Feijóo vuelve a apelar a los acuerdos con Vox y avisa: «Solo han puesto excusas. Ya está bien»
ResumenAlfonso Fernández Mañueco llegó a la Junta Directiva Nacional del PP, como en cada ocasión después de unas elecciones, con la tranquilidad de haber ganado las elecciones y haber frenado a Vox. Los aplausos empezaron a las puertas de la sede, y se prolongaron hasta ... la sala donde se daban cita los pesos pesados del partido. El líder del PP sacó pecho por la victoria, que la sumó a la de Extremadura y Aragón, dejando claro que el resultado solo lleva a una fórmula posible: gobiernos liderados por el PP y acordados con Vox.
Alfonso Fernández Mañueco llegó a la Junta Directiva Nacional del PP, como en cada ocasión después de unas elecciones, con la tranquilidad de haber ganado las elecciones y haber frenado a Vox. Los aplausos empezaron a las puertas de la sede, y se prolongaron hasta ... la sala donde se daban cita los pesos pesados del partido. El líder del PP sacó pecho por la victoria, que la sumó a la de Extremadura y Aragón, dejando claro que el resultado solo lleva a una fórmula posible: gobiernos liderados por el PP y acordados con Vox. «Hay una mayoría que ha votado de forma muy clara, en una dirección. Nos corresponde entendernos», aseguró Alberto Núñez Feijóo ante los suyos.Y continuó: «Quiero insistir en esa idea. Hay una mayoría alternativa, existe la alternativa numérica y no puede fallar la política. No podemos convertir la ilusión en orfandad y la esperanza en frustración«. Feijóo miró con claridad a Vox, enviándole un mensaje que no da lugar a equívocos tras la investidura fallida de la extremeña María Guardiola: «Hasta ahora nadie ha señalado objeciones de Vox o cuestiones incompatibles en el documento marco que presentamos. Solo se han puesto excusas y ya está bien».Feijóo mencionó así el documento que su dirección nacional hizo público en plena campaña castellano y leonesa con unos principios rectores para negociar con Vox. Una base de negociación que pretendía poner por escrito las cuestiones comunes de ambas formaciones y dejar a su rival por la derecha sin argumentos para no investir a Guardiola y Azcón. Ese documento sentó mal en las filas de Vox y el PP está convencido de que fue un golpe de timón esencial para recuperar el control de la situación.Noticia relacionada general No No Abascal promete «gobernar en las tres regiones», pero advierte que hay que «negociar medida a medida» Carlos MullorHasta el punto de que el líder del PP no escatimó en su rapapolvo dirigido a Vox este lunes: «No se puede hacer cautivos a los españoles de ninguna estrategia, ni jugar con los gobiernos de Extremadura y Aragón porque no se lo merecen. Y espero que no se una a esta estrategia la gobernabilidad de Castilla y León por la campaña andaluza que empezará después«, anticipó el líder popular.«Hay votantes de Vox a los que el PP no les convence; hay otros que quieren que gobierne el PP; y hay votantes del PP que quieren que gobernemos con Vox. Pero todos señalan un solo camino posible: un acuerdo para que el PP lidere gobiernos con el apoyo de Vox«, zanjó Feijóo.Por si quedaban dudas sobre el relato, lo que todos los partidos persiguen en gran medida, Feijóo quiso enviar un último mensaje a Abascal: «La estabilidad no es una concesión al PP. Es una obligación y el respeto que le debemos a la mayoría».Al PSOE: «Son ellos los que espantan»Feijóo también cargó duramente contra el PSOE en esta campaña que, a su juicio, hizo «política maligna», apelando a una posible remontada que diera lugar a la victoria: « No lo han conseguido ni a la desesperada. Lo han intentado todo », llegó a decir, «incluso afirmar que apoyamos una guerra que no queremos». Para el líder del PP estas elecciones castellano y leonesas no han servido para alentar el discurso del miedo, «porque son ellos los que espantan», «utilizando las mismas cortinas de humo, chantajes y división social».El líder popular no desaprovechó la ocasión para reiterar que por la posición del Gobierno sobre la guerra de Irán y los conflictos anteriores, «nadie se fía de España en el exterior». «Se han envuelto en el 'No a la guerra', pero no hay principios, siempre hay cálculos».