La historia de Puig, de diseñar el primer pintalabios de España al olimpo de la belleza
ResumenCon escasos días de diferencia dos noticias de signo opuesto sacudían el habitualmente tranquilo panorama de la empresa familiar catalana. Hace tres semanas se confirmaba la toma de control de Freixenet por parte de la alemana Henkell. Las familias Ferrer y Bonet, último eslabón ... familiar de una saga que se remonta a 1861 y que lanzaba en 1914 la primera botella de espumoso Freixenet , traspasaba al emporio alemán el control total de la firma, quizás el mejor ejemplo de cómo ni la historia ni el éxito comercial durante décadas aseguran la continuidad empresarial en manos de un mismo apellido.Como ejemplo contrario, el pasado lunes se conocía la posibilidad de una fusión entre la multinacional catalana de la belleza Puig con la estadounidense Estée Lauder , en este caso no sobre la base de la crisis de la primera sino justo lo contrario.
Con escasos días de diferencia dos noticias de signo opuesto sacudían el habitualmente tranquilo panorama de la empresa familiar catalana. Hace tres semanas se confirmaba la toma de control de Freixenet por parte de la alemana Henkell. Las familias Ferrer y Bonet, último eslabón ... familiar de una saga que se remonta a 1861 y que lanzaba en 1914 la primera botella de espumoso Freixenet , traspasaba al emporio alemán el control total de la firma, quizás el mejor ejemplo de cómo ni la historia ni el éxito comercial durante décadas aseguran la continuidad empresarial en manos de un mismo apellido.Como ejemplo contrario, el pasado lunes se conocía la posibilidad de una fusión entre la multinacional catalana de la belleza Puig con la estadounidense Estée Lauder , en este caso no sobre la base de la crisis de la primera sino justo lo contrario. Puig, que nacía como marca también en 1914, como Freixenet, se ha puesto a menudo como ejemplo de empresa que, repartida la propiedad entre distintas ramas familiares, estas siempre acabaron llegando a acuerdos estratégicos, lo que contrasta con otras grandes sagas ingobernables y echadas a perder por la dispersión que llega precisamente en muchos casos a partir de la tercera generación. La propia salida a Bolsa (2024) o el anuncio el mes pasado de que Marc Puig , pese a conservar el cargo como presidente ejecutivo, cedía las responsabilidades que desde 2004 ejercía como CEO a José Manuel Albesa , alguien externo a la familia, fue recibida positivamente por los mercados, que siempre valoran las mejoras en la gobernanza y, de manera particular, lo que atañe a la separación de propiedad y gestión, el mismo camino que, en circunstancias distintas, han seguido otros emblemas de la empresa familiar catalana como Grifols o Mango . Noticia relacionada general No No Puig remonta en Bolsa tras declarar un incremento del beneficio del 6,5%, hasta los 587 millones Àlex GubernA diferencia de las tensiones en el seno de Freixenet antes de que los alemanes comenzasen a hacerse con su control en 2018, Puig es un caso distinto, y la firma fundada a principios del siglo pasado por Antoni Puig Castelló está ahora liderada por la tercera generación, y los descendientes, una quincena de las cuatro ramas Puig (con un reparto equilibrado de la propiedad) tomaron el relevo de la segunda (Enrique, Antonio, Mariano y José María), que fueron los artífices del gran salto internacional de la firma.Publicidad de Milady, el primer pintalabios fabricado en España (1922). PuigFueron Mariano (traspasado en 2021) y Antonio (2018) quienes pilotaron la fase expansiva de una compañía que, tras sus primeros lanzamientos, como Milady, el primer pintalabios fabricado en España (1922), fue cogiendo músculo antes de dar el salto al extranjero , con la distribución de Agua Lavanda Puig en Estados Unidos a finales de los años 50. La representación de Max Factor o la colaboración con el diseñador Paco Rabanne para la creación de sus fragancias fueron hitos para una compañía que, en 1987, cerraba con Carolina Herrera un acuerdo para la producción de sus perfumes que luego se ampliaría con la compra de su división de moda. Antonio Puig Castelló, fundador de Puig. PugFue el inicio de un periodo con numerosas adquisiciones y que pasaron a ampliar posteriormente el perímetro de una firma de perfil claramente global, con el grueso de su negocio en el extranjero, pero con el 'core' siempre en España , en Cataluña en concreto, donde mantuvieron su sede pese a las turbulencias del 'procés'.Antonio, Mariano, José María y Enrique Puig Planas, la segunda generación familiar, se incorporan a la empresa (1950). PuigEl portfolio actual de la firma es un reflejo del alcance global de una compañía que cuenta en su catálogo con Rabanne, Carolina Herrera, Charlotte Tilbury, Jean Paul Gaultier, Nina Ricci, Dries Van Noten, Byredo, Penhaligon's, L'Artisan Parfumeur, Uriage, Apivita, Dr. Barbara Sturm, Kama Ayurveda y Loto del Sur, así como las licencias Christian Louboutin, Banderas y Adolfo Domínguez, entre otras.A punto de cumplirse dos años desde el debut el bolsa de la compañía, la hipotética alianza con Estée Lauder -también de origen familiar- refuerza el perfil de una firma que sigue controlada casi en su totalidad por la familia Puig a través de Exea, y que espera que los sólidos resultados financieros de los últimos ejercicio acaben trasladándose al valor de la acción. En 2025, el beneficio neto ajustado fue de 587 millones de euros, lo que representa un 6,5% más respecto a 2024. En línea con el balance de los últimos años, los resultados del grupo familiar se apoyaron en un solido crecimiento de las ventas, que alcanzan los 5.042 millones, un incremento del 7,8% anual a perímetro y tipo de cambio constantes, y un 5,3% más en términos reportados, con un nivel de deuda (0,7 sobre el 'ebitda') que otorga un confort financiero con el que explorar sin angustias operaciones como la puesta ahora sobre la mesa; aunque ello implique que los Puig pierdan el control de la firma resultante. Ayer mismo, Puig cerraba la sesión con una revalorización del 12,97%, insuficiente eso sí para revertir la severa corrección a la baja (28,2%) que ha castigado a la firma desde su debut en los mercados en mayo de 2024, aunque en menor medida que otras compañías comparables. De Milady al gran salto internacional, la dinastía Puig quiere seguir perfumando el globo.