Cinco fantasmas del covid que ha despertado el hantavirus: las situaciones y escenarios que se repiten seis años después
Resumen¿Quién no ha experimentado más de un déjà vu desde que el domingo la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmara la muerte de tres personas relacionadas con un brote de hantavirus? Hoy es un barco que llega a Canarias con un patógeno; en 2020, un virus desconocido encerró a los huéspedes de Tenerife y se confirmó el primer caso. Hoy es un Gobierno que dudó unas horas sobre si aceptaba el encargo de la OMS y la entrada de la embarcación en el archipiélago; en 2020 fueron unos meses de idas y venidas sobre una epidemia que se gestó sin tomar medidas preventivas suficientes. Lo positivo es que hoy la población ya sabe lo que es una PCR, una cuarentena, una transmisión comunitaria y cómo usar una mascarilla.
¿Quién no ha experimentado más de un déjà vu desde que el domingo la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmara la muerte de tres personas relacionadas con un brote de hantavirus? Hoy es un barco que llega a Canarias con un patógeno; en 2020, un virus desconocido encerró a los huéspedes de Tenerife y se confirmó el primer caso. Hoy es un Gobierno que dudó unas horas sobre si aceptaba el encargo de la OMS y la entrada de la embarcación en el archipiélago; en 2020 fueron unos meses de idas y venidas sobre una epidemia que se gestó sin tomar medidas preventivas suficientes. Lo positivo es que hoy la población ya sabe lo que es una PCR, una cuarentena, una transmisión comunitaria y cómo usar una mascarilla. Quizás tenemos dudas de lo que es un contacto estrecho. Pero la mayor incertidumbre es que la erosión que dejaron los fallos de gestión del Gobierno de Pedro Sánchez se repita. Y esta falta de confianza lastraría la contención de un virus que sí se conoce y para el que ya hay protocolos que han demostrado su utilidad. Seguimiento crucero hondius En menos de 24 horas hemos conocido que en España hay dos casos, uno sospechoso con síntomas en Alicante, otro asintomático en Barcelona y otro igual que tuvo una estancia de una semana en la Ciudad Condal. Los sistemas de rastreo los localizaron porque formaron parte del pasaje del avión de KLM en el que viajó la holandesa que luego falleció. El mismo en el que una azafata ya dio negativo. Virus, ¿desconocido? No, al menos no para la comunidad científica. Sí para la población general, aunque en algunas regiones del mundo conocían previamente las singularidades de este patógeno. Por ejemplo, en la región de los Andes, en Chile y Argentina, donde la cepa que recibe el nombre de la orografía de la zona es más común. En concreto, en el segundo país, en 2025 se registraron 86 casos y 28 fallecidos. Y no es como el covid-19, porque no es nuevo y ya se conocen muchas de sus capacidades. De hecho, la OMS le tenía localizado en su listado de patógenos monitorizados junto a la influenza, una nueva cepa de SARS-CoV-2, SARS-CoV, fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, Zika, Ébola, virus de Marburg, MERS-CoV, Lassa, Henipavirus, Nipah y fiebre del Valle del Rift, porque se buscan formas de prevención y vacunas. Sí se sabe que la variante Andes, que puede causar síndrome cardiopulmonar por hantavirus, es la única que previamente ha demostrado que puede transmitirse de persona a persona. De momento, por lo que sabemos, «no es un virus con potencial pandémico», sostenía Raúl Rivas, catedrático del departamento de Microbiología y Genética de la Universidad de Salamanca, recientemente en este medio. Incógnitas iniciales Entonces, ¿volverán las mascarillas? ¿Las cuarentenas? Dado que se trata de un patógeno cuya forma de transmisión entre humanos es a través de la manifestación de síntomas respiratorios, además del contacto estrecho con fluidos, quienes estén en cuarentena o sospechen que sus síntomas son compatibles, sí las usarían. Como los miembros del crucero hasta su llegada a Canarias y en todos los desplazamientos hasta el hospital madrileño Gómez Ulla. Otra de las dudas, como con el covid, en el que se apuntaba a un salto zoonótico de los murciélagos, es dónde empezó todo. Mientras que del coronavirus se ha especulado mucho, aquí ya se están realizando pesquisas que apuntan a una dirección: el virus subió a bordo. La pareja holandesa que falleció podría haber contraído el virus mientras observaba aves en la ciudad de Ushuaia (Argentina) antes de embarcar. Los funcionarios de la OMS han manifestado esta semana que la pareja visitó un vertedero durante el tour y pudo haber estado expuesta a roedores. Estos animales son el huésped del patógeno presente en su saliva, orina y excrementos. La infección en humanos se asocia con la exposición al patógeno, bien sea a través del contacto directo con fluidos de estos roedores o a través del polvo contaminado de los nidos de estos. Escenarios En la memoria de los españoles, pero más en la de los tinerfeños, está la fecha del 22 de febrero de 2020. Entonces, el hotel H10 Costa Adeje fue confinado por una enfermedad hasta el momento desconocida -causada por el SARS-CoV-2, hoy covid-19- que dejó aislados a 800 huéspedes y unos 200 trabajadores. Se reportaba el tercer caso de coronavirus: un médico italiano de 61 años. Aquello fue el inicio de la pandemia que puso en jaque, no solo a España, sino a todo el mundo. Llega ahora a la costa de la isla un barco en el que llevan confinadas varios días 147 personas (más cuatro expertos que subieron en Cabo Verde para brindar asistencia) y donde se ha producido un brote de hantavirus. El miedo y las reticencias de la población son palpables. Otro de los puntos comunes de aquel inicio del covid-19 y este brote está en el Hospital Gómez Ulla de Madrid. Los 14 españoles a bordo del MV Hondius pasarán su cuarentena allí, como también lo hizo en 2020 un grupo de 18 nacionales que llegaron de China en un momento «en el que los datos oficiales mostraban 6.070 contagios por coronavirus y 132 muertos», relataba el corresponsal de Asia de EL MUNDO, Lucas de la Cal, estos días en un artículo que rememoraba aquella estancia. Personajes Del «esto van a ser dos o tres casos» a «el virus no era un problema hace 50 años, ahora nos movemos mucho y los riesgos van con nosotros». Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), hizo estas últimas declaraciones un día más tarde de conocerse detalles del brote y de que el barco arribaría en Canarias. Simón fue el portavoz del Ejecutivo de Pedro Sánchez para dar cuenta de los avances de la pandemia, comunicar protocolos y cambios en los mismos. Su espontaneidad caló, pero lo cierto es que su figura se quemó por la intensidad y volumen de las apariciones. Médicos, investigadores y científicos ocuparon horas en las televisiones haciendo divulgación, algunos con más suerte y otros con menos. Algunos, como el epidemiólogo Amós García Rojas, representante de España en el Comité Permanente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), sostienen que la inquietud que ha generado en Canarias este caso posiblemente obedece al recuerdo de la pandemia del coronavirus, que «fue terrorífica», y por ello quiere dejar bien claro que «el hantavirus no tiene nada que ver». Ruido político Reproches y cruce de acusaciones, junto a la falta de decisión, suman puntos para recordar lo que los españoles vivieron en 2020. Una encuesta del CIS de abril de aquel año apuntaba que el 47,8% de los ciudadanos desconfiaba de la gestión del Gobierno con el coronavirus y el 91% pedía «grandes acuerdos». Hoy, una encuesta del mismo organismo de inicio de año mostraba que un 53% de los españoles hace cinco años confiaba más en los líderes. Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso protagonizaron desencuentros palpables, incluso en ruedas de prensa conjuntas. La pandemia mostró una evidente falta de sintonía entre el presidente de la nación (PSOE) y la dirigente autonómica (PP) que se ha agravado años después. Los choques del covid-19 fueron más y durante más tiempo. En esta ocasión se han concentrado en solo unos días -no ha dado tiempo a más-, pero la intensidad ha sido alta. Esta vez no repiten los mismos protagonistas... o sí. El nexo común es Pedro Sánchez, quien de momento no ha aparecido públicamente desde que la crisis del barco afectado por el hantavirus comenzara el lunes. Fernando Clavijo, el presidente del Gobierno de Canarias, argumentó quedarse fuera de las reuniones y no saber nada del crucero que fondea desde hoy en la costa de Tenerife. También echó en falta una llamada de Sánchez. Mónica García, ministra de Sanidad, se defendió sosteniendo que sí que se le informó en todo momento. El jueves ya parecía que habían «enterrado el hacha». Estos desencuentros y dudas calan en la población, que puede llegar a dudar de la transparencia y no adoptar las medidas necesarias en momentos clave. ParalelismosLA OMS. Tedros Adhanom Ghebreyesus, su director, ha sido el encargado de comunicar en ambos casos la evolución de la situación. Dado el periodo alto de incubación no descarta que «se reporten más casos». Ha enviado un equipo al país andino para investigar.ARGENTINA. Salió de la OMS con la llegada al Gobierno de la nación de Javier Milei. Hoy es el foco de las hipótesis sobre el origen del brote. Desde Tierra del Fuego se niega que el contagio de hantavirus se haya producido en la zona y acusan de que se trata de una «campaña de desprestigio».CHINA. Hoy no es parte de esto, pero en 2020 protagonizó sucesivos desencuentros con la OMS y con EEUU, ya que fue acusada de provocar el escape del virus de un laboratorio. La OMS también envío equipos a Wuhan, el origen.