Muere la historietista y cineasta Marjane Satrapi, autora de ‘Persépolis’, a los 56 años
ResumenMarjane Satrapi (Racht, Irán, 1969), autora del fenómeno de novela gráfica Persépolis y cineasta, ha fallecido en París a los 56 años, según recoge la prensa francesa, que cita un comunicado enviado por la familia a la agencia AFP. “Marjane Satrapi falleció de tristeza poco más de un año después del fallecimiento de Mattias Ripa, su esposo y el amor de su vida”, se lee en el texto. Ripa, actor, guionista y productor, murió en abril de 2025 a los 53 años. En su cuenta de Instagram hay varios posts en los que se puede leer “I lost the love of my life” (He perdido al amor de mi vida).
Marjane Satrapi (Racht, Irán, 1969), autora del fenómeno de novela gráfica Persépolis y cineasta, ha fallecido en París a los 56 años, según recoge la prensa francesa, que cita un comunicado enviado por la familia a la agencia AFP. “Marjane Satrapi falleció de tristeza poco más de un año después del fallecimiento de Mattias Ripa, su esposo y el amor de su vida”, se lee en el texto. Ripa, actor, guionista y productor, murió en abril de 2025 a los 53 años. En su cuenta de Instagram hay varios posts en los que se puede leer “I lost the love of my life” (He perdido al amor de mi vida). Nacida en Rasht, Irán, Satrapi se instaló en Francia en 1994. Salió de su país para estudiar en Europa porque sus padres querían que se formara lejos de la opresión del régimen. Persépolis, cómic de culto y su obra más conocida, cuenta su infancia en Teherán y los cambios en Irán tras el derrocamiento del Sha de Persia en 1979 y la instauración de la República Islámica. En París conoció a Ripa, durante un intercambio universitario, con quien se casó en 1996 en Estocolmo. Desde entonces él la acompañó en todos sus proyectos. El pasado mes de febrero, Satrapi creó la fundación para el cine Mattias y Marjane Ripa-Satrapi, para apoyar a los estudiantes extranjeros. Apenas tenía experiencia, además de llevar poco tiempo en la Escuela de Artes Decorativas de Estrasburgo, cuando Satrapi construyó su obra maestra, que se publicó en el año 2000. Ella creía que nunca encontraría un editor, que todo terminaría en fotocopias para sus amigos. “Cuando era estudiante tenía clara una cosa: iba a ser pobre. Viviría en una buhardilla, comería siempre pasta y nunca iría de viaje, pero trabajaría en lo que me gustara. Con Persépolis, ni siquiera pensaba que encontraría un editor”, señalaba en una entrevista a EL PAIS. Se convirtió en un hito para el tebeo “solo comparable al Maus de Art Spiegelman”, según Reservoir Books, la editorial que la publica en castellano, euskera y catalán. La familia de Satrapi, acomodada y progresista, simpatizaba en principio con la revolución, pero cuando esta fue dominada por los sectores islamistas derivó en un régimen teocrático que coartó las libertades individuales y se embarcó en una guerra con Irak en 1980, bajo la vigilancia de los Guardianes de la Revolución. La historieta fue adaptada al cine, a cuatro manos con Vincent Paronnaud, y se presentó en 2007 en el festival de Cannes, donde ganó el gran premio del jurado. Además, fue la primera nominación de una creadora por el mejor filme de animación en la historia de los Oscar. Más adelante, filmó La banda de los Jotas y The Voices, una road movie sobre un asesino en Estados Unidos. “El dibujo es la primera expresión del ser humano, anterior a la escritura”, afirmó la autora sobre la elección del cómic. Entre sus novelas gráficas, también están Bordados, que narra la vida de las mujeres iraníes, y Pollo con ciruelas, sobre los últimos ocho días de vida de un pariente de Satrapi llamado Nasser Ali, un conocido intérprete de tar, el laúd tradicional iraní. Con este libro ganó el premio a la mejor obra en el festival de cómic de Angulema y también fue adaptado al cine. De fuerte personalidad y fumadora empedernida (fumaba desde los 13 años), odiaba que le hiciesen fotos, no tenía pelos en la lengua y defendía ante todo la libertad, hasta el punto de apoyar la que tienen las mujeres para ponerse o no una de las cosas que ella más odiaba: el velo islámico. “Como considero que los derechos humanos son superiores a mi punto de vista personal, pelearé para que estas mujeres puedan llevar el velo, aunque yo lo deteste”, señaló a este periódico. Vestía siempre de oscuro, como su célebre cómic, publicado en blanco y negro: “No es la idea del luto, en el cómic lo importante es el guion. Ya tengo una historia compleja y si el dibujo está demasiado recargado, resulta abrumador. Además, La Association, que me publicó, solo hacía comics en blanco y negro por razones económicas”, señaló la artista sobre los orígenes de Persépolis. Durante muchos años Marjani Satrapi dejó el cómic, hasta que en 2023 coordinó Mujer. Vida. Libertad, con autoras iraníes y donde reunió a estrellas como Paco Roca y Joan Sfarr —una especie de “brigada internacional” del cómic, en su definición—. El libro cuenta la revolución iniciada tras la muerte en 2022 de Masha Amini, asesinada por la policía por no llevar el velo bien puesto. Recientemente también había filmado París Paradis, con la española Rossy de Palma. En 2024 recibió el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. El jurado definió a Satrapi como “un símbolo del compromiso cívico liderado por las mujeres”, la calificó como “una de las personas más influyentes en el diálogo entre culturas y generaciones” y recordó que en “Persépolis plasma ejemplarmente la búsqueda de un mundo más justo e integrador”. Y ella, en una rueda de prensa por videoconferencia, dedicó el galardón a la lucha por la libertad en su país y al rapero Toomaj Salehi, condenado a muerte días atrás: “Es la voz de todo el país”. En 2025 rechazó la Legión de Honor en Francia por “un tema de principios”. “No puedo ignorar lo que consideró una actitud hipócrita por parte de Francia hacia Irán”, señaló. “Me cuesta mucho entender la política de Francia hacia Irán”, dijo, criticando que se nieguen visados a jóvenes iraníes “que aman la libertad, mientras que los hijos de los oligarcas iraníes pasean por París como si fuera Saint-Tropez sin ningún problema”. “Vendí millones y no sé cuántos centenares de conferencias di. ¿Cambié algo? Qué sé yo. ¿Desperté la curiosidad de la gente? Sí. Contribuí un poquito. Solo un poquito, aunque solo así se cambia el mundo”, reflexionaba en EL PAÍS. La muerte de la joven Mahsa Amini a manos del régimen, en 2022, y después de 23 años sin poner el pie en Irán, cambió sus expectativas sobre un posible regreso a su país. Hasta ese momento, ella dudaba de que volviese y había hecho un testamento diciendo que la enterrasen ahí. Pero aquel acontecimiento cambió su perspectiva: “Ahora sé que volveré”, confió en hacerlo viva en este diario. En un comunicado del Elíseo, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha lamentado la desaparición de “una figura clave de la cultura francesa y de una artista profundamente comprometida con la libertad, cuya obra transmitía un mensaje universal. Era una gran artista que transformó la infancia iraní en una fábula universal“.