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El País ·

Juan Manuel Moreno: “Un Gobierno con Vox es un Gobierno imposible”

Resumen

Ninguna encuesta ha esbozado la posibilidad de cambio en Andalucía, pero Juan Manuel Moreno (Barcelona, 56 años) es el candidato que más kilómetros ha recorrido en esta campaña. Ha sido costalero de la Virgen de la Cabeza y cantante. Ha sido y ha hecho de todo porque su principal rival, dice, es el exceso de confianza. Su estrategia es ganar estas elecciones por el centro y por eso, tras años de durísima oposición al PSOE en Andalucía, se corrige cuando critica a los socialistas (“perdón, sanchistas”, apostilla).

Ninguna encuesta ha esbozado la posibilidad de cambio en Andalucía, pero Juan Manuel Moreno (Barcelona, 56 años) es el candidato que más kilómetros ha recorrido en esta campaña. Ha sido costalero de la Virgen de la Cabeza y cantante. Ha sido y ha hecho de todo porque su principal rival, dice, es el exceso de confianza. Su estrategia es ganar estas elecciones por el centro y por eso, tras años de durísima oposición al PSOE en Andalucía, se corrige cuando critica a los socialistas (“perdón, sanchistas”, apostilla). La suya es una carrera política singular: logró en 2019 la alternancia en Andalucía con el peor resultado de la historia del PP, fue el primer barón popular en pactar con Vox y ahora se desmarca abiertamente de los acuerdos de sus compañeros en Extremadura y Aragón, ambos sellados con el aval de Alberto Núñez Feijóo. Pregunta. ¿Qué ha ocurrido para pasar de ser el primer presidente del PP que pagó un peaje a Vox y ser ahora quien agita el miedo a ese partido? Respuesta. La experiencia. Tuvimos un Gobierno de coalición con Ciudadanos y un acuerdo parlamentario con Vox, y el recuerdo que tengo es que esa legislatura no fue de cuatro años. Tuve que adelantar las elecciones porque Vox me tumbó los Presupuestos, la Ley de Ordenación del Territorio y tres decretos. Esa experiencia me ha servido para saber que un Gobierno con Vox es un Gobierno muy difícil, yo diría que es un Gobierno imposible. Hay una parte que es la parte ideológica, donde tenemos diferencias, y hay otra cosa: que ellos no deciden aquí, deciden en Madrid, un señor en la sede de Vox. Lo mejor para Andalucía es que gobernemos en solitario. P. Pero también dice que, si no le queda otra, tendrá que gobernar con Vox. R. Lo que no quiero es depender de Vox. Mi objetivo es convencer a los andaluces de que lo mejor es seguir teniendo un Gobierno transversal como es el nuestro. Un Gobierno moderado, que es útil. P. Si no llega a la mayoría absoluta, ¿plantearía una negociación con el PSOE? R. Es que la señora [María Jesús] Montero ya dijo que en ningún caso apoyaría la investidura. A mí me sorprendió porque podía haberse reservado, pero ya ha dicho que ni siquiera abstenerse, lo cual me parece un absurdo. P. Vox también dice que no se abstiene. Tiene que tener un plan b... R. No hay plan b, solo hay plan a, que es sacar la mayoría suficiente. Se puede conseguir. Ahora estamos en mejores circunstancias que hace cuatro años; es difícil, porque no soy ingenuo y hay cinco circunscripciones con un diputado en el aire... Se puede pasar de tener 52 o 53 escaños a 56 o 57. Pero soy optimista y quiero trasladar ese optimismo a mi equipo. P. Le hemos oído hablar mucho del “lío”, pero no de líneas rojas. ¿Gobernar en coalición es una línea roja? R. Es que no me lo planteo. Me puede preguntar 100 veces y voy a contestar 100 veces lo mismo. Es que no entra en mis cálculos. Es que yo ahora mismo tengo una mayoría suficiente. P. ¿Y líneas rojas programáticas? Su programa defiende una “apuesta integradora de la inmigración” frente a la “prioridad nacional” de Extremadura y Aragón. R. Eso es un eslogan de campaña, efectista, útil para sus intereses. Pero existe una ley orgánica que se llama Estatuto de Autonomía de Andalucía. Y ahí cabe lo que cabe. Estamos a favor de que haya un control en política migratoria porque, si no, se producen problemas de integración y, si se producen problemas de integración, tenemos problemas de convivencia y es ahí donde el populismo crece. Sánchez no tiene ninguna política migratoria. Está muy interesado en que Vox crezca, pero yo no estoy nada interesado en eso. P. En este tema dice cosas diferentes a la dirección nacional del PP; también con la regularización impulsada por Sánchez que es algo que ya hizo Aznar, que defiende la Iglesia y la patronal. Pero para Núñez Feijóo la regularización es “insegura, injusta, inhumana, insostenible”. R. Partimos de una base: ¿Necesitamos migrantes en España? Sí, porque hay andaluces y españoles que han subido su nivel de renta que no quieren trabajar en la agricultura, la ganadería, la construcción, la hostelería o el transporte. El sector primario en Andalucía mañana se para si no hay inmigrantes. Pero los necesitamos de manera ordenada y la regularización no se puede hacer como se ha hecho. P. ¿Pero no impugna el fondo de la decisión de regularizar a migrantes sin papeles? R. Eso son procesos que se hacen. Pero los procesos se tienen que hacer desde el consenso y desde la planificación. Y Sánchez lo ha hecho desde el interés. P. ¿Feijóo no se puede permitir hablar como habla usted de la inmigración por la presión de Vox? R. Bueno, porque cada uno tenemos un estilo, pero los dos estamos de acuerdo en que tiene que haber orden en la política migratoria y que tiene que haber integración. P. ¿Reconoce en el discurso de hoy de Feijóo al del congreso del PP, aquí, en Sevilla, cuando fue elegido presidente del PP? R. No es lo mismo la situación que se vive en la periferia de España, que es una visión más alejada del día a día y de la intensidad política que se vive en Madrid. Allí se vive la política de una manera muchísimo más intensa. Y además, el señor Feijóo marca sus propias estrategias en función de las informaciones que él tiene. P. Le está mirando todo el partido. ¿Siente la presión de tener que lograr mayoría absoluta para que en el PP se abra a posiciones más moderadas? R. Mi temor es perder un modelo de convivencia que ha funcionado en Andalucía. La vía andaluza es una alternativa a la polarización, a la radicalidad, al frentismo. Si no tenemos una mayoría de estabilidad, la convivencia en Andalucía se va a resentir. En el momento en que tienes un operador influyente como es Vox, va a haber más tensión política y se puede evitar. Hay mucha gente socialdemócrata, liberal, centrista, gente moderada que sabe que solo hay una opción de gobierno. P. ¿Esa vía andaluza es también una alternativa dentro del PP a la vía madrileña de Isabel Díaz Ayuso? R. La vía andaluza es una vía de proceso de convivencia, de buscar la centralidad y la moderación. Nosotros hemos aprobado iniciativas de Adelante Andalucía, que es un partido anticapitalista. P. Critica la polarización. ¿Es lo que ha hecho Isabel Díaz Ayuso en México? R. No voy a comentar lo que hace mi compañera de partido porque estoy en campaña electoral en Andalucía y cada uno es libre de hacer los comentarios que considere oportunos en el momento oportuno. P. Hablemos de Andalucía, presidente. En el último debate, en Canal Sur, metió en campaña el accidente de Adamuz. Se lo han reprochado el alcalde y el portavoz de las víctimas. R. He estado en contacto directo con los familiares de las víctimas de Adamuz desde la misma noche del accidente, y muchos de ellos me transmiten que la cortesía política no debe impedir reclamar la verdad, y eso es lo que he hecho, reclamar la verdad para que haya justicia. En cuanto a Rafael [Moreno Reyes], el alcalde de Adamuz, he tenido y espero seguir teniendo una buena relación con él. Imagino que su brusco cambio de actitud responde a presiones de su partido. P. ¿Por qué esperó a que estallara la crisis de los cribados para reconocer abiertamente que había que reestructurar el Sistema Andaluz de Salud? R. La sanidad tiene problemas en toda España. Pensaba que metiendo más recursos y más profesionales se iba a resolver, estamos hablando de 7.000 millones de euros hasta los 16.200 del presupuesto de este año. Cuando salta la crisis de los cribados, la pregunta que me hago es: ‘¿Por qué no me he enterado de esto?’, y cuando empezamos a investigar nos damos cuenta de que el sistema del SAS es de compartimentos estancos donde la información no fluye, no hay transparencia, es inflexible y es muy difícil introducir procesos de digitalización e inteligencia artificial. Entonces es cuando me di cuenta de que este modelo no nos vale y digo públicamente que hay que cambiar el modelo organizativo. P. El PSOE dice que va a introducir el copago. R. El único estudio de copago que existe lo encargó la señora Montero, precisamente, porque ya experimentó para ver si se podía introducir. P. ¿Usted lo descarta? R. Lo tengo descartado absolutamente. P. ¿Por qué no se hizo nada cuando el jefe de servicio de Radiología del Virgen del Rocío alertó en mayo 2023 y en abril del 2025 del colapso del programa de cribados por falta de personal? R. Porque el sistema es opaco y cuando tiene que llegar al ámbito de decisión de arriba, no llega. Hay mucha información que nosotros desconocemos y no tienes capacidad para tomar decisiones. Esto ha ocurrido siempre. La demagogia está muy bien, pero el problema ha sido continuado, porque en todos los sistemas públicos de salud y privados hubo errores. Nosotros pedimos disculpas y, algo que en España no ha hecho nadie, asumimos responsabilidades. Toda la cúpula de Sanidad fue cesada, a diferencia del señor Sánchez, que tuvo un apagón con siete muertos y 1.500 millones de pérdidas y no ha dimitido nadie; o Adamuz, que tenemos 46 muertes, y más de 100 días después nadie ha asumido responsabilidades. P. La Junta fue muy precisa a la hora de decir que eran 2.317 mujeres las afectadas por los cribados, ¿por qué no dice, como piden las afectadas, cuántas han fallecido o han desarrollado un tumor en este tiempo? R. A mí no me consta que haya fallecido ninguna por la información que me pasa el SAS y, además, son informaciones privadas. El PSOE está buscando una especie de causa-efecto y eso no es real. Hay personas que han desarrollado una enfermedad de una manera, otras de otra y otras que no tienen ningún problema... Lo que buscan es llamarme asesino, y eso no es real. P. ¿No tiene la sensación de que en la sociedad andaluza sí hay un descontento generalizado con el sistema sanitario? R. Hay descontento, pero generalizado no es. En nuestras encuestas hay provincias donde el descontento no llega ni a un 20%, porque va por distritos sanitarios y hay algunos que funcionan mejor. Un sistema como el nuestro, tan amplio, que da sanidad de todo y para todo, donde somos líderes en muchas cosas... Al final es un sistema que funciona y que funciona mejor que cuando estaba el PSOE. P. Sánchez dice que usted era “Ayuso a la chita callando”, porque desde que gobierna hay más universidades privadas operando, más FP privada... R. La ley dice cuando hay un operador que cumple los requisitos del Estado, de la comunidad autónoma y del Espacio Europeo de Educación. ¿Por qué lo tienes que limitar? Al erario público no le cuesta un céntimo de euro. Tenemos el mejor modelo de financiación de la historia de Andalucía. Si todo eso fuera verdad, yo no estaría en las encuestas siendo el favorito. ¡Los andaluces son muy inteligentes! ¿Estamos privatizando, estamos machacándolos y, a pesar de eso, nos quieren apoyar? Es un bulo, por eso es tan frágil y por eso el PSOE tiene el riesgo de romper su suelo electoral y tenerlo complicado, porque hace una política que no es creíble para el conjunto de los ciudadanos. P. Presume de que Andalucía crece más que la media española, pero está a la cola en renta per capita y en niveles de pobreza. R. Porque nosotros no tenemos los privilegios que tienen otros. Es muy difícil competir con una mano atada atrás. Tiene mucho mérito. Antes no estábamos en el podio y ahora sí. Somos conscientes de que tenemos capacidad y potencialidad para competir con Madrid y con Cataluña. Se ha producido un cambio de mentalidad y hay una sensación de confianza y orgullo que no existía antes. P. ¿A qué privilegios se refiere? Por ejemplo, la condonación de la deuda pactada con ERC que va a tramitar en el Congreso beneficia a Andalucía con 19.000 millones de euros. R. ¿Para qué la queremos nosotros? Nosotros no somos la comunidad que más deuda tiene, es Cataluña. Esta ley se hace para mantener al señor Sánchez en el Gobierno y que Illa sea presidente. Esa quita a nosotros no nos interesa. Cataluña está intervenida y nosotros no. Nosotros acudimos a los mercados. P. Pero sorprende que hablen de los privilegios económicos y renuncien a recursos adicionales. ¿El pecado original del acuerdo con ERC para el sistema de financiación les impide negociar sobre un modelo que les financia mejor? R. Si ni siquiera Castilla-La Mancha y Asturias, las dos únicas comunidades socialistas, lo apoyan. ¿Qué modelo han hecho? Nosotros recibimos 320 euros menos que un catalán. Hicieron una especie de ingeniería contable falsa en términos absolutos que no es creíble. Yo no conozco ningún independentista que negocie pensando en Andalucía. P. Andalucía es la tercera comunidad en la que más sube el precio de la vivienda. La autorregulación del mercado que defiende la ley andaluza de vivienda no ha servido. ¿Cómo se resuelve el problema? R. No creemos en políticas intervencionistas porque no han funcionado. Tenemos un problema entre lo que se necesita y lo que se construye. Necesitamos viviendas de todo tipo. Lo que hacemos es poner a disposición suelo, simplificar, quitarle trámites burocráticos, quitarle carga fiscal e instalar y dinamizar la oferta privada para que haya más viviendas y, por otro lado, y ahí sí que nosotros intervenimos, reservando un 20% de todo lo que se hace, haciendo viviendas propias públicas y ayudando con el alquiler a los más jóvenes. P. En mitad de la campaña murieron dos guardias civiles en una operación contra el narco en Huelva. Ha pedido responsabilidades políticas. R. Alguien tiene que asumir la responsabilidad política por la situación que en Andalucía estamos viviendo con el narco, que ha crecido exponencialmente en tan solo ocho años, y el responsable del control es el ministro de Interior. La Guardia Civil tiene que tener recursos para garantizar su vida y para poder poner coto al narcotráfico. Y llamar “accidente laboral” a la muerte de dos servidores públicos que perseguían a narcos tremendamente violentos es de una enorme falta de sensibilidad. Lo más sencillo habría sido reconocer el error, pero en vez de eso la señora Montero ha optado por intentar hacer creer a la gente que ella no dijo lo que sí dijo. La cuestión es que a estas alturas ya no sabemos si ella cree que sufrieron un accidente laboral o cree que no. Comprendo la indignación que sufren los agentes. P. Solo ha coincidido una única vez con Alberto Núñez Feijóo en toda la campaña. ¿Al candidato Juanma el PP le resta? R. No, lo digo sinceramente. Este es un territorio extenso, para mí es mucho más rentable en términos electorales tener dos impactos en un territorio, hay municipios, comarcas a los que no voy a poder ir físicamente. Si Alberto va a un sitio y yo voy a otro, tenemos doble impacto. P. Le meten siempre en las quinielas de la sucesión. ¿Se ve de vuelta en la política madrileña? R. No, por dos razones: primero, porque mi compromiso es con los andaluces, y no me planteo otra cosa; y, segundo y más importante, porque Alberto Núñez Feijóo va a ser muy pronto presidente del Gobierno de España. P. Se resistía a creer que su vaca de la suerte había muerto. ¿Es supersticioso? R. No especialmente. Tengo mis manías, como casi todos. Tocar madera, por ejemplo, cuando hay algo que no me da buenas vibraciones. Pero bueno, le tenía afecto a Fadie, sí. En una campaña electoral, que es un periodo muy duro física y emocionalmente, a todos nos gusta tener algunos momentos en los que destensar y enviar un mensaje amable.