Bellingham quiere volver al origen
ResumenNo ha sido la temporada que está a punto de finalizar fácil para Jude Bellingham. La empezó recuperándose aún de la operación de hombro a la que se sometió tras el Mundial de Clubes y, cuando empezaba a asomar la cabeza, un latigazo en el muslo lo dejó seco a los 10 minutos de un partido de Liga ante el Rayo. Algunos espectadores presentes en el Bernabéu silbaron al futbolista lesionado, dando continuidad a los pitos que oyó un par de semanas antes (mediados de enero, tras la derrota en la final de la Supercopa y el despido de Xabi Alonso) el día de la visita del Levante a un Bernabéu de uñas con su equipo, en especial con Vini, Fede y el inglés, a los que se culpaba del despido del técnico. La lesión, una rotura en el músculo semitendinoso de la pierna izquierda, no fue poca cosa.
No ha sido la temporada que está a punto de finalizar fácil para Jude Bellingham. La empezó recuperándose aún de la operación de hombro a la que se sometió tras el Mundial de Clubes y, cuando empezaba a asomar la cabeza, un latigazo en el muslo lo dejó seco a los 10 minutos de un partido de Liga ante el Rayo. Algunos espectadores presentes en el Bernabéu silbaron al futbolista lesionado, dando continuidad a los pitos que oyó un par de semanas antes (mediados de enero, tras la derrota en la final de la Supercopa y el despido de Xabi Alonso) el día de la visita del Levante a un Bernabéu de uñas con su equipo, en especial con Vini, Fede y el inglés, a los que se culpaba del despido del técnico. La lesión, una rotura en el músculo semitendinoso de la pierna izquierda, no fue poca cosa. Jude estuvo un mes y medio de baja, un total de 9 partidos, y no pudo ayudar a un equipo en el que creció la figura de Arda Güler. La baja del inglés dio vuelo al turco, que fue el mejor jugador del equipo en un tramo especialmente crítico de la temporada, con el Madrid jugándose la vida en Liga y Champions. Bellingham reapareció en el derbi del Bernabéu (22 de marzo), pero desde entonces sólo ha completado los 90 minutos en tres ocasiones. La última, este pasado domingo en Cornellá, donde fue uno de los más destacados en la victoria del Madrid (0-2) que retrasa al menos una semana el alirón culé. El premio es menor, si no directamente inexistente, para el Madrid, pero el juego de Jude en Barcelona fue una buena noticia. No ya en clave de presente, sino de futuro. Porque la realidad es que el inglés sigue buscando su mejor versión, esa que le permitió impresionar en la temporada 23-24, en la que fue junto a Vinicius la gran estrella de un equipo que ganó Liga y Copa de Europa. Esa versión esplendorosa del 5 blanco, 23 goles y 13 asistencias, no ha vuielto a aparecer. En su mejor momento llegó esa lesión en el hombro izquierdo que le tuvo renqueante durante muchos meses, más de lo recomendable en un jugador que de nuevo fue líder con Inglaterra en la Euro, donde sólo cedió en la final ante España. Bellingham y los servicios médicos del Madrid optaron por un tratamiento conservador que finalmente hubo que abandonar para atacar la raíz del problema. El futbolista, mermado por la lesión y aprisionado por una escandalosa 'armadura', sufrió además otra lesión muscular de importancia en el curso 24-25, pese a lo cual sus cifras volvieron a ser notables: 15 goles y 15 asistencias. Número de los que está lejos en este curso (seis y cinco), pese a estar finalizando con buenas sensaciones. Ante el Espanyol firmó un 94% de acierto en el pase (100% en pases largos), tres regates de seis intentados, cuatro faltas recibidas, siete recuperaciones y nueve de 12 duelos ganados. Números a los que faltó la guinda del gol (tuvo una gran oportunidad en una contra ya con 0-2) pero que, sobre todo, proyectan la ilusión del madridismo de cara al futuro. Recuperar la mejor versión de Bellingham, la del futbolista total de hace dos temporadas, sería una de las mejores noticias posibles para una afición que anda muy necesitada de alegrías.