Cambian el 'modus operandi': los niños deben denunciar el abandono cuando sus padres lleguen a sus países de origen
ResumenHace varios meses que la Policía detectó un nuevo fraude que consistía en el abondono de menores , por parte de ciudadanos de otros países de África, para que fueran atendidos por los servicios sociales españoles. Con decenas de casos en el País Vasco, la ... Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, los agentes trataron de poner fin a eso procediendo a la detención de los progenitores por un presunto delito de abandono infantil. Pero las familias, asesoradas en origen, han perfeccionado su forma de operar para evitar las consecuencias penales de sus actos.Ahora, según ha podido saber ABC a través del testimonio de los propios menores, algo que confirman también fuentes policiales, cuando los agentes tratan de localizar a los padres en nuestro país para detenerles estos ya no están en España.
Hace varios meses que la Policía detectó un nuevo fraude que consistía en el abondono de menores , por parte de ciudadanos de otros países de África, para que fueran atendidos por los servicios sociales españoles. Con decenas de casos en el País Vasco, la ... Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, los agentes trataron de poner fin a eso procediendo a la detención de los progenitores por un presunto delito de abandono infantil. Pero las familias, asesoradas en origen, han perfeccionado su forma de operar para evitar las consecuencias penales de sus actos.Ahora, según ha podido saber ABC a través del testimonio de los propios menores, algo que confirman también fuentes policiales, cuando los agentes tratan de localizar a los padres en nuestro país para detenerles estos ya no están en España. Uno de los menores con los que ha hablado este periódico, tutelado ahora por los servicios sociales de la Región de Murcia, explicaba la orden que tenía: «No ir a comisaría hasta que no os avisemos de que ya estamos en casa».Al principio de este fenómeno, cada vez más extendido y preocupante para las autoridades , los progenitores esperaban en la ciudad en la que habían abandonado a sus hijos para asegurarse de que eran atendidos y no se quedaban a la intemperie. En algunos casos, incluso, observando de cerca el proceso de su personación desde los aledaños de la comisaría.Noticia relacionada general No No Crean una aplicación móvil para que los ilegales encuentren todas las ayudas a su disposición Joan GuiradoSegún el relato policial, una vez filiados esos niños en comisaría y tras comprobar los registros de entrada a España, los padres eran detenidos en el mismo aeropuerto cuando intentaban abandonar el territorio nacional. También ocurrió, en el País Vasco, que un padre fue detenido por la Ertzaintza cuando acudió al centro de menores en el que había ingresado su hijo para visitarle días más tarde.De vacacionesAhora, tras saberse perseguidos por la Policía , operan de forma radicalmente distinta. Los progenitores, que viajan mayoritariamente en avión a España, como si vinieran de vacaciones, dejan a sus hijos en el hotel en el que se estaban alojando, sin tan siquiera avisar en recepción de que se quedaban solos, y les indican que vayan a comisaría cuando ellos les avisen de que ya han aterrizado en sus países, principalmente Marruecos y Argelia. Les dejan con algo de dinero, para que puedan comer durante esas horas de desatención, y con el teléfono móvil -normalmente de última generación- completamente operativo para estar conectados en todo momento por si ocurre algún contratiempo. Además, siempre tratan de que algún conocido local esté pendiente de ellos.De esta forma, según explican a ABC fuentes policiales, los padres logran el objetivo de que los menores pasen a estar tutelados por el Estado sin que este acto tenga consecuencias jurídicas para ellos. El abandono de menores está catalogado como delito y puede suponer el ingreso en prisión entre uno y dos años para los padres. Además, el juez puede inhabilitar al infractor para ejercer la patria potestad, tutela o guarda de 4 a 10 años. Al tratarse de un delito que prescribe a los cinco años, además, teniendo en cuenta el tiempo que pasa hasta que el menor cumple la mayoría de edad y se tramita la reagrupación familiar, esto no tiene ningún efecto sobre su objetivo de establecer su residencia en España a futuro.