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Expansión ·

Santander controlará la inversión de grandes clientes en otros bancos

Resumen

La banca privada española sigue creciendo a golpe de innovación. Banco Santander acaba de estrenar un servicio independiente de consolidación de posiciones patrimoniales dirigido a clientes de banca privada. Ofrecerá a los clientes con un patrimonio superior a los dos millones de euros un agregador de posiciones financieras, con el objetivo de que tengan en una única plataforma el control de todo su patrimonio e inversiones, con independencia de las entidades financieras en las que estén depositadas. A través de este servicio, el banco ofrecerá un informe global del patrimonio completo del cliente, el detalle de la distribución de las inversiones por activos y una vista de la distribución por entidades.

La banca privada española sigue creciendo a golpe de innovación. Banco Santander acaba de estrenar un servicio independiente de consolidación de posiciones patrimoniales dirigido a clientes de banca privada. Ofrecerá a los clientes con un patrimonio superior a los dos millones de euros un agregador de posiciones financieras, con el objetivo de que tengan en una única plataforma el control de todo su patrimonio e inversiones, con independencia de las entidades financieras en las que estén depositadas. A través de este servicio, el banco ofrecerá un informe global del patrimonio completo del cliente, el detalle de la distribución de las inversiones por activos y una vista de la distribución por entidades. También mostrará al cliente la rentabilidad de las inversiones y hará un seguimiento de su evolución. Con este tipo de análisis, el cliente podrá detectar, a través de una visión global de su cartera, posibles concentraciones no intencionadas en las inversiones, ineficiencias estructurales, sesgos en la composición del patrimonio, o desajustes de liquidez. La particularidad del nuevo servicio de banca privada de Santander, frente al de otras entidades que han lanzado agregadores de posiciones financieras recientemente, reside en la independencia y la confidencialidad de la información. Santander prestará este servicio a sus mejores clientes desde su family office, Beyond Wealth, que es una entidad jurídica diferente al banco. De esta manera, pretende establecer una barrera entre la herramienta y sus banqueros privados, que no tendrán acceso a la información que el cliente incorpore sobre el patrimonio que mantiene en otras entidades. En los últimos meses, otras entidades como Bankinter y CaixaBank han lanzado sus propios servicios para monitorizar una foto completa del patrimonio de sus clientes, incluyendo también el que tienen en otros bancos de la competencia. Incluso el propio Santander ha anunciado el lanzamiento de Wealth Check, que ofrece una radiografía del patrimonio para los clientes ultra high net worth (con más de 20 millones de euros de patrimonio). Sin embargo, estos modelos han tenido un recorrido muy limitado en el mercado hasta ahora. Los propios banqueros se muestran reticentes a reclamar a sus clientes las posiciones financieras que tienen depositadas en otros bancos. Y a esta dificultad se suma que algunos de los grandes bancos españoles mantienen restricciones a la hora de compartir con sus competidores los datos y posiciones de sus clientes. Santander confía en que la separación jurídica del servicio permita reducir parte de estas reticencias. La entidad considera que esta fórmula puede favorecer una mayor adopción del servicio frente a otros modelos de agregación patrimonial, con el objetivo de acelerar la implantación del servicio y ganar escala frente a sus competidores. La apuesta de Santander no es casual. La entidad ha recurrido a una estructura que aplican algunos bancos a nivel internacional y a un modelo de independencia similar al que utilizan los grandes bancos españoles para articular sus servicios de family office. Aquellas entidades que han lanzado servicios de multifamily office independientes jurídicamente de sus bancas privadas han logrado, por el momento, mayor escala que aquellas que lo han desarrollado como una línea de negocio dentro de banca privada. Por otra parte, el avance hacia un modelo europeo de banca abierta puede contribuir a eliminar algunas de las barreras que dificultan la consolidación del patrimonio. "Hasta ahora, los datos financieros han funcionado como una caja negra: estaban en poder de las entidades que los generaban, y su reutilización era limitada, opaca o costosa", explican desde KPMG. La propuesta europea FIDA (Financial Data Access), todavía en fase de revisión, pretende dar potestad a los clientes para autorizar el intercambio de su información entre distintas entidades.