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El Mundo ·

Cristian Corvillo, la caída del conductor de Sánchez en su gira de reconquista que ya anunció: "Lo voy a aprovechar"

Resumen

Primero apoyó a Eduardo Madina en las primarias socialistas de 2014, luego respaldó un partido local en su propio pueblo, Peñarroya (Córdoba), y en 2017 sorprendió a sus propios cercanos al colgar en Twitter una foto del candidato Pedro Sánchez -gafas de sol y pantalones vaqueros- comiéndose una paella y bebiendo una lata de Don Simón sentado en medio de una gasolinera. Se llama Cristian Corvillo, se afilió al PSOE en 2001, saltó al barco de Sánchez cuando el después presidente se enfrentaba a todo el aparato socialista encarnado en Susana Díaz, llegó a hacerle de chófer por toda España en aquella gira loca y finalmente victoriosa, y este jueves ha sido inevitablemente detenido por la UCO. Inevitablemente porque casi todos los subalternos del presidente en aquellos meses febriles y quijotescos de reconquista casi imposible, y finalmente lograda, han pasado por las manos de la Unidad Central Operativa, siempre con el refrendo de los jueces de la Audiencia Nacional, esta vez de Ismael Moreno: Ábalos (su casa de Valencia de nuevo registrada hoy), Santos Cerdán, Koldo García y ahora también Cristian Corvillo. Íntimo del empresario Víctor de Aldama, quien según fuentes policiales le habría puesto al frente de alguna de sus sociedades de distribución de gasolina, Corvillo habría intermediado también para la compra del chalet de lujo en la urbanización La Alcaidesa, en La Línea de la Concepción, para el entonces ministro y hoy convicto José Luis Ábalos.

Primero apoyó a Eduardo Madina en las primarias socialistas de 2014, luego respaldó un partido local en su propio pueblo, Peñarroya (Córdoba), y en 2017 sorprendió a sus propios cercanos al colgar en Twitter una foto del candidato Pedro Sánchez -gafas de sol y pantalones vaqueros- comiéndose una paella y bebiendo una lata de Don Simón sentado en medio de una gasolinera. Se llama Cristian Corvillo, se afilió al PSOE en 2001, saltó al barco de Sánchez cuando el después presidente se enfrentaba a todo el aparato socialista encarnado en Susana Díaz, llegó a hacerle de chófer por toda España en aquella gira loca y finalmente victoriosa, y este jueves ha sido inevitablemente detenido por la UCO. Inevitablemente porque casi todos los subalternos del presidente en aquellos meses febriles y quijotescos de reconquista casi imposible, y finalmente lograda, han pasado por las manos de la Unidad Central Operativa, siempre con el refrendo de los jueces de la Audiencia Nacional, esta vez de Ismael Moreno: Ábalos (su casa de Valencia de nuevo registrada hoy), Santos Cerdán, Koldo García y ahora también Cristian Corvillo. Íntimo del empresario Víctor de Aldama, quien según fuentes policiales le habría puesto al frente de alguna de sus sociedades de distribución de gasolina, Corvillo habría intermediado también para la compra del chalet de lujo en la urbanización La Alcaidesa, en La Línea de la Concepción, para el entonces ministro y hoy convicto José Luis Ábalos. También a través de Corvillo habría intentado la trama de Hidrocarburos hacerse con una compañía, Metaway, que ya poseía la licencia de operador que los conjurados buscaban conseguir al sobornar a Ábalos, según fuentes de la investigación, en este caso para Villafuel SL. Sin embargo, la operación no salió y Corvillo, en nombre presuntamente de Aldama y posiblemente con dinero de Claudio Rivas, el dueño de Villafuel, no logró hacerse con Metaway. En realidad, no se puede decir que Corvillo, que se negó a declarar en su comparecencia en el Senado hace escasos meses en la comisión de investigación del 'Caso Koldo', no hubiera avisado de sus intenciones. Aquella foto de Pedro Sánchez comiendo paella que anunció a bombo y platillo al resto del PSOE de Córdoba iba acompañada de la frase: "Siempre me decían que no era el momento. Pues se equivocaban, sí lo es y lo voy a aprovechar. Por mí y por vosotros, vota Pedro Sánchez". Este jueves, nueve años después, era detenido por la Guardia Civil. En el 'Caso Hidrocarburos', Corvillo admitió, a preguntas de Hazte Oir, que coordina las acusaciones populares, que mantuvo varias reuniones con José Luis Ábalos, no en su condición de ministro, sino como secretario de Organización del PSOE, para tratar cuestiones relacionadas con el partido. En esas reuniones también estuvo presente Koldo García, admitió, antes de afirmar que ninguno de los negocios que intentó impulsar con Víctor de Aldama llegó a materializarse. Sí confesó también que participó en una operación relacionada con la compra del chalet para Ábalos, pero desconociendo quién era el cliente final.