Alemania anuncia un drástico recorte del Estado del bienestar para reducir el déficit y pagar el rearme
ResumenLos alemanes esperaban con tensión en el bolsillo la rueda de prensa del Gobierno de este miércoles, tras el consejo de ministros que lanzará una batería de recortes, pero el desenlace se ha adelantado. La coalición formada por la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merz y ... los socialdemócratas del SPD ha estado negociando hasta el último momento y, en cuanto hubo acuerdo, varios medios alemanes accedieron al documento, que contiene un golpe al seguro sanitario y se suma al recorte de ayudas públicas y de las pensiones . El canciller Friedrich Merz, que apenas llegó al Gobierno declaró que el estado de bienestar alemán era «insostenible», lo está cercenando como no se hacía en este país desde la Agenda 2010 de Gerhard Schröder, en el año 2000.
Los alemanes esperaban con tensión en el bolsillo la rueda de prensa del Gobierno de este miércoles, tras el consejo de ministros que lanzará una batería de recortes, pero el desenlace se ha adelantado. La coalición formada por la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merz y ... los socialdemócratas del SPD ha estado negociando hasta el último momento y, en cuanto hubo acuerdo, varios medios alemanes accedieron al documento, que contiene un golpe al seguro sanitario y se suma al recorte de ayudas públicas y de las pensiones . El canciller Friedrich Merz, que apenas llegó al Gobierno declaró que el estado de bienestar alemán era «insostenible», lo está cercenando como no se hacía en este país desde la Agenda 2010 de Gerhard Schröder, en el año 2000. Y si aquella agenda partió en dos al SPD, que no ha vuelto a ser el mismo partido desde entonces, los actuales recortes amenazan también con romper la unidad de la CDU, que observa el desaforado programa de rearme, de unos 100.000 millones al año , en coincidencia con los recortes sociales.Desaparece, por ejemplo, la gratuidad de la seguridad social para los cónyuges que no cotizan. La reforma contempla casos de dificultades para familias con varios hijos de hasta siete años, padres de niños discapacitados, pensionistas y personas que cuidan de familiares dependientes. Pero quienes no cumplan estas condiciones deberán pagar una contribución mínima del 2,5 por ciento de los ingresos del cónyuge asegurado a partir de ahora. Originalmente, el proyecto elaborado por la ministra de Sanidad Warken preveía una contribución del 3,5 por ciento, que ha quedado suavizado, pero el tabú ha caído y queda abierta la puerta a sucesivas subidas.El SPD también ha logrado aumentar significativamente el umbral para la exención del seguro hasta los 100.000 euros. Esto pretende evitar que demasiados trabajadores con altos ingresos abandonen la Seguridad Social y se cambien a un seguro médico privado. Aumentan además los copagos por medicamentos y hospitalización, además de cambios de reglas en la financiación que sin duda sobrecargarán a las Cajas del Seguro, las Krankenkassen, cuyo déficit se sitúan en torno a los 3.300 millones anuales. En conjunto, el paquete de austeridad prevé un ahorro estatal de 19.300 millones de euros el próximo año. Para 2030, el ahorro total crecerá hasta 38.300 millones de euros , con el foco puesto en la reducción del gasto en consultas, clínicas y medicamentos.Noticia relacionada No No Alemania aprueba unos presupuestos con más defensa y menos gastos sociales Rosalía SánchezEl objetivo de la reforma del seguro sanitario es «mantener estables las contribuciones para las personas aseguradas y sus empleadores», según el Gobierno alemán, que calcula el colapso del actual sistema si no se reforma debido al cambio demográfico. Los planes de reforma se basan en 66 propuestas de una comisión de expertos especialmente designada por el Gobierno federal. El resultado se suma al recorte de las ayudas públicas a los parados de larga duración y a la reforma de las pensiones , que, según ha declarado Merz recientemente, quedarán convertidas en una «cobertura básica» para la vejez y ya no serán suficientes para garantizar el nivel de vida a largo plazo. Merz también planea recortar la ayuda a más de 850.000 niños a los que uno de sus padres no paga la manutención, reduciendo el límite de edad a los 12 años y dejando a los chicos de entre 12 y 18 con las manos vacías. El ahorro de esta medida, todavía por concretar, sería de alrededor de mil millones de euros y afectaría a un grupo de población que ya vive al límite: padres solteros justo por encima del límite de ingresos para recibir la prestación social básica. Ninguna de estas medidas sale políticamente gratis y Merz está pagando un alto precio en las encuestas.Merz se hunde en las encuestasEn el último ranking de popularidad de Insa, Merz ocupa el último puesto de una lista de 20 políticos alemanes, que encabeza su ministro de Defensa, Boris Pistorius, el más apreciado con diferencia. La pérdida de aprobación dentro de su propio campo político es especialmente llamativa. Entre los votantes conservadores, Merz acaba también en la parte trasera, mientras lidera el presidente de Baviera, Markus Söder, y se le adelanta también Pistorius.Pero es en las encuestas sobre si hoy hubiera elecciones en Alemania donde el panorama se recrudece todavía más. El último barómetro de tendencias publicado este martes por RTL muestra a la ultraderecha de Alternativa para Alemania (AfD) en primer puesto, con el 27%, a cinco puntos de ventaja de CDU/CSU, que cae hasta el 22%, mientras que el SPD no supera el 12%. Este desarrollo está minando la posición de Merz en su propia casa y hay un grupo de diputados dispuestos a plantarle cara abiertamente.Se llaman a sí mismos ' Grupo 25' , porque su núcleo lo componen los 18 diputados que entraron el año pasado en el Bundestag. Todos tienen menos de 35 años. Ya dieron guerra el otoño pasado, a cuenta de la reforma de las pensiones, y se les han ido sumando adeptos desde entonces. Se reúnen una vez por semana en la Paul-Löbe-Haus, coordinadas por Johannes Winkel, Nora Seitz, Lukas Krieger y Konrad Körner, y representan a la franja de población más perjudicada por las reformas. La sanidad alemana no soporta el cambio demográfico En 2025 nacieron en Alemania menos bebés que en cualquier otro año desde 1946. Si en aquel momento, en un contexto de plena posguerra y hambre, con la población diezmada por la II Guerra Mundial y las condiciones sanitarias en su peor estado, nacieron unos 922.000 bebés en Alemania, el año pasado apenas vinieron al mundo 654.300 niños, un 3,4% menos que el año anterior. La tendencia, desde hace décadas, se manifiesta irreversible. En 2025, además, las muertes superaron los 1,01 millones, dando lugar a la estructura de población a la que el Gobierno alemán pretende reaccionar con estas medidas. El contexto, además, presenta una economía estancada, que todavía no se ha recuperado desde la pandemia. El déficit anual más reciente de las Cajas del Seguro (Krankenkassen, GKV) se sitúa en torno a 3.300 millones de euros, correspondiente al déficit del Fondo de Salud (Gesundheitsfonds) de 2023. Merz ganó las elecciones prometiendo reducirlo.El presidente federal de la 'CDU de Mayores ', Hubert Hüppe, también se ha distanciado de Merz y su Gobierno. «Es importante que todos los que han trabajado y pagado contribuciones durante 45 años reciban notablemente más que la seguridad básica en la vejez, incluso si solo han recibido el salario mínimo», ha defendido. De lo contrario, afirma, «el incentivo para trabajar en lugar de recibir la ayuda social básica sería aún menor y se fomentaría el trabajo no declarado».