Los ataques hutíes en el Mar Rojo, que Trump promete castigar, disparan el petróleo a 100 dólares
ResumenLejos de amainar, el conflicto de Oriente Próximo sacude al mundo, las economías nacionales y los mercados con un segundo nuevo frente. Tras una docena de días de nuevas ofensivas cruzadas entre Estados Unidos e Irán -que castiga a sus aliados en la región y mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz-, las milicias hutíes de Yemen que amparan los ayatolás han atacado dos buques de Arabia Saudí en el Mar Rojo, amenazando el principal paso marítimo alternativo operativo en la zona. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió infligir un "duro castigo militar" a hutíes e iraníes por igual si vuelven a golpear a los saudíes, con quienes acaba de alcanzar un acuerdo para permitirles el desarrollo nuclear. Mientras tanto, el recrudecimiento de la guerra y su expansión activó las alarmas entre los inversores, disparando el precio del petróleo a los 100 dólares por barril por primera vez desde mayo.
Lejos de amainar, el conflicto de Oriente Próximo sacude al mundo, las economías nacionales y los mercados con un segundo nuevo frente. Tras una docena de días de nuevas ofensivas cruzadas entre Estados Unidos e Irán -que castiga a sus aliados en la región y mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz-, las milicias hutíes de Yemen que amparan los ayatolás han atacado dos buques de Arabia Saudí en el Mar Rojo, amenazando el principal paso marítimo alternativo operativo en la zona. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió infligir un "duro castigo militar" a hutíes e iraníes por igual si vuelven a golpear a los saudíes, con quienes acaba de alcanzar un acuerdo para permitirles el desarrollo nuclear. Mientras tanto, el recrudecimiento de la guerra y su expansión activó las alarmas entre los inversores, disparando el precio del petróleo a los 100 dólares por barril por primera vez desde mayo. El principal detonante de esta escalada de precios fue la reivindicación por parte de los rebeldes hutíes de Yemen, amparados por Irán, del ataque sufrido por dos petroleros saudíes en el Mar Rojo. La franja de agua que separa África de Oriente Medio y conecta el Mar Mediterráneo con el Océano Índico a través del Canal de Suez ha redoblado su importancia estratégica desde el cierre del estrecho de Ormuz, que era paso tradicional de una quinta parte del crudo y el gas mundial. Arabia Saudí, pilar fundamental de la OPEP, ha compensado el cierre del paso marítimo por el Golfo Pérsico desviando una parte relevante de su producción por un oleoducto hacia el este del país que le había permitido transportarla a través del Mar Rojo. Ahora, sin embargo, los ataques propiciados por las milicias yemeníes "plantean dudas sobre la viabilidad de esta ruta", afirma la firma de análisis e inteligencia marítima Lloyd's List Intelligence. La situación puede retrasar en varias semanas cada envío de crudo desde Oriente Próximo al sudeste asiático. Con el Mar Negro afectado por invasión rusa sobre Ucrania, el estrecho de Ormuz bloqueado por Irán y la nueva amenaza que se cierne sobre el Mar Rojo, la propia Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha mostrado este jueves su "preocupación por la seguridad del suministro" global de crudo, mientras los precios se disparaban al alza. En concreto, el precio del barril de Brent, el crudo de referencia en Europa, ha experimentado incrementos cercanos al 7% durante la jornada, hasta llegar a rebasar puntualmente los 101 dólares. Se trata de la cuantía más elevada desde mediados de mayo, en pleno enfrentamiento abierto entre Estados Unidos e Israel, demostrando el manifiesto fracaso del pacto de alto el fuego sellado entre las partes a finales de junio, que rebajó el precio del Brent hasta los 70 dólares. Del mismo modo, el precio del barril de petróleo Texas ha escalado un 5% al entorno de los 92 dólares por barril. Con la gasolina superando ya los cuatro dólares por galón, la escalada de precios está minando la popularidad de Trump en un año macado por las elecciones de medio mandato de noviembre, lo que movió al presidente a anunciar represalias. "Hace un año, Estados Unidos atacó con contundencia a los hutíes por su interferencia en el comercio, disparando contra buques. Desde entonces, y durante nuestro conflicto con Irán, han actuado con gran responsabilidad. Lamentablemente, ahora han vuelto a la carga, disparando anoche contra dos buques saudíes", ha lamentado el presidente estadounidense en Truth, su red social. Trump ha querido "dejar claro que, si vuelven a hacerlo, Estados Unidos responsabilizará a Irán, ya que los hutíes son un grupo afín a Irán, y se impondrá un duro castigo militar a Irán y, por supuesto, a los propios hutíes, con quienes estoy muy decepcionado, pues hasta ahora han actuado con gran profesionalidad e inteligencia". A la escalada bélica la ha acompañado la verbal, que alimenta la expectativa de que el conflicto siga intensificándose. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró que Teherán aplicará una política de "ojo por ojo" ante los ataques estadounidenses contra sus infraestructuras, recoge Associated Press. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, replicó que la política de Trump es de "cabeza por ojo". "El precio seguirá subiendo cada noche hasta que entren en razón", declaró Rubio a la prensa desde Filipinas, donde participa en la cumbre de países del sudeste asiático (Asean). El embargo de facto de los hutíes podría forzar a Arabia Saudí a rebajar su producción de crudo diario por debajo de los seis millones de barriles, un millón menos que en abril y la mitad de su capacidad real, ilustra la consultora Energy Aspects, citada por Financial Times. Conviene recordar que Arabia Saudí es uno de los principales aliados de Trump en la región y que acaba de concederles la posibilidad de desarrollar infraestructuras nucleares. De hecho, el inquilino de la Casa Blanca quiso reivindicar este jueves "el acuerdo nuclear civil" negociado entre el Departamento de Energía de Estados Unidos y Arabia Saudita, asegurando que "se refiere únicamente a usos no militares como los que ya tienen Irán y los Emiratos Árabes Unidos (entre otros)". Trump ha asegurado que no comportará enriquecimiento de uranio, y que el pacto está totalmente condicionado a que Arabia Saudita se adhiera a "los respetados y exitosos Acuerdos de Abraham", que es el pacto de normalización de relaciones sellado entre Israel, los Emiratos Árabes Unidos y Baréin en 2020. "Estados Unidos no se opone a las instalaciones nucleares civiles (no enriquecidas)", ha apostillado el presidente norteamericano.