Los bonos españoles aguantan las turbulencias en el mercado internacional de deuda
ResumenEl vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, señalaba a mitad de semana que no había "preocupación desde una perspectiva nacional" por el aumento del rendimiento de la deuda soberana en los mercados globales, porque "la prima de riesgo de España está comportándose como una potencia económica". El interés del bono español llegó a subir al 3,84% el miércoles (tipo que no registraba desde noviembre de 2023), en tanto que la prima de riesgo de España respecto a Alemania terminó la semana en 43 puntos básicos (el bono alemán concluyó en el 3,34% tras acercarse al 3,4%, nivel desconocido desde hace quince años). El director de análisis de Renta Variable de Singular Bank, Nicolás López, ha explicado a la agencia Efe que el aumento de las rentabilidades de los bonos (la deuda japonesa ha subido al 3%, nivel de 1996) se debe a las expectativas de incremento de los tipos de interés por los bancos centrales para controlar la inflación. Para López, contener la inflación, que en la zona euro se situó en el 3,3% en agosto tras crecer cuatro décimas por los precios de la energía (+14,3%), "implica subir un poco los tipos de interés" sin crear un problema.
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, señalaba a mitad de semana que no había "preocupación desde una perspectiva nacional" por el aumento del rendimiento de la deuda soberana en los mercados globales, porque "la prima de riesgo de España está comportándose como una potencia económica". El interés del bono español llegó a subir al 3,84% el miércoles (tipo que no registraba desde noviembre de 2023), en tanto que la prima de riesgo de España respecto a Alemania terminó la semana en 43 puntos básicos (el bono alemán concluyó en el 3,34% tras acercarse al 3,4%, nivel desconocido desde hace quince años). El director de análisis de Renta Variable de Singular Bank, Nicolás López, ha explicado a la agencia Efe que el aumento de las rentabilidades de los bonos (la deuda japonesa ha subido al 3%, nivel de 1996) se debe a las expectativas de incremento de los tipos de interés por los bancos centrales para controlar la inflación. Para López, contener la inflación, que en la zona euro se situó en el 3,3% en agosto tras crecer cuatro décimas por los precios de la energía (+14,3%), "implica subir un poco los tipos de interés" sin crear un problema. Para el experto de Singular Bank que el interés de los bonos a diez años se acerquen al 5% en Estados Unidos y al 3,5% en Alemania está relacionado con "la situación actual de la economía y de la inflación" y no tiene por que ser "un problema a medio plazo, siempre y cuando la inflación se estabilice y se reduzca un poco". También ha vinculado la evolución reciente de los mercados de deuda con los déficit públicos y con el compromiso de los gobiernos de reducirlos y recortar las emisiones de deuda, así como con las colocaciones de bonos de las empresas tecnológicas para sus inversiones en el desarrollo de la inteligencia artificial (IA). Para López y respecto a los déficit, los países desarrollados "tienen claro que deben controlar su deuda y su déficit. Lo harán un poco más despacio o un poco más deprisa, pero no creo que eso vaya a provocar problemas en los mercados". En cuanto a las colocaciones para impulsar la inteligencia artificial, el experto de Singular Bank ha comentado que las inversiones que requiere implican "muchas necesidades de capital y de financiación. Todo eso genera más demanda de capital y empuja un poco los tipos de interés hacia arriba". El analista de Renta 4 Banco Eduardo Imedio ha explicado que "la presión al alza" en el rendimiento de los bonos se debió a "la menor credibilidad fiscal (la deuda federal estadounidense superó por primera vez los 40 billones de dólares, con déficit presupuestarios elevados)". Además, se ha basado en "la competencia por el ahorro que generan las elevadas emisiones de deuda privada para financiar el alto capex (gasto en capital para invertir en activos fijos a largo plazo) de la IA, y unas tensiones geopolíticas que siguen impulsando los precios energéticos" (el petróleo subía a 95 dólares esta semana tras el intercambio de ataques entre Estados Unidos e Irán). Por ello, Imedio ha señalado que "el gran protagonista de la semana ha sido, una vez más, el mercado de deuda, con una presión al alza en TIRes: el 10 años americano llegó a tocar 4,82% (máximos desde 2023)". La situación de la deuda se venía fraguando en los últimos meses, tomó impulso a partir de julio y se aceleró a finales de la semana pasada cuando el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, afirmó que la presión inflacionaria va en aumento y puede implicar "un mayor endurecimiento de la política monetaria". La presión se relajó un poco al final de la semana, después de que el gobernador de la Reserva Federal Christopher Waller se mostrara dispuesto a mantener los tipos de interés en Estados Unidos (EEUU). El devenir de la rentabilidad de la deuda estará condicionada en los próximos días por las decisiones que adopten los grandes bancos centrales (el día 10 de septiembre se reúne el Banco Central Europeo; el 16 la Reserva Federal y el 18 el Banco de Japón y el de Inglaterra) por la inflación de EEUU y los precios energéticos.