España encara casi un punto más de inflación pese al desbloqueo de Ormuz
ResumenEl impacto para España del acuerdo de paz en Irán "será favorable pero moderado, concentrado en energía, transporte, turismo y expectativas", asume Raúl Viñas, analista de Afi, al asumir que incluso una reapertura parcial de Ormuz "aliviaría el precio de los combustibles, reduciría presión sobre electricidad y transporte, y mejoraría los márgenes de sectores intensivos en energía o logística". Con todo, desde Funcas prevén un impacto económico diferido según se vaya retirando el paquete de ayudas desplegadas por el Gobierno frente a la guerra. "La normalización del IVA y los Impuestos Especiales sobre los hidrocarburos", que salvo prórroga expiran el 1 de julio, "necesariamente entraña un repunte del IPC que estimamos en 8 décimas en el mes", detalla Raymond Torres, director de coyuntura económica de Funcas. Durante la guerra, agrega, "las empresas han incurrido en costes adicionales que todavía no se han trasladado por completo a los precios finales" y que acabarán provocando "todavía una cierta presión sobre lo sobre el IPC durante los próximos meses" pese al acuerdo de paz, y "una pérdida de poder adquisitivo en el corto plazo".
El impacto para España del acuerdo de paz en Irán "será favorable pero moderado, concentrado en energía, transporte, turismo y expectativas", asume Raúl Viñas, analista de Afi, al asumir que incluso una reapertura parcial de Ormuz "aliviaría el precio de los combustibles, reduciría presión sobre electricidad y transporte, y mejoraría los márgenes de sectores intensivos en energía o logística". Con todo, desde Funcas prevén un impacto económico diferido según se vaya retirando el paquete de ayudas desplegadas por el Gobierno frente a la guerra. "La normalización del IVA y los Impuestos Especiales sobre los hidrocarburos", que salvo prórroga expiran el 1 de julio, "necesariamente entraña un repunte del IPC que estimamos en 8 décimas en el mes", detalla Raymond Torres, director de coyuntura económica de Funcas. Durante la guerra, agrega, "las empresas han incurrido en costes adicionales que todavía no se han trasladado por completo a los precios finales" y que acabarán provocando "todavía una cierta presión sobre lo sobre el IPC durante los próximos meses" pese al acuerdo de paz, y "una pérdida de poder adquisitivo en el corto plazo". De la reacción de los consumidores, apunta, dependerá el impacto final del conflicto en PIB, que ahora mismo estima entre 2 y 3 décimas sobre el crecimiento económico para este año. Con todo, pese al acuerdo de paz, el vicepresidente económico del Gobierno, Carlos Cuerpo, mantiene su agenda de negociación con los agentes sociales para mantener medidas de alivio durante el verano. Tras escuchar ayer a los operadores gasistas y petroleros (los CEOs de Enagás, Exolum, y las asociaciones AICE y SEDIGAS), en los próximos días citará al sector agroalimentario y la industria.