División en Ceuta ante el gesto de Mbappé, Vinicius y Konaté: "Fue una payasada, los jugadores de hoy se comportan como niños"
ResumenEs martes 15 de septiembre y son las 21.30 horas de la noche en Ceuta. Mientras miles de inmigrantes se repartían por los confines de la ciudad autónoma, con varios campamentos de infra viviendas improvisados en las playas del Trampolín, Benítez o Calamocarro, los socios de la Peña Madridista de Ceuta se reúnen en su local de la calle Echegaray, en pleno centro de la ciudad, para ver el Elche-Real Madrid. «Cuando vemos salir a los equipos de los vestuarios con la camiseta, el ambiente era de euforia», relata a EL MUNDO, Miguel Ángel Montano, presidente de una asociación que cuenta con unos 130 adscritos. Los socios no se creían que su equipo estuviera sacando una camiseta de apoyo a Ceuta.
Es martes 15 de septiembre y son las 21.30 horas de la noche en Ceuta. Mientras miles de inmigrantes se repartían por los confines de la ciudad autónoma, con varios campamentos de infra viviendas improvisados en las playas del Trampolín, Benítez o Calamocarro, los socios de la Peña Madridista de Ceuta se reúnen en su local de la calle Echegaray, en pleno centro de la ciudad, para ver el Elche-Real Madrid. «Cuando vemos salir a los equipos de los vestuarios con la camiseta, el ambiente era de euforia», relata a EL MUNDO, Miguel Ángel Montano, presidente de una asociación que cuenta con unos 130 adscritos. Los socios no se creían que su equipo estuviera sacando una camiseta de apoyo a Ceuta. «Nos da un impulso y una bocanada de aire que no tiene explicación porque hemos pasado momentos muy duros», continúa al recordar a los futbolistas con el lema «Todos somos Caballas», popularizado por la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), pero que se ha extendido por todo el fútbol español. Entonces, a un socio le llamó la atención una foto que había visto en redes sociales. Mbappé, Vinicius y Konaté, llevan la camiseta doblada. «Yo no me lo podía creer», recuerda. Entonces, la peña pasó de la euforia a las protestas, principalmente contra sus estrellas. «Konaté, como es menos conocido pasaba, pero los dos más grandes nos defraudaron», apunta el presidente, mientras un cuadro de Juanito le mira departir entre las sillas que se disponen en torno a la gran pantalla del local. Un espacio que comparten en cada partido del equipo blanco. Presidente de la Peña Madridista de Ceuta.LNV La sensación de orfandad entre el madridismo de Ceuta (un 50% de la ciudad según calcula Montano) fue muy grande. En esta ciudad autónoma, Florentino Pérez tiene más ascendencia que un ministro. Antonio García Gaona, presidente de la Federación de Fútbol de Ceuta, dice que su presencia supone 20 veces más que la de cualquier miembro del Gobierno. «Diría que más que la del propio presidente Pedro Sánchez», apunta a este periódico García Gaona desde la oficina de la Federación de Ceuta, en lo alto de la colina que da a la playa del Chorrillo, uno de los espacios que los vecinos de la ciudad han querido proteger para que no se convierta en otro asentamiento. «Es penoso que jugadores de ese calibre no se unan», lanza Gaona sobre el desmarque de Mbappé, Vinicius y Konaté de sus compañeros. El directivo no pudo ver en directo porque estaba trabajando. Cuando llegó a su casa y se puso la segunda parte y comenzó a ojear redes sociales fue cuando se dio cuenta de lo sucedido y vio a los tres con la camiseta a medias. «Es una payasada... Con lo mal que los estamos pasando aquí y eso jugadores de hoy en día se comportan como niños», recalca. Antonio Gaona, presidente de la Federación de Fútbol de Ceuta.Alberto Di LolliMUNDO Esa niñería ha dolido porque basta pasearse 10 minutos por Ceuta para comprender lo que no pueden mostrar las fotos de los periódicos o las imágenes de los Telediarios. La salidas de los colegios están protegidas por varias patrullas del ejército de tierra y de la policía local, por las calles deambulan una cantidad innumerable de inmigrantes sin rumbo y los habitantes de la ciudad viven hastiados no por compartir su tierra, en la que siempre han convivido y coexistido cuatro culturas, sino «porque no vemos la luz al final del túnel», lamenta Luhay Hamido, presidente del AD Ceuta. Hamido nos recibe en el palco presidencial del estadio Alfonso Murube, casa del AD Ceuta, equipo de LaLiga Hypermotion. Junto a él se encuentra Nicola Cecchi, consejero de Comercio, Turismo, Empleo y Deporte. Ambos coinciden que lo que se está sucediendo en Ceuta es una «invasión», en la que se ha «utilizado a las personas». Pero su actitud hacia la acción del tridente del equipo blanco no es tan contundente como la de Gaona y los afiliados a la peña. Se debaten entre el agradecimiento al club y la incredulidad. «¿Cuál es el motivo para no ponerse la camiseta? No se entiende», apunta Cecchi y completa Hamido que lo lógico hubiera sido ponérsela y luego hacer las declaraciones, en lugar del híbrido que ocurrió en el estadio Martínez-Valero. «Ponerse la camiseta a medias fue un gesto un poco extraño, como estar a medias con unos y con otros», añade Hamido. Lo que viene a concordar, un poco, con las declaraciones del día posterior de Kylian Mbappé. Una crisis sin precedentes Para los dirigentes del equipo ceutí «ha tenido mucho más valor el club que sus futbolistas», en esta crisis migratoria que afecta a los poco más de 83.000 habitantes de una ciudad autónoma que vio cómo un 30 de julio su población se duplicó en un asalto a la frontera sin precedentes. Se nota que lo realizado por los jugadores del Real Madrid ha golpeado mucho más a los habitantes de la ciudad que la negativa del Barcelona a ponerse la camiseta en su encuentro contra el Levante del pasado domingo. «El Barça dice que no quiere saber nada de los problemas de España», lanza el presidente de la AD Ceuta y explica cómo en su visita aquí [se enfrentaron en Copa del Rey en 2023] pidió a su afición que fuera respetuosa con la visitante. «Al Madrid, sin embargo, se le mira con lupa.... por eso es el mayor club del mundo», apunta. Por el centro de Ceuta pasea Sofyan, un chico de origen marroquí vestido con la camiseta y el chándal del Real Madrid. Se hizo madridista a los cinco años y desde entonces su amor por los colores es tal que en un hipotético enfrentamiento con Marruecos iría con el equipo de la capital española. Esa es la magnitud que quiere darle este visitante al club de sus corazón. Dice que lleva desde el martes preguntándose porqué sus jugadores hicieron eso. «No lo entiendo», comenta. La explicación la intuye el propio presidente del Ceuta. «Esto tiene que salirte del corazón y si no te sale, por los motivos que sean, pues hay que respetarlo», se resigna Luhay Hamido.