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Expansión ·

El fin de las patentes costará las farmacéuticas 440.000 millones

Resumen

El descubrimiento de una molécula y la investigación que durante años desarrollan las empresas farmacéuticas para asegurar que es efectiva y segura para convertirse en medicamento concede a las compañías una patente, que, durante un determinado período de tiempo, les otorga la exclusividad para producir y comercializar ese tratamiento con el objetivo de recuperar su inversión. Pero la mitad de ese tiempo puede consumirse en su desarrollo, antes de que llegue al mercado y, cuando la patente expira, los competidores pueden lanzar genéricos, intensificando la competencia, lo que puede suponer una pérdida de miles de millones de dólares en ingresos para el propietario original. Las farmacéuticas dejarán de registrar más de 500.000 millones de dólares en ventas (unos 438.000 millones de euros) debido a la competencia de los genéricos entre 2026 y 2032, según calcula la firma de investigación Evaluate Pharma. Esta proyecta que el porcentaje de ventas de medicamentos con receta en riesgo de que expire su patente aumentará al 6,5% el próximo año y superará el 8% en 2032.

El descubrimiento de una molécula y la investigación que durante años desarrollan las empresas farmacéuticas para asegurar que es efectiva y segura para convertirse en medicamento concede a las compañías una patente, que, durante un determinado período de tiempo, les otorga la exclusividad para producir y comercializar ese tratamiento con el objetivo de recuperar su inversión. Pero la mitad de ese tiempo puede consumirse en su desarrollo, antes de que llegue al mercado y, cuando la patente expira, los competidores pueden lanzar genéricos, intensificando la competencia, lo que puede suponer una pérdida de miles de millones de dólares en ingresos para el propietario original. Las farmacéuticas dejarán de registrar más de 500.000 millones de dólares en ventas (unos 438.000 millones de euros) debido a la competencia de los genéricos entre 2026 y 2032, según calcula la firma de investigación Evaluate Pharma. Esta proyecta que el porcentaje de ventas de medicamentos con receta en riesgo de que expire su patente aumentará al 6,5% el próximo año y superará el 8% en 2032. Las farmacéuticas estadounidenses Merck (conocida como MSD fuera de Estados Unidos y Canadá) y AbbVie son las más expuestas a la pérdida de patentes. Merck-MSD afronta a corto plazo el vencimiento de su superventa Keytruda. El antitumoral, actualmente el medicamento más vendido del mundo, generó ingresos por 31.680 millones de dólares en 2025, el 48,7% de la cifra de negocio total de la farmacéutica de New Jersey. AbbVie enfrentará también un importante aumento del riesgo a principios de la próxima década cuando sus medicamentos Rinvoq (artritis reumatoide o dermatitis atópica) y Skyrizi (psoriasis en placas o artritis) comiencen a perder la protección. Rinvoq facturó 8.304 millones de dólares y Skyrizi, 17.562 millones en 2025, año en el que AbbVie tuvo una cifra de negocio total de 61.160 millones de dólares. Johnson & Johnson (J&J), Sanofi y AstraZeneca también están en el punto de mira de lo que los expertos llaman el abismo de las patentes. El riesgo para la norteamericana J&J aumenta el próximo año y en 2028, ya que sus tratamientos oncológicos Imbruvica (comercializado junto con AbbVie) y Darzalex se acercan al vencimiento de sus patentes. Solo Darzalex aportó 14.351 millones de dólares el año pasado (+23%) a Johnson & Johnson, que facturó 94.193 millones. Praluent, el fármaco para reducir el colesterol de Sanofi, y Dupixent, el antiinflamatorio de la farmacéutica francesa, podrían enfrentarse asimismo a la competencia a finales de esta década. Varios medicamentos importantes de AstraZeneca vencen a principios de la próxima década, entre ellos Imfinzi, Tagrisso y Calquence para el cáncer, el tratamiento para la diabetes Farxiga y el medicamentos para el lupus Saphnelo. Las patentes del anticuerpo conjugado fármaco Enhertu, indicado para el cáncer, cuyos beneficios comparte con la japonesa Daiichi Sankyo, se empiezan a debilitar a partir del ejercicio 2033. Los superventas contra la diabetes y la obesidad comenzarán a tener competencia en la próxima década, empezando por Ozempic de la danesa Novo Nordisk. Mounjaro, de la estadounidense Lilly, se verá sometido a presión a mediados de la próxima década, momento en el que otros fármacos importantes como Biktarvy (el antiretroviral para el control del VIH, de Gilead Sciences) y Trikafta (para la fibrosis quística de Vertex Pharmaceuticals) también podrían quedar expuestos.