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El País ·

Inglaterra es tercera en un tiroteo histórico y Mbappé se convierte en el máximo goleador de los Mundiales

Resumen

Inglaterra se impuso a Francia en el incómodo partido por el tercer y cuarto puesto que derivó en un tiroteo más propio de los años 50 y de las delanteras de cinco componentes después del 4-0 con el que los ingleses se fueron al descanso. El 6-4 final que le dio a Inglaterra el tercer puesto en el Mundial y su mejor clasificación desde que lo ganó en 1966, maquilló a Francia y también delató que este partido, que genera rechazo entre los futbolistas, se suele jugar con el pie levantado del acelerador. Las gradas del estadio Hard Rock de Miami contemplaron que no hay consuelo para los perdedores de las semifinales más allá de la frialdad que un día, en una consulta, se pueda comprobar que Inglaterra fue tercera. Francia entró desplomada al campo, todavía grogui por el varapalo que supuso la eliminación en semifinales ante España.

Inglaterra se impuso a Francia en el incómodo partido por el tercer y cuarto puesto que derivó en un tiroteo más propio de los años 50 y de las delanteras de cinco componentes después del 4-0 con el que los ingleses se fueron al descanso. El 6-4 final que le dio a Inglaterra el tercer puesto en el Mundial y su mejor clasificación desde que lo ganó en 1966, maquilló a Francia y también delató que este partido, que genera rechazo entre los futbolistas, se suele jugar con el pie levantado del acelerador. Las gradas del estadio Hard Rock de Miami contemplaron que no hay consuelo para los perdedores de las semifinales más allá de la frialdad que un día, en una consulta, se pueda comprobar que Inglaterra fue tercera. Francia entró desplomada al campo, todavía grogui por el varapalo que supuso la eliminación en semifinales ante España. Los dos goles de Mbappé, uno de Barcola y otro de Dembélé fueron fruto del ataque de orgullo que tuvieron los bleus. Espoleados por no despedir a Deschamps con una imagen tan pobre y para que Mbappé, al menos, satisficiera su colección de premios individuales. Los dos goles le sirvieron al atacante del Real Madrid para superar a Messi como máximo goleador de la historia de los mundiales con 22 tantos e igualmente para superar por dos al argentino (8) en la carrera por la Bota de Oro de este Mundial. Messi aún puede discutirle en la gran final de este domingo ante España ambos registros. Desde que el Torperdo Mülller marcara diez goles en el Mundial de Alemania 74 no se daba un goleador que igualara esa cifra. Mbappé sigue llenado sus vitrinas de trofeos individuales, pero lleva dos años sin celebrar un título colectivo. El extremo del Arsenal Bukayo Saka, con un hat-trick, fue el otro gran protagonista de la noche. Los cuatro goles encajados retrataron a esa Francia desmotivada, menos intensa que Inglaterra y muy vulnerable en el primer tiempo. Antes de los los cinco minutos, Declan Rice inicio la ráfaga de goles que fueron cayendo en la portería de Maignan en el primer acto. Saka, en dos ocasiones, y Ngoyo pusieron ese marcador sonrojante al descanso. Desde la semifinal de 1958, la selección gala no encajaba más de tres goles en un partido de la Copa del Mundo y desde la fase de grupos del Mundial de España 82, precisamente contra Inglaterra (3-1), no había encajado tres goles en los 90 minutos reglamentarios. En la final de Qatar 2022, Argentina le hizo tres goles a Francia (3-3), pero el tercero fue en la prórroga que dio paso a la tanda de penaltis que ganó la albiceleste. La imagen de Francia en la primera parte describió a un equipo que parecía no tener otro objetivo que su capitán pudiera sentenciar la Bota de Oro y convertirse en el máximo goleador de la historia de los mundiales. Deschamps plagó el equipo de suplentes, pero a su espalda, para abastecerle, dejó a Olise y Doué y a Cherki. El problema es que defensivamente no pudo sostener ese ataque puesto al servició de Mbappé. El tercer tanto, con la defensa metida 10 metros en campo rival, encajó una contra de patio de colegio. No había nadie para recorrer con Saka 60 metros a campo abierto y el tanto, con muchos rechaces, hasta que lo empujó el menudo delantero inglés, fue de patio de colegio. Esa Francia desfigurada trató de enmendarse, más por vergüenza, que por que le llenara ser tercera. Mbappé, Barcola y Mbappé de nuevo, establecieron el 4-3. La feria ya estaba abierta y tuvo ocasiones para igualar el marcador, pero Saka cerró su triplete con un penalti en otra contra con la defensa francesa silbando. Dembélé volvió a recortar distancias (5-4), pero Bellingham hizo uno de los goles del campeonato sentando jugadores como si nada. Otra prueba de la distensión de un partido que solo valió para despedir a Deschamps y para que Mbappe engorde su lista de trofeos individuales.