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La decisión desesperada de un lobo para sobrevivir: nadó más de un kilómetro en agua helada con tal de no toparse con humanos

Resumen

El agua le cubrió el pecho y siguió avanzando hasta perder pie, sin detenerse aunque el frío ya estaba ahí. El lobo M637 entró en el lago en pleno invierno, dejó atrás la orilla y comenzó a nadar hacia el otro lado en una línea recta que evitaba pueblos y carreteras cercanas. Eligió esa ruta porque bordear el agua le obligaba a cruzar zonas habitadas, con perros, luces y tráfico que podían delatar su presencia. Mantenerse lejos de las personas reducía el riesgo de encuentros, disparos o persecuciones, incluso si eso implicaba enfrentarse a un lago helado.

El agua le cubrió el pecho y siguió avanzando hasta perder pie, sin detenerse aunque el frío ya estaba ahí. El lobo M637 entró en el lago en pleno invierno, dejó atrás la orilla y comenzó a nadar hacia el otro lado en una línea recta que evitaba pueblos y carreteras cercanas. Eligió esa ruta porque bordear el agua le obligaba a cruzar zonas habitadas, con perros, luces y tráfico que podían delatar su presencia. Mantenerse lejos de las personas reducía el riesgo de encuentros, disparos o persecuciones, incluso si eso implicaba enfrentarse a un lago helado. Durante minutos que se alargaron, su única salida fue seguir nadando hasta alcanzar la otra orilla. M637 recorrió Suiza durante once días seguidos Un lobo identificado como M637 cruzó nadando el lago de Lucerna en febrero de 2026, según datos GPS recogidos por la Fundación KORA. El dispositivo registró su recorrido sobre el agua durante cerca de 90 minutos, con un punto situado en mitad del lago que confirma el trayecto. El cruce alcanzó unos 1,5 kilómetros en un entorno con temperaturas cercanas a los 5°C. La información, recogida por el sistema de seguimiento del proyecto, ofrece un registro detallado de un comportamiento que rara vez se documenta con esta precisión. Antes de llegar al lago, el animal ya había mostrado un patrón de movimiento amplio y continuo. En enero de 2026 recorrió cerca de 240 kilómetros en apenas 11 días, con desplazamientos que incluían idas y vueltas sobre el mismo territorio. Pasó por zonas del Jura, el Emmental y varios cantones suizos, cruzando áreas con presencia humana, carreteras y explotaciones agrícolas. Ese recorrido lo llevó finalmente hasta la región del lago de Lucerna, donde tuvo que decidir cómo continuar su avance. Flurin Kunz descartó que M637 rodeara el agua El cruce por el agua quedó registrado como una línea entre dos puntos de la orilla. Los datos sitúan la entrada cerca de Küssnacht y la salida en el lado opuesto del lago. La temperatura del agua se mantenía en torno a los 5°C, una condición que exige un esfuerzo físico elevado para cualquier mamífero terrestre. El trayecto no siguió curvas ni rodeos, lo que indica una decisión clara de acortar distancia pese al entorno adverso. Ese patrón llamó la atención de los investigadores, que en un primer momento buscaron explicaciones alternativas. Flurin Kunz, biólogo de la Fundación KORA, explicó en declaraciones a la radiotelevisión suiza SRF que “al principio busqué escenarios en los que el animal hubiera rodeado el lago”. El análisis del tiempo necesario para un recorrido terrestre descartó esa opción, ya que el intervalo registrado no permitía completar ese trayecto por tierra. M637 había sido capturado y equipado con un collar GPS el 29 de octubre de 2025 dentro de un proyecto centrado en la relación entre lobos y ganado. El dispositivo envía posiciones de forma irregular, a veces con varios días entre registros, debido a la cobertura satelital. Aun así, permite reconstruir rutas completas cuando los puntos se encadenan con coherencia. El collar también incorpora un sistema de liberación programada que evita que el animal lo lleve de forma permanente. El comportamiento observado encaja con la fase de dispersión típica en lobos jóvenes. M637 tenía entre tres y cuatro años, una edad en la que muchos individuos abandonan su grupo de origen y recorren largas distancias. Ese proceso implica buscar territorio disponible y evitar enfrentamientos con otros lobos o con humanos. Elegir rutas que reduzcan encuentros aumenta las posibilidades de supervivencia durante ese periodo. Los lobos usan el agua cuando necesitan evitar obstáculos Aunque no son animales acuáticos, los lobos pueden nadar con eficacia cuando la situación lo requiere. Sus patas generan empuje suficiente y el pelaje aporta cierta flotabilidad. En otras regiones, como la costa de Canadá, existen poblaciones que se desplazan entre islas a través del agua. El caso de M637 destaca porque ocurre en un entorno europeo con infraestructuras, donde el agua aparece como alternativa a carreteras y zonas urbanizadas. El seguimiento de este tipo de movimientos aporta información útil para la gestión de la especie. Los datos muestran que un lobo puede atravesar carreteras, asentamientos o masas de agua si encuentra una ventaja en ello. Esa capacidad complica la idea de que ciertos elementos del paisaje funcionen como barreras. En el caso de M637, el lago no actuó como una barrera, sino como un paso más dentro de un recorrido mayor que continuó después hacia zonas de montaña y otros territorios.