemente no puede dar la nacionalidad ni se pueden regalar pasaportes a aquellos que no son nietos y aquellos que no provienen de los exiliados, que es la instrucción de la hermana del ministro [Sofía Puente, hermana del titular de Transportes]”, ha aseverado, para añadir que eso “lo diría cualquier tribunal de instancia”. Además, el líder de los populares ha indicado que “otra de las trampas del sanchismo” es decir que su partido está “en contra de la posibilidad de dar un pasaporte con derecho a voto a los nietos de los exiliados” y ha subrayado que eso “es falso”. Según ha añadido, su partido lo que critica es que se hiciera después “una instrucción en contra de una ley” para abrir “de forma indiscriminada” ese derecho a voto “a cualquier ciudadano que tenga un antepasado, ya sea su tatarabuelo o lo que fuere”. A su entender, “eso no tiene parangón”. De igual forma, Feijóo ha vuelto a agitar el fantasma del pucherazo y ha asegurado que, pase lo que pase con la ley de nietos, el PP mantendrá movilizada toda su estructura territorial hasta el 29 de noviembre para evitar posibles irregularidades, también durante la jornada electoral. Así, ha garantizado que los interventores y apoderados del PP estarán “en todas las mesas” para prevenir cualquier irregularidad: Nuestros interventores y nuestros apoderados estarán en todas las mesas. Y le aseguro que estamos preparados porque llevamos tantas trampas, tantas coacciones, tantas manipulaciones y tantas cloacas, tantas mordidas...”.