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Ábalos se sienta en el banquillo cercado por los indicios de corrupción

Resumen

Comienza el juicio contra el hombre que lo fue todo para el presidente Pedro Sánchez hasta julio de 2021 y al que el PSOE ha retirado cualquier apoyo desde que el escándalo de corrupción en el que está inmerso salió a la luz. Santos Cerdán (también investigado por corrupción en la Audiencia Nacional), José Luis Ábalos fue el valedor del presidente del Gobierno en su momento más duro, las primarias de su partido en 2017, tras las que logró alzarse frente a Patxi López y Susana Díaz e iniciar una imparable maratón que le llevó a La Moncloa. Ábalos fue premiado con la secretaría de Organización del PSOE y el Ministerio de Fomento -entre los de mayor asignación presupuestaria- una vez Sánchez llegó al Gobierno, en 2018. Ahora se sienta en el banquillo acusado de participar en una trama corrupta en la que cobró sobornos por facilitar contratos de material sanitario durante la pandemia a la empresa a la que representaba el empresario Víctor de Aldama.

Comienza el juicio contra el hombre que lo fue todo para el presidente Pedro Sánchez hasta julio de 2021 y al que el PSOE ha retirado cualquier apoyo desde que el escándalo de corrupción en el que está inmerso salió a la luz. Igual que ... Santos Cerdán (también investigado por corrupción en la Audiencia Nacional), José Luis Ábalos fue el valedor del presidente del Gobierno en su momento más duro, las primarias de su partido en 2017, tras las que logró alzarse frente a Patxi López y Susana Díaz e iniciar una imparable maratón que le llevó a La Moncloa. Ábalos fue premiado con la secretaría de Organización del PSOE y el Ministerio de Fomento -entre los de mayor asignación presupuestaria- una vez Sánchez llegó al Gobierno, en 2018. Ahora se sienta en el banquillo acusado de participar en una trama corrupta en la que cobró sobornos por facilitar contratos de material sanitario durante la pandemia a la empresa a la que representaba el empresario Víctor de Aldama. El comisionista, el ministro y su asesor, Koldo García, que son los tres acusados en el juicio, formarían un triángulo delictivo que habría tenido su germen nada más asumir la cartera Ábalos, según la Fiscalía Anticorrupción.Instrucción rápida y certeraEl exministro, que lleva en prisión preventiva desde el 27 de noviembre, igual que su mano derecha en Transportes, y que llegará al Alto Tribunal en furgón policial desde la cárcel de Soto del Real (Madrid) asume las vistas con múltiples indicios y muy sólidos contra él. La instrucción del magistrado de la Sala Penal Leopoldo Puente, apoyada en el trabajo de la Fiscalía contra la Corrupción y la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se ha desarrollado con rapidez y ha permitido recabar múltiple documentación difícil de refutar por la defensa del exdiputado socialista. La rápida instrucción ha permitido recabar múltiple documentación difícil de refutar por la defensa del exdiputado socialistaPor un lado están todos los audios y mensajes del asesor ministerial Koldo García, quien, junto a su esposa -investigada en otra causa de la Audiencia Nacional- habría gestionado la vida del político de manera prácticamente total, tanto en el ámbito profesional como privado. Ambos dejaron rastro de los favores de Aldama, comisionista de Soluciones de Gestión, la compañía que recibió contratos gubernamentales para traer material sanitario a España durante la pandemia por valor de 53 millones de euros. El escrito de acusaciónLos tres acusados, que declararán al finalizar el juicio, el 28 de abril, se enfrentan a una petición de 24 años de prisión en el caso de José Luis Ábalos, de 19 y seis meses en el de Koldo García y a siete años de cárcel en el caso de Aldama, a quien ha beneficiado confesar los hechos y aportar pruebas de los presuntos sobornos entregados. Hasta 10.000 euros, según la instrucción, habría repartido mensualmente Aldama a Koldo García entre 2019 y 2021, que éste habría repartido con Ábalos, según la investigación. Además, el empresario habría buscado y pagado una vivienda vacacional de lujo en La Alcaidesa, cerca de Sotogrande (Cádiz) para Ábalos y su familia y habría costeado, por medio de socios suyos, el alquiler de un piso en la céntrica plaza de España de Madrid para la amante del político, Jésica Rodríguez. La mujer, por otro lado, estuvo contratada durante dos años en las empresas dependientes de los ministerios de Transportes y Agricultura, Ineco y Tragsatec, y cobró un salario mensual de algo más de 1.200 euros a pesar de que, según ha reconocido ella misma, no fue a trabajar ni un solo día. Ni siquiera pisó la oficina. El Supremo ha ofrecido a las dos compañías figurar como perjudicadas en la causa para que sean indemnizadas por Ábalos y Koldo -quienes mediaron para su contratación- con casi 40.000 euros. El fiscal jefe Anticorrupción Alejandro Luzón, que será quien intervenga durante el juicio, pide para Ábalos 24 años de prisión por los delitos de organización criminal, cohecho continuado, uso de información privilegiada, tráfico de influencias y malversación. Para su asesor, Koldo García, solicita 19 años y medio de cárcel por los mismos delitos. En cuanto a Aldama, el fiscal le acusa de organización criminal, delito continuado de cohecho y aprovechamiento de información privilegiada, pero no de tráfico de influencias. Pide que pague una multa de 3,7 millones de euros con responsabilidad personal subsidiaria de dos meses en caso de impago y la pérdida de la posibilidad de obtener subvenciones o ayudas públicas y del derecho a gozar de los beneficios o incentivos fiscales de la Seguridad Social durante un año.Las acusaciones populares ejercidas por Vox, Iustitia Europa, Hazte Oír, Manos Limpias, Liberum, Abogados Demócratas por Europa (ADADE) y Partido Popular, estarán aglutinadas y representadas en el juicio por el abogado del principal partido de la oposición, Alberto Durán. Elevan la petición de cárcel para el exministro a 30 años. Aldama, al agasajar a Ábalos y Koldo García, no solo buscaba conseguir contratos en el momento de la pandemia, según el relato de la Fiscalía, sino también asegurarse otros más adelante. Aproximándose a Koldo García, Aldama buscaba un «acceso preferente» a la Administración, según la Fiscalía Anticorrupción«En el desarrollo de estas relaciones personales, pronto vieron los investigados la oportunidad de obtener un común beneficio económico. Con tal ánimo de enriquecimiento, los tres convinieron que, aprovechando el cargo que ostentaba José Luis Ábalos en el Gobierno de España y también en el Partido Socialista, este podría favorecer, naturalmente a cambio del correspondiente beneficio económico del que todos participarían, la contratación con la Administración Pública en cuantas ocasiones hubiera oportunidad, por empresas cuyos intereses captaría y promovería Víctor de Aldama, así como facilitar a este el acceso preferente a la Administración para la realización de las gestiones que precisara para sí mismo o para las referidas empresas», se puede leer en el escrito de acusación de Anticorrupción.«Con este fin, cada uno de ellos asumió un papel diverso y complementario en la organización, en un preciso reparto de funciones que se reveló muy eficaz. Así, José Luis Ábalos a quien tanto Koldo García como Víctor de Aldama consideraban el jefe, aportaba la autoridad que le confería su máxima responsabilidad en el Ministerio de Transportes y su directa influencia cuando era precisa, aprovechándose en lo demás de los oficios de su hombre de confianza, Koldo García. Víctor de Aldama fue la persona que, en beneficio propio y de terceros, aprovechando su influencia sobre el también investigado Koldo García Izaguirre y sobre el mismo José Luis Ábalos Meco, garantizada mediante el pago continuado de elevadas cantidades de dinero, consiguió para sí o para terceros y con beneficio económico propio, la adjudicación de determinados contratos. En la organización así conformada, Víctor de Aldama era el encargado de localizar empresas o particulares interesados en cualquier clase de gestión con la Administración para, articulando sus intereses, hacerlos valer con preferencia y de manera arbitraria ante aquella, siempre a cambio de la correspondiente prestación económica, de la que igualmente hacía partícipes a José Luis Ábalos y a Koldo García», continúa el relato contra los tres acusados.El escrito de Luzón repara en que «fue precisamente Santos Cerdán quien, nombrado secretario de Coordinación Territorial del PSOE al tiempo que José Luis Ábalos fuera también designado Secretario de Organización, recomendó a este que contratara a Koldo García como su conductor en los desplazamientos que debía realizar por el territorio español, considerando que, más allá de un vínculo puramente profesional, Koldo García ofrecería también a José Luis Ábalos un compromiso militante y una plena disponibilidad a sus necesidades como nuevo secretario de Organización del partido, como así sucedió. Ello determinó que Koldo García trasladara su residencia a Madrid y pasara a ser asalariado del PSOE a partir del 25 de octubre de 2017».Mientras ya había abierta una investigación contra Koldo García en 2024, que posteriormente se amplió a Ábalos y pasó de la Audiencia Nacional al Tribunal Supremo por los contratos de mascarillas, el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz investigaba a Aldama por un presunto fraude de casi 183 millones de euros en el sector de los Hidrocarburos por el que estuvo en prisión preventiva unas horas. Su ofrecimiento a colaborar, no sólo en este caso, sino también en la información que tuviera contra Ábalos y Koldo García, como se ha demostrado, le permitió salir de la cárcel en 12 horas. El abogado que representará a Aldama en el juicio será José Antonio Choclán; Koldo García estará defendido por Leticia de la Hoz y José Luis Ábalos, por Marino Turiel. 75 testigos y peritosDurante las vistas del juicio, que arranca este martes a las 10 horas y se prolongará durante 23 sesiones hasta el 30 de abril, 75 testigos y una veintena de peritos pasarán por el Tribunal Supremo. Ábalos pidió que Grande-Marlaska declarase como testigo y la Sala de lo Penal no lo ha admitidoEl expresidente de Canarias y ahora ministro de Política Territoria Ángel Víctor Torres (propuesto por Ábalos) y la expresidenta de Baleares y actual presidenta del Congreso, Francina Armengol (propuesta por Ábalos y Koldo García) podrán declarar por escrito. La Sala ha aceptado todos los testigos propuestos por la Fiscalía y por Aldama, y en el caso de los que pedía Ábalos, a todos menos al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.