La Sepi pide la salida de Escribano para seguir con la integración entre Indra y EM&E
ResumenLa Sepi, propietaria del 28% del capital de Indra, por fin ha puesto las cartas sobre la mesa y se ha pronunciado públicamente sobre la gobernanza de la compañía española de tecnología y Defensa. La entidad que preside Belén Gualda ha pedido que para continuar con la operación de integración entre Indra y Escribano Mechanical and Engineering (EMandE) se resuelva el conflicto de interés existente. Esto significa que el Gobierno, a través de la Sepi, que es el que puso a Ángel Escribano en la presidencia de Indra hace algo más de un año, ahora pide su salida para poder seguir adelante con una operación que desde el consejo de Indra consideran que tiene encaje estratégico para la compañía. En una comunicación remitida este miércoles por Indra a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la Sepi, organismo dependiente del Ministerio de Hacienda, le traslada su "preocupación" por la influencia que está teniendo el conflicto de interés en el análisis de la operación de integración con EMandE que está analizando el consejo de administración de Indra.
La Sepi, propietaria del 28% del capital de Indra, por fin ha puesto las cartas sobre la mesa y se ha pronunciado públicamente sobre la gobernanza de la compañía española de tecnología y Defensa. La entidad que preside Belén Gualda ha pedido que para continuar con la operación de integración entre Indra y Escribano Mechanical and Engineering (EMandE) se resuelva el conflicto de interés existente. Esto significa que el Gobierno, a través de la Sepi, que es el que puso a Ángel Escribano en la presidencia de Indra hace algo más de un año, ahora pide su salida para poder seguir adelante con una operación que desde el consejo de Indra consideran que tiene encaje estratégico para la compañía. En una comunicación remitida este miércoles por Indra a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la Sepi, organismo dependiente del Ministerio de Hacienda, le traslada su "preocupación" por la influencia que está teniendo el conflicto de interés en el análisis de la operación de integración con EMandE que está analizando el consejo de administración de Indra. Con este conflicto de interés, la Sepi se refiere a que Ángel Escribano es en la actualidad el presidente ejecutivo de Indra y también propietario, junto con su hermano Javier, de EMandE. Indra, de la mano de su consejero delegado, José Vicente de los Mozos, puso en marcha medidas para no infringir las normas de buen gobierno, como la creación de una comisión ad hoc en el consejo, formada por tres vocales (Belén Amatriain, Oriol Piña y Eva Fernández) y que se encargaría de velar por un escrupuloso cumplimiento de las normas de buen gobierno corporativo. Sin embargo, parece que los cortafuegos puestos en marcha por De los Mozos no han conseguido tranquilizar a la Sepi, primer accionista de Indra, seguido de EMandE, que posee un 14,3% del capital. "En la comunicación remitida Sepi ha trasladado a Indra su preocupación por la influencia que el conflicto de interés está teniendo en el análisis de la operación, a pesar de las medidas de mitigación puestas en marcha", reza el comunicado. Además, Sepi considera que la eventual operación entre Indra y EMandE no se debe concebir para solventar el conflicto de interés existente y señala que tampoco debería verse influida por dicho escollo. Por ello, sentencia que dicho conflicto "debería despejarse antes de acometer el análisis de la operación". "Por dicho motivo, Sepi ha solicitado que este conflicto sea resuelto de cara a poder continuar el análisis de la operación y adoptar una decisión sobre la misma que sea ventajosa para Indra", señala la comunicación a la CNMV. De facto, este pronunciamiento de la Sepi supone supeditar la salida de Escribano de la presidencia de Indra para poder retomar el análisis de la operación corporativa que, en estos momentos, estaba parada a la espera de tener acceso a las cuentas auditadas de 2025 de Indra y de EMandE, un requisito puesto también por la Sepi a finales de 2025. Con esta petición pública, la Sepi expone, por fin, su postura respecto al acercamiento desde el consejo de Indra ante una operación que ha estado rodeada de polémica desde el principio, ya que el conflicto de interés era evidente. Sin embargo, la posible integración entre Indra y EMandE no fue una propuesta de Ángel Escribano, sino que ya estaba en el porfolio de posibles operaciones corporativas desde la época de Ignacio Mataix como CEO (salió de la compañía en 2023). El turno de Escribano Con este posicionamiento público, el primero de Sepi, en todo el proceso, le está pasando tácitamente la responsabilidad de decisión sobre el futuro de la operación a Ángel Escribano, que ha repetido en varias ocasiones su intención de continuar al frente de Indra, con el objetivo de hacerla crecer y de llevarla a competir con los grandes gigantes europeos de la Defensa. Escribano ha hecho caso omiso estos meses a los mensajes indirectos enviados por Sepi para que diera un paso a un lado si quería que se ejecutase la operación. Los hermanos siempre apostaron por la fórmula de la fusión por absorción, comprometiéndose a no superar en ningún caso ni el 30% del capital de Indra ni a Sepi. Sin embargo, el organismo dependiente del Ministerio de Hacienda era más proclive a que la integración se orquestase con otras fórmulas que no diluyeran su peso en Indra en favor de los hermanos Escribano. La compra de una mayoría de EMandE por parte de Indra era un mecanismo que era del agrado de Belén Gualda. En un principio, los Escribano se opusieron rotundamente, aunque más adelante se abrieron a negociar otras fórmulas diferentes a la fusión, pero siempre que fueran en beneficio de la empresa en su objetivo de ser una compañía nacional con proyección. Una vez puestas las cartas sobre la mesa por parte de Sepi, es el turno de Ángel Escribano, que tiene que decidir si continúa al frente de Indra y renuncia a una operación que no solo era beneficiosa para Indra sino también para EMandE y, por supuesto, para su bolsillo -se habla de valoraciones de EMandE de unos 2.000 millones de euros- o, si por el contrario, da un paso a un lado y deja la presidencia de Indra para despejar la eventual operación que, en todo caso, tendría que se aprobada por el consejo. Más apoyos Escribano, pese a este órdago de la Sepi, se supone que de acuerdo con Moncloa, a través de la figura de Manuel de la Rocha, director de la Oficina de Asuntos Económicos del Gobierno, cuenta con el respaldo de otras facciones del Ejecutivo, como el Ministerio de Defensa, como se ha demostrado en las recientes apariciones públicas de la secretaria de Estado de Defensa, María Amparo Valcarce, con Ángel Escribano, y con la adjudicación de la mayoría de los programas especiales de modernización (PEM) de Defensa a Indra en 2025. Al apoyo del Ministerio de Defensa se suma el respaldo que tiene Escribano de los inversores y de los accionistas minoritarios de la empresa por su gestión, que ha llevado a Indra a registrar en 2025 resultados económicos récord y a experimentar una revalorización de la acción durante el año pasado del 180%. De hecho, la acción se ha hundido siempre que han saltado rumores sobre la posible salida de Escribano. Además, el directivo también tiene el apoyo de gran parte del consejo, salvo de Sepi y Sapa. A EMandE y Amber se deberían unir los independientes si quieren respaldar los deseos de los minoritarios.